×

USO DE COOKIES

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación. Si continua navegando, supone la aceptación de la instalación de las mismas. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.

Aceptar Cómo configurar

Cargando...
Barcelona 70s & 80s, Realidad subterránea

Perucho’s, mediados de los setenta: historia secreta.

Foto: Martí Sans

 
 

INFORME (2012)

Barcelona 70s & 80s Realidad subterránea

Cuantiosa y valiosa, la producción musical registrada en el subsuelo barcelonés experimental a lo largo de los años setenta y ochenta reposa en un agujero negro sobre el que recientemente han arrojado luz varias iniciativas y reediciones. No es posible aquí contarlo todo en su debida magnitud, pero sirva esta guía como introducción divulgativa a una epifanía que nunca existió, pese a no haberse extinguido todavía. Hablamos de Perucho's, Los Psicópatas del Norte, Suck Electrònic Enciclopèdic, Tropopausa, Macromassa, Moisés Moisés... De todos ellos y de muchos más hay información de primera mano en “La ciudad secreta” (Munster, 2013), sucuelento libro escrito por Jaime Gonzalo, autor de este artículo.

Decía Raymond Roussel (1877-1933), escritor al que en vida casi nadie leyó y cuyo coeficiente de lectores apenas aumentaría con posterioridad a su suicidio, que quien está persuadido de haber producido una obra viable y duradera no debe concederle importancia al elogio y el éxito, pues se encuentra “por debajo de la gloria porque sabe que la tiene”. Cada cual se consuela como quiere. Cuanto más insiste una sociedad en fomentar el triunfo como fin prioritario del tránsito existencial del individuo, en mayor grado puede relativizar este la medición de la gloria y subjetivizarla.

Se emplean los loores para cuantificar la mera existencia de aquellos a quienes acreditan. Sin esa constatación, sancionada oficialmente por el aparato propagandista de la ideología dominante y la credulidad del pueblo dominado, todo creador deviene invisible en la instantánea de la posteridad, reducido a incorpórea nada suspendida en éter. Que esta se rematerialice solo es posible debido, precisamente, a que la historia es retransmitida en calidad de mercancía. Fijémonos en el proceso del que está siendo objeto la (des)memoria histórica del reciente pasado cultural de Barcelona en los últimos años, concerniente tanto al rock progresivo como a la onda laietana, a la contracultura y el Rollo como a la eclosión punk autóctona. Tronco al que, sin embargo, le falta una rama fundamental, la que hizo las veces de nudo de todas esas tendencias a partir de una ruptura con el marco delimitado por las mismas.

No dispone ese episodio de nomenclatura. Tildarlo de movimiento, dada sus polisemias, sus diferentes orígenes, sería como ponerle diques al océano. Digamos que posibles características comunes serían su desprecio por el éxito y el reconocimiento, haber sobrevivido a secuestros militares y estragos heroínicos, y una voluntad hermética con la que preservar la libertad creativa que lo llevó a experimentar de espaldas al desafecto público e institucional, elaborando un sistema de signos y valores propio. Tampoco es sencillo acotar su espectro temporal. A fecha de hoy son muchos los implicados en activo, encriptados en similar vacío al de entonces, mientras que sus consecuencias reverberan en una tradición de “vanguardia” hondamente arraigada en Barcelona.

Le invade a uno, a la hora de esbozar el retrato robot de esa incierta corriente, la sensación de estar desentrañando un acróstico cifrado o explorando una civilización perdida, tan imaginaria como las ficticias semblanzas de Marcel Schwob. Contemplando retrospectivamente su epopeya podemos preguntarnos si Perucho’s, Suck Electrònic Enciclopèdic, Los Psicópatas del Norte y tantos otros realmente existieron, haciendo lo que hicieron, o solo fueron fruto de una alucinación colectiva. Alimenta esa duda la inscripción de todos ellos en una modernidad que ha derivado en espectáculo ritualizado, lo que acentúa la dificultad con que los lectores más bisoños tropezarán para ubicarlos en su espacio y momento, tan distintos al actual, tan vírgenes entonces en todos los sentidos.

 
Barcelona 70s & 80s, Realidad subterránea

Suck Electrònic Enciclopèdic (1976): happening!

