Los cincuenta años de carrera de Womack pasan por una revitalización gracias a “The Bravest Man In The Universe” (XL-¡Pop Stock!, 2012), el álbum que le han coproducido Damon Albarn y el factótum de XL Records, Richard Russell. Se registró casi entero justo antes de la plaga bíblica contra la salud del soulman: “Tenía que hacerlo, para bien o para mal. Y me enorgullece realmente el disco porque dice mucho de Bobby”. Sin ir más lejos, expone las contradicciones de un músico, además de con gusto por hablar en tercera persona, oscilante entre la old school (“el soul está en regresión, un concierto mío es como ir a misa”) y la apertura de miras: “Los fondos electrónicos del álbum fueron idea exclusiva de Damon. Yo era remiso, pero a la vez estaba muy intrigado por cómo sonaría así, en los huesos: lo más importante eran mi guitarra acústica, mis letras y mi voz, sin apenas arreglos, porque lo sencillo, sostenía él, nunca engaña. Me relajó escuchar el ruido de mis propias monedas, y ellos consiguieron que me abriera”.
Reticente ya se había mostrado Womack cuando le llegó en 2009 la oferta de Albarn para colaborar con Gorillaz. “No me sonaba la banda; mi hija fue la que se entusiasmó”. A la postre, Bobby cantó en dos largos del combo y entre medias participó en su gira mundial: “Me desplomé en la primera sesión por mi diabetes; se me había olvidado comer. Al recuperarme, por supuesto, me ofrecieron un plátano”, bromea siempre al respecto. Womack siente devoción por el ubicuo británico: “No ya por la propuesta de ir al cincuenta por ciento conmigo y Richard en el nuevo proyecto, sino por la confianza que Damon me ha dado. En este negocio todo se mueve muy rápido y cuesta reengancharse tras un tiempo fuera de él”.
Y todo eso pese a los métodos opuestos para concebir los temas en el estudio, donde partieron de cero: “Mientras que yo soy partidario de hacer varias versiones de cada canción y escoger, Damon cree que se debe plasmar espontáneamente lo que pase por tu cabeza. Así que procedimos a su manera”. ¿Más pruebas de la fe de Albarn? “Afortunadamente, me convenció para aplazar un álbum de duetos que tenía ya terminado y que espero sacar pronto, ‘The Best Is Yet To Come’. Cantan conmigo Stevie Wonder, Rod Stewart, Ronnie Isley, Snoop Dogg, la fallecida Teena Marie... Un cúmulo de talentos. Me argumentó que, aunque le complacía, solo reflejaba mi vertiente como vocalista, y que yo tenía otras que era preferible no olvidar”. Como resultado, el primer trabajo de temas originales de Womack en dieciocho años. “¡Quién me iba a decir hace cincuenta que mi regreso se produciría de la mano de un tipo llamado Damon!” (suena como “demonio” en inglés). El humor religioso de Bobby apunta a sus raíces musicales y familiares, al gospel inculcado por su padre: “Trabajaba en una fundición y cortaba el pelo los fines de semana para añadir algún ingreso. Alguien le prometió una guitarra por dos meses gratis de peluquería. Con ella me inicié a los 7 u 8 años. Mis hermanos y yo poníamos la radio y tocábamos a la vez. Si fallabas una nota, debías pasarle la guitarra al siguiente”.