×

USO DE COOKIES

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación. Si continua navegando, supone la aceptación de la instalación de las mismas. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.

Aceptar Cómo configurar

Cargando...
DELLAFUENTE, La calle está hablando

Desde el sur. Foto: Jmzerr

 
 

ENTREVISTA (2016)

DELLAFUENTE La calle está hablando

Rap con bachata, reggaetón con flamenco, quejío con Auto-Tune. Dellafuente emergió de la generación YouTube para dar forma a un sonido que no podría haber surgido nada más que en su tiempo y su espacio. Con “Ansia viva”, su segundo disco, saltó los límites de la red y exploró las posibilidades de cada una de sus influencias para que le escuchasen “lo mismo pijas que en centros de menores”, según le confesó a Guillermo Arenas.

La mayor mutación de la música urbana nacional que hemos presenciado en años surgió casi por casualidad. Y la culpa es de la Semana Santa. “Yo era costalero de la Virgen de los Gitanos y teníamos una salida en la que debíamos vestir de negro”, explica Chino, el nombre por el que Dellafuente responde cuando le llaman por la calle en Armilla, el pueblo vecino a Granada donde vive. “Fui a una tienda de ropa urbana y dio la casualidad de que, por una compra superior a no sé cuánto, me regalaban grabar un tema en un estudio en el mismo local. Cogí a un amigo guitarrista, otro percusionista y uno que canta flamenco y así hice mi primer temilla”.

“Un colega en su estudio me enseñó el Auto-Tune y pensé: ‘Hostia, esto es lo mejor que me ha pasado en la vida’, porque yo siempre he sido un cantante frustrado. Ahora no sé cantar sin él”

Todo en Dellafuente parece así de natural, de poco premeditado. Desde su discurso hasta la manera en la que todos los sonidos que le rodeaban han acabado por encontrar un hueco en sus canciones. “Cuando me interesé más por el hip hop fue con Corredores de Bloque, Kefta Boyz... Pero, sobre todo, escuchaba flamenco y reggaetón, porque es lo que oyes indirectamente en la calle”, recuerda. Eso y un descubrimiento crucial acabarían por darle su propia identidad. “Un colega en su estudio me enseñó el Auto-Tune y pensé: ‘Hostia, esto es lo mejor que me ha pasado en la vida’, porque yo siempre he sido un cantante frustrado. Ahora no sé cantar sin él. He conocido a gente del flamenco que me dice: ‘¿Te enseño a cantar? Quiero escucharte sin Auto-Tune’. Pero yo siempre les digo que muy poca gente lo hace como yo para entonar melodías. Prefiero usarlo y darle un toque diferente”.

De la unión de ese efecto de voz y el quejío empezaron a brotar canciones en la red, muchas de ellas acompañado del que considera su mentor, Maka. “Él era como un ídolo para los chavales”, cuenta. “Siempre ha mezclado rap con flamenco, y todo el mundo lo llevaba puesto en el coche. En el estudio que te comentaba antes coincidí con él. Le dije: ‘Tío, eres mi puto ídolo’. Cuando salió de prisión hace un par de años nos grabamos un tema juntos”. Después de “Azulejos de corales” (Autoeditado, 2015), su primera colección de canciones pensada como disco, “Ansia viva” (Autoeditado, 2016) se presenta ahora como su capítulo más ambicioso. “Quería conseguir una mezcla de instrumentos digitales con otros reales. Pero fusionar las dos cosas no siempre queda bien, así que hay veces en que los temas tiran por un lado y otras veces por otro”. Eso explica por qué “Dame luz” suena a flamenco-pop y “Te amo sin límites” es pura bachata.

 
DELLAFUENTE, La calle está hablando

“He tenido que sacar canciones del álbum porque pensaba ‘como lo escuche alguien con depresión, aquí puede pasar algo feo...’. Vi que tomaba una tónica muy oscura, triste, lenta...”.

Foto: Jmzerr

 

Pero lo que caracteriza a “Ansia viva” es un sentimiento desgarrado que impregna buena parte del disco. Una de las primeras cosas que se escucha en él es la voz de un Enrique Morente que admite haberse perdido “en las oscuridades del flamenco”. “Además de ser de la tierra, me sentí muy identificado con lo que decía”, cuenta Chino. “He tenido que sacar canciones del álbum porque pensaba ‘como lo escuche alguien con depresión, aquí puede pasar algo feo...’. Vi que tomaba una tónica muy oscura, triste, lenta... Y también me ha pasado eso de perderme y decir ‘no sé qué música estoy haciendo’, hasta que piensas que simplemente haces lo que te apetece”.

