Otra de las características que define el nuevo álbum es su teatralidad. Más que cantar, Rowland interpreta las letras de las canciones, como el actor de un musical. “No sé hacerlo de otro modo –dice–. Me entrego al sentimiento en cada canción, pienso qué estoy cantando y a quién se lo estoy cantando”. En “One Day I’m Going To Soar” esto viene reforzado por la forma de diálogo que toman canciones como “Incapable Of Love”, que Rowland canta junto a la actriz Madeleine Hyland, incorporada también al directo del grupo. Y en los conciertos, Pete Williams deja el bajo para asumir el rol de sideman y darle la réplica a Rowland. “La gente dice que es como un espectáculo del West End –explica orgulloso–. En los conciertos de 2003 Pete y yo hacíamos los dos de cantantes y actuábamos mucho en el escenario, y trasladar esto al disco era algo que tenía en mente desde hacía mucho tiempo”.
De momento, el grupo no tiene cerrada ninguna fecha que nos permita ver el espectáculo, ni en España ni en el resto de Europa, pero su agente está trabajando en ello. “Me encantaría venir, de verdad que me encantaría, pero somos una banda muy grande y los promotores tienen que pagarnos lo suficiente –lamenta–. Cuando tocamos en Suecia perdimos dinero. No estuvo mal, porque eran los primeros conciertos, pero, aunque podamos plantearnos no ganarlo, no nos podemos permitir perder dinero”.
Si acaban viniendo a nuestros escenarios –Rowland pinchó en 2008 en el segundo aniversario de La [2] de Nitsa, una sala gestionada por el mismo equipo que programa el festival Primavera Sound–, los Dexys no tienen previsto cambiar el modelo de concierto que han estado haciendo hasta ahora, en el que tocan entero “One Day I’m Going To Soar”. “¡Estoy tan satisfecho de las nuevas canciones y a todo el mundo le gusta tanto el concierto! Cuando tocamos en Londres, todo el público se puso de pie para aplaudir en el momento que acabamos con el repertorio del álbum, antes de los temas antiguos. No paraban de aplaudir. Yo quería tocar la siguiente canción, que era ‘Old’ –de “Too-Rye-Ay”–, y no podía, porque no paraban de aplaudir. Es un buen show, y querría que todo el mundo lo viera. Además, no hemos tardado todo este tiempo en volver para vendernos. Hemos vuelto con un disco del cual estoy muy contento, y con un show del cual también lo estoy, y espero que a la gente le guste. Esto es lo que hacemos; o lo tomas o lo dejas”. 