La vinculación creciente de Burruezo con la espiritualidad en general, y el sufismo en particular, la prueba el libro que nos regala, “Ecología y espiritualidad” (Obelisco, 2008), del que ha sido coordinador. Hace falta recordar que Burruezo, además de músico, ha ejercido de crítico de flamenco y en la actualidad es redactor jefe de la versión española de la revista ‘The Ecologist’. Su nueva filosofía vital hace que “Multaqa Antigua Contemporània” “sea el disco más arriesgado de todos los que he editado. ¿Por qué? Porque en él, a través de la música, los versos y los textos que acompañan cada canción en el libreto, pongo en tela de juicio los principales paradigmas en los que se asienta la sociedad moderna: el mecanicismo, el antropocentrismo, el cientifismo, el individualismo, el cartesianismo, el desarrollo económico e, incluso, el progresismo. En este disco, se propone una vuelta a una concepción del arte como algo sagrado. Busco, a través de la experiencia espiritual, volver a utilizar la música como en otro tiempo fue usada, para conectar con el misterio, con lo velado... pero con un lenguaje del siglo XXI”. Un álbum en el que, por cierto, destaca la colaboración del sudanés Wafir S. Gibril (ex Radio Tarifa).