 

Hay otro obstáculo, la renuencia de los implicados a considerar su papel. “Tengo que reconocer que no soy nada nostálgica. El culto a épocas pasadas me repele bastante; tendrás que explicarme algo estimulante de verdad”, contesta Rosa Arruti, miembro de tres bandas de aquel tótum revolútum (Los Psicópatas del Norte, Erizos y Tendre Tembles), a mi propuesta de participar en una próxima antología sobre esa materia. La escasez de documentos sonoros en un acervo dominado por precarias grabaciones, rara vez profesionales, gran parte de ellas preservadas en frágiles cintas de casete; la conciencia diferencial de unos músicos reacios a ser englobados bajo conceptos generalistas o a verse asociados a sus coetáneos, pese a la incestuosidad reinante, son otros factores que intensifican el vaho de secretismo tras el que esta historia se empaña y empeña.

El origen de su saga podría establecerse en Eix de Baf, luego conocidos como BAF, cambiante formación creada en 1971 que, desde el barrio del Raval, rompiendo con el progresivo imperante, empezaría a difundir por la Ciudad Condal “kilométricas y unitonales” improvisaciones. Presentes en la edición del Festival de Jazz de San Sebastián de 1973, BAF destaparían el tarro de las disolventes esencias free, previamente introducidas en el Jamboree y otras salas de la plaza Real por el trompetista alemán Manfred Schoof y demás pioneros del free jazz europeo. Mientras la onda laietana y la salsa catalana se incubaban al calor de “Bitches Brew” (1970) de Miles Davis, la maraña free proporcionaba asidero a los disidentes, como recordaba Ramon Solé, de BAF: “La llegada de lo latino y su manual de instrucciones tuvo efectos fumigantes sobre la creatividad. Aparecieron diferentes estrategias buscando la profesionalización como fin primordial. Los que no comulgaron con el catecismo sabrosón empezaron a desfilar hacia las estepas friquis”. Adoptaban asimismo esa reacción PERUCHO'S, fundados en 1972 por el batería Oriol Perucho, hijo del escritor Joan Perucho. Perucho's se nutrirían tanto de rock y free jazz como de la discoteca familiar, abundante en música contemporánea. También de los contactos establecidos luego con Eduardo Polonio, entonces residente en Barcelona y parte de una escuela vanguardista local que se remontaba al Club 49 y que incluiría a Juan Hidalgo, ZAJ, Carles Santos, el Grup Instrumental Català y el Colectivo de Improvisación Libre, aglutinados alrededor de la Fundación Miró, el CME y los estudios Phonos.

Perucho's, a pesar de su insular filosofía, serán fundamentales para la cristalización de esa inaprensible escena a la que no tardan en unirse Yeti, ubicados en Horta, donde los locales de Vilapicina resultarían neurálgicos. Dichos locales, fundados en 1975 por Jordi García, que venía del cine experimental y del cómic, fueron la nave nodriza de la que surgieron no pocas ramificaciones. La primera, Suck Electrònic Enciclopèdic, una empresa de ambiciones psicodélicas que comprendía light shows, poemas beat y dadaístas, adaptaciones de Ray Bradbury, un mini Moog y los primeros artilugios electrónicos que por aquí se fabricaron. Obra estos de Rafael Duyos, técnico electrónico cuyo audiogenerador Duy también será fagocitado por Macromassa, la otra formación que, junto a Suck, inicia en 1976 la escena electrónica local, si bien partiendo de free e industrial y diseñando patafísico planeta propio.

Esta primera hornada la completan ese mismo año, en la órbita free, Anolecrab y La Propiedad es un Robo, estos formados por el saxofonista Jordi Carbó y Jaume Martí, ideólogo de Perucho’s. También, escindidos de Suck, Neuronium, desarrollando la faceta más cósmica de aquellos y liderados por el belga Michel Huygen. La circunstancia de todos ellos la razonaba Víctor Nubla, de Macromassa: “Nacimos en la posguerra, en un país gris y acojonado; crecimos en los años de la ‘apertura’ del régimen de Franco, y pudimos viajar, ya no solo por motivos políticos, sino también estéticos; vivimos la transición en la edad en que uno ya tiene ganas de ponerlo todo patas arriba. Eso es lo que trató de hacer nuestra generación; el problema es que había una generación anterior, la que no había viajado por motivos estéticos, sino políticos, y que se puso a gobernar”.

 
Barcelona 70s & 80s, Realidad subterránea

Macromassa: la resistencia.