“A mí me han invitado a ir a Telecinco a actuar en un programa en hora punta, pero no he ido porque no considero que pegue ahí. Pero ¿algo como Los 40? Perfecto. C. Tangana está haciendo lo que yo estoy intentando: meterse en radios, en el ‘mainstream’, en la cobertura pop”

Ese efecto, el de no saber muy bien qué estás escuchando, es habitual en la primera toma de contacto con Dellafuente. También, la razón por la que muchos no consiguen (o no quieren) adentrarse en su sonido. Y llegamos aquí al ya clásico momento en el que los jóvenes músicos de géneros urbanos se topan con la ortodoxia de las generaciones anteriores. “Tenía miedo de que los artistas de flamenco se sintiesen ofendidos; les tengo mucho respeto”, confiesa. “Pero, por ejemplo, en ‘Dile’ meto una introducción de El Torta, y su propia familia me ha dicho que lo ve como un halago. Con el rap me ha pasado al revés: el mundo del rap noventero es como más secta”. No solo por su sonido bastardo, sino también por su temática. “Sí, parece que un rapero no se podía enamorar”, lamenta. “Y mira ahora la discusión que están teniendo Kase.O y Lechowski por ver quién ha llorado antes en un tema. Parece que estemos hablando del siglo pasado”.

Pero la losa de los ortodoxos no le ha impedido llegar cada vez a un público más amplio, hasta el punto de contar con el músculo promocional de Canada Editorial detrás de “Ansia viva”. “El público en los conciertos es rollo como el de Alejandro Sanz, que se canta la canción de principio a fin”, cuenta. “Como digo en ‘Al vacío’, que lo mismo me escuchan pijas que en el centro de menores”. Porque, efectivamente, Dellafuente quiere llegar a todos los lugares. O a casi todos. “A mí me han invitado a ir a Telecinco a actuar en un programa en hora punta, pero no he ido porque no considero que pegue ahí. Pero ¿algo como Los 40? Perfecto. C. Tangana está haciendo lo que yo estoy intentando: meterse en radios, en el ‘mainstream’, en la cobertura pop... Que todo el mundo sepa quién es. Eso es lo que busco yo, al fin y al cabo”.

LOS EVANGELISTAS, El último regalo de Morente
Por Gabriel Núñez Hervás
FASENUOVA, Plan de fuga

ENTREVISTA (2011)

FASENUOVA

Plan de fuga

Por Carlos Barreiro
ALEX ANWANDTER, Disidencia pop

ENTREVISTA (2017)

ALEX ANWANDTER

Disidencia pop

Por Cristian Rodríguez
KING CREOSOTE, Huir del cinismo sin dejarse de gaitas
Por Ramón Fernández Escobar
BUNBURY, Mundo de los atormentados
Por Víctor Lenore
KATE TEMPEST, Vidas cruzadas

ENTREVISTA (2016)

KATE TEMPEST

Vidas cruzadas

Por Llorenç Roviras
TOM ZÉ, Cosquillas en el sobaco del hastío
Por Víctor Lenore
NICK GARRIE, Barroco por accidente
Por Víctor Lenore
LÜGER, Krautrock con torreznos

ENTREVISTA (2010)

LÜGER

Krautrock con torreznos

Por César Estabiel
JOHN TALABOT, La sombra acogedora

ENTREVISTA (2011)

JOHN TALABOT

La sombra acogedora

Por Juan Manuel Freire
MARK LANEGAN, Un paseo por el abismo
Por Eduardo Guillot
JUAN MONEO "EL TORTA", El cante que asusta a la gente
Por Luis Troquel
VIEUX FARKA TOURÉ, Pase de testigo en Bamako
Por Vicenç Batalla
MAURICE LOUCA, Buenos tiempos para la lírica
Por Llorenç Roviras
KIKO VENENO, Venenoso

ENTREVISTA (2005)

KIKO VENENO

Venenoso

Por Víctor Lenore
ALLEN TOUSSAINT, Piano añejo

ENTREVISTA (2009)

ALLEN TOUSSAINT

Piano añejo

Por Ramón Fernández Escobar
PATTI SMITH, El compromiso

ENTREVISTA (2004)

PATTI SMITH

El compromiso

Por Ben Edmonds
PAPERHOUSE, Romper una lanza

ENTREVISTA (1996)

PAPERHOUSE

Romper una lanza

Por Anna Ramos
LOQUILLO, Desbocado y fuera del toril
Por Miquel Botella
IGNACIO JULIÀ, Las tomas falsas de Sonic Youth
Por Santi Carrillo
MORENTE & LAGARTIJA NICK, El regreso de “Omega”
Por Guillermo Z. del Águila
VASHTI BUNYAN, Lo que queda del día
Por Jaime Casas
LEÓN BENAVENTE, Juegos (premiados) de la edad tardía
Por David Saavedra
Arriba