(Roberto): “Cuando bailas no existe otra cosa, es un rincón de libertad”.
(Ernesto): “En algunas tradiciones, el baile es una herramienta de comunicación con los absolutos o con figuras religiosas. Eso nutre también el tema estético del grupo”.
LOS OBJETIVOS
(Ernesto): “¿Por qué hacemos la música que hacemos? Porque encontramos una forma de expresarnos que tampoco entendemos muy bien, pero nos estimula, nos ayuda a crear un espacio propio”.
(Roberto): “Nosotros, al escoger el ruido, con ese elemento que tiene de que no puede importarte lo que piense el oyente, no necesitamos la aceptación de nadie”.
(Ernesto): “Nacemos en el ruido y crecemos con el ruido, pero nuestra misión no es el ruido; a nosotros nos gusta la música. A veces somos más noise y a veces más rock, pero lo que queremos sobre todo es ser libres. Nunca ocultamos nuestras influencias y por la experiencia que tenemos acumulada podemos sonar como muchos grupos; siempre lo hemos dicho, aunque estamos aquí para ser nosotros. Llorenç Barber nos comentó en una ocasión que estábamos cercanos a su concepción de la música. En la educación musical tradicional de los conservatorios, según decía, se escucha muchas veces la terrible frase de ‘ese no sabe solfear’ para tirar por tierra cualquier idea que se saliese del camino académico. La enseñanza de la música por métodos decimonónicos es una de las realidades que queremos dejar atrás”.
(Roberto): “Antes de ‘A la quinta hoguera’ teníamos un disco prácticamente hecho, pero lo dejamos de lado para trabajar en cosas nuevas solo porque nos divertía más”.
(Ernesto): “Estamos dando vueltas a otro disco. Llevamos desde comienzos de año grabando ensayos. Una parte importante de nuestro trabajo es escuchar y clasificar todo el material que tenemos. Queremos utilizar parte de esas grabaciones, pero tenemos la tentación de volver a hacerlo todo de nuevo”. 