 

Para 1977, año en el que Perucho’s secundan a Pau Riba en la presentación de “Astarot Universdherba” en el festival Canet Rock, toda una infraestructura ha emulsionado alrededor de ese brote. Locales como La Orquídea y el Club Helena, ambos en el barrio de Gràcia, o Magic en el Born, sin olvidar a Zeleste, el Saló Diana y el Casal de la Floresta, que gestionan Perucho’s, se pondrán a disposición de esas bandas. Revistas como ‘Star’, ‘Vibraciones’ y ‘Ajoblanco’ y periódicos como ‘Tele/eXprés’ rastrearán sus evoluciones. Promotores como el propio Jordi García, Cuc Sonat y Free Difusion, estos una extensión de Perucho’s, gestionarán no pocas veladas. Tiendas de discos como la de Gay & Co. en la calle Hospital actuarán de punto áulico.

Se infiltran también influencias del exterior. Habitual de Magic en sus prospecciones barcelonesas, un miembro de la banda francesa Hieratius facilita contactos europeos a Suck y Macromassa, descubriendo a los segundos la autoedición, por lo que crearán los estudios L.M.D. y UMYU, sello propio donde en 1978 publican uno de los primeros discos independientes del estado español, si no el primero, y al que se irán sumando Filobus, Klamm Records y Gràcia Territori Sonor. Las actuaciones de Gong en Montserrat y Terrassa en 1973 y la primera visita de los británicos Henry Cow en 1977 habían practicado hendiduras, especialmente los últimos, cuyo movimiento Rock In Opposition resultará inspirador.

Formados en vísperas de las Jornadas Libertarias en las que participan, los Psicópatas del Norte –depurados en 1980 en Erizos y Tendre TembleS– dan lugar a una segunda fase en la que el punk hace su entrada, eclosionando formaciones como Xeerox, Los Cuadreny y, ya más tarde, El Grito Acusador, estos con Panotxa de Ultratruita al frente. Mientras, Perucho’s se habían disuelto, dando forma en 1978, junto con miembros de BAF, a Tropopausa, que reconducían el free hacia una experimentación más organizada, vertiente a la que se sumarán el guitarrista Albert Giménez –antes en Suck, Macromassa y Neuronium–, Entr’Acte y Error Genético.

El tercer síntoma de cambio es el repunte electrónico, representado por Melodinámika Sensor y Camino Al Desván, asociados en la creación de Ortega y Cassette, sello que responde al auge del K7, luego emulado por Duplicadora, L.M.D., 1984 Cintas, Grand Mal, Tetrabrik... Junto a 32 Guajar’s Faragüit y Avant-dernières Pensées, Melodinámika y Desván formarán parte de “4 grupos de Barcelona” (1985), un LP colectivo publicado por el sello Esplendor Geométrico, que, con Domestic, creado por Panotxa y en disposición de antología propia, “Domestic Sampler UMYU” (1982), patrocina varios de los testimonios que en ese período se registran.

La aparición de Radio PICA, una emisora donde buena parte de esos músicos dispone de espacio propio, y de promotoras como Otras Músicas, así como de fanzines como ‘Pere Ubu’ y ‘KGA2’ –con antecedentes en el ‘Boletín de Limpieza Musical’ de Perucho’s y ‘Elperiódicodenadamasunahoja’ de Macromassa– y recopilatorios como “Obtención de galletas ‘A’” (1984), “La zona” (1988) y “Barcelona Ficción Romance” (1988), sin olvidar las visitas de Jordi Valls con Vagina Dentata Organ y Whitehouse, encauzaban la segunda mitad de los ochenta con un relevo paradójicamente protagonizado tanto por bandas emparentadas con Perucho’s, BAF y Suck –Koniec, Moisés Moisés, Naif, Sboro, Adictonía– como por Jaume Cuadreny, Liquid Car, Klamm, T, ZUSH, Monochemie, Doenado el Ur y un largo etcétera que pasa por los noventa y llega hasta el siglo XXI, centuria en la que la dinastía Perucho’s/BAF todavía colea, reinventada en LES ANCIENS.

 

JOYAS DEL SUBSUELO

Barcelona 70s & 80s, Realidad subterránea

Salvo Macromassa (en la foto), cuya discografía al completo puede consultarse en la red, pocos son los artistas de esta hornada que han visto sus trabajos no ya editados, sino conservados. A las tres reediciones expuestas a continuación deberá sumarse en breve una recopilación dedicada a Suck Electrònic Enciclopèdic por el sello Wah Wah, y una completa antología colectiva con casi treinta nombres que Munster tiene previsto publicar próximamente.

