¿Te gustan Prefab Sprout? Sí, soy muy fan de Paddy McAloon. Y lo cierto es que John Collins, que coprodujo “Kaputt” y se encargó de casi todos los sintetizadores y de las mezclas, es muy fan del sonido de Thomas Dolby en las producciones de Prefab Sprout.
Hay muchas coincidencias entre “Kaputt” y un puñado de discos de principios de los ochenta, tantas que parece un homenaje a ese sonido. Supongo que simplemente pensé en los sonidos de mi juventud. Cualquier canción que hubiera podido escuchar en los veranos que pasé con mis primos en la Costa Brava o cosas de las que era muy fan, como New Order o aquel primer disco de Electronic. Me adentré en las cosas que asociaba con el momento en que la música invadió mi vida, como el sonido de Manchester. Eran discos que había dejado aparcados por culpa de Pavement o Guided By Voices cuando empecé a tocar. Me obsesioné con los ritmos de “Avalon” de Roxy Music y con la idea de crear “pads” de sintes a partir de saxos, trompetas y bucles de guitarra, con construir las canciones en el estudio. Al final, los ritmos y los solos del saxo y las guitarras acabaron ganando terreno.
La artista Kara Walker te ayudó a escribir la letra de una de las canciones. Fue cosa de mi sello. Ella tuvo que escuchar buena parte del catálogo de Merge porque seleccionó material para uno de sus recopilatorios y por alguna razón los discos de Destroyer le llamaron la atención. Me pasó algunos textos y los adapté para hacer la letra. Traté de evitar que la canción hablara de Kara, pero creo que no lo conseguí.
Dices que la música ya no te parece el mejor lugar para tus textos, ¿por qué? No es que piense que la música de ahora es menos literaria que la de antes ni nada parecido. No es un problema generacional. La pérdida de interés y de fe es algo completamente personal. Puede que haya cientos de canciones que son el colmo de la buena poesía, pero yo no las he escuchado. No creo que sea culpa de las canciones o de quienes las escriben, sino de la forma en que las percibo o de lo que estoy dispuesto a escuchar. Prefiero centrarme en lo musical de la música y en lo literario de la literatura. 