“Odio obedecer. La escena alternativa en los 80: punk, rock y hardcore” es la última entrega de documentos publicados recientemente sobre la experiencia punk en Barcelona. Si “Harto de todo. Historia oral del punk en la ciudad de Barcelona 1979-1987” de Jordi Llansamà –que, por cierto, estaba repleto de fotografías de Xavier Mercadé– se centró en los héroes, mutaciones, drogas y grupos de ese período, y “Que pagui Pujol! Una crònica punk de la Barcelona dels 80” de Joni D. –también llenito de instantáneas de Mercadé– era una mirada emotiva y politizada que subrayaba la vertiente antimilitarista y squatter del movimiento, “Odio obedecer” muestra tan solo la parte fotográfica del punk y hardcore, abriendo y cerrando simultáneamente el abanico de protagonistas (se habla de multitud de grupos de rock urbano o heavy metal, pero se prescinde de mods, rockabillys o nuevaoleros ilustres) y relegando el texto a meros pies de foto.
Y pese a estos minihándicaps, “Odio obedecer” sigue siendo un libro fascinante, que vuelve a incidir en algunos de los exploradores y batallas que ya nos eran familiares por los otros dos libros antes mencionados (Kafé Volter, Skatalà, Subterranean Kids, Ràdio Pica, Zeleste, GRB...) y enfoca a sucesos e individuos que, de no ser por libros como este, jamás habrían sido registrados. Dicho todo esto, habría que rogarle a Mercadé que –como si de la CIA se tratase– abriera los archivos clasificados y publicara ya un segundo volumen que incluyera a todos aquellos grupos que él capturó de forma espléndida (Brighton 64, Los Negativos, Los Rebeldes, El Último de la Fila, Loquillo, Claustrofobia y un larguísimo etcétera) y que por una discutible decisión estilística quedaron fuera de “Odio obedecer”. ![]()