Barcelona 70s & 80s, Realidad subterránea

PERUCHO’S  “Perucho’s”
(UMYU, 1980; La Olla Expréss, 2011)

Financiado por la librería Cosa Nostra, el único testimonio registrado de Perucho’s –si bien dejaron en Zeleste grabaciones inéditas– lo fue a título póstumo con la voluntad de dejar legado. Sin apenas free, se trata de música contemporánea, en su mayor parte breves y orgánicas piezas de cámara que conforman uno de los más insólitos trabajos del erario catalán moderno junto a “Música Dispersa” (1971).

 
Barcelona 70s & 80s, Realidad subterránea

TROPOPAUSA “Tropopausa”
(Zeleste-Edigsa, 1979; Picap, 2011)

Obra clave del período. Un evocador y meticuloso ejercicio acústico de abstracción instrumental, básicamente edificado sobre dos contrabajos, batería, guitarra española y, en menor grado, saxo. Con una formación de altura –Oriol Perucho, Eduard Altaba, Enric Cervera, Ramon Solé y Jordi Nico– que lamentablemente no dispondría de continuidad. Reeditado en CD, no ha perdido una molécula de su profundidad.

Barcelona 70s & 80s, Realidad subterránea

MOISÉS MOISÉS “Moisés Moisés”
(La Olla Expréss, 2013)

Dotado como “Perucho’s” de una cuidada presentación, con libreto y archivos documentales, y en este caso videográficos, el volumen antológico dedicado al trío formado por el guitarra Conrado T. Costa en 1987 recogerá, en 2013, todos sus K7s y los aumentará con inéditos, trazando un retrato bastante completo de esta perspicaz iniciativa de vanguardia popular truncada por la muerte de su fundador al despeñarse accidentalmente por un acantilado en 1991.

 
 
Barcelona 70s & 80s, Realidad subterránea
 

Pozos petrolíferos

La rehabilitación de aquella vanguardia barcelonesa da comienzo con Alter Músiques Natives, una exposición patrocinada en 1995 por el Departament de Cultura de la Generalitat, de la que se desprendieron un revelador catálogo –con contribuciones de Víctor Nubla, Anton Ignorant de Avant Dernières Pensées y Javier Hernando de Xeerox– y un doble CD. Desde entonces, ha sido principalmente la iniciativa privada la que ha perseverado en la exhumación de su caudaloso legado. Ahí está La Web Sense Nom, rigurosa fuente de información donde es posible encontrar el excelente trabajo de investigación de Juanjo Sánchez, miembro en su día de Camino al Desván y Entr’acte, y las donaciones de hallazgos de hemeroteca y vestigios gráficos cedidos por desinteresados estudiosos.

También están los blogs ‘Spain Pain’ y ‘Overlook Hotel’, este último criatura de Germán Lázaro, antiguo colaborador de Xeerox y corresponsable de las todavía calientes e impecables reediciones de los discos de Perucho’s y Moisés Moisés. Discos que han sido posibles gracias a la serie Barcelona Documents Musicals de La Olla Expréss, asociación cultural y editora de minilibros y CDs fundada en 2002 por Eli Gras, miembro de Motor Combo, responsable del festival No No Logic e incansable dinamizadora del actual underground barcelonés. Incluso se prepara un libro sobre el asunto comisionado por L’Auditori de Barcelona, si bien su futuro ha quedado en vilo al ser cesado el director de esa institución.

Nueva black music, Nuevas reglas
Por Pablo Gil
Fundación Robo, La revolución será musicada
Por David Saavedra
House Sound of Chicago, Move your body
Por Juan Cervera
Venezuela, En el 55º aniversario del rock nacional
Por Susana Funes
La industria discográfica, Su futuro, un enigma
Por David García Aristegui
Pop cristiano, Fe en el pop

INFORME (2010)

Pop cristiano

Fe en el pop

Por Ruben Pujol
Minneapolis Sound, La corte de Prince
Por Luis Lles
Trap & nueva ola urban en España, El eco de la calle
Por Quique Ramos
El pop perdió las elecciones, Trump vs. Clinton
Por Juan Manuel Freire
Nueva exótica, Paraísos artificiales en el nuevo milenio
Por Javier Díez Ena
Mego, Veinte años de ediciones raras
Por Pablo Gil
Arriba