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GABI RUIZ, El ideólogo del Primavera Sound (2ª parte)

“Quizá a mí me ha gustado tanto la música desde pequeño y he sido tal desastre para poder tocarla que, dado que tengo tanto afán de protagonismo, aquí estoy intentando hacer eso, inconscientemente…”.

Foto: Óscar García

 
 

ENTREVISTA (2013)

GABI RUIZ El ideólogo del Primavera Sound (2ª parte)

Continuación de la extensa entrevista de Santi Carrillo con el director del Primavera Sound, Gabi Ruiz. En esta segunda parte: la sobredimensión de un festival cada vez más gigante y cómo esto afecta a la afluencia de público en los conciertos en salas; sus habituales polémicas con la prensa; sus recuerdos del Nitsa original y su relación con Sideral...

(Se puede leer la primera parte aquí)

¿Qué necesidad hay de que toquen más de cien grupos en tres o cuatro días? Es imposible asimilar tanta oferta. ¿Por qué lo hacéis? Transmitís la sensación de un bufé libre en el que te atiborras mal de muchas cosas de las que no saboreas bien casi ninguna. “Te estás perdiendo tres o cuatro cosas al mismo tiempo mientras estás viendo una”, se quejan muchos fans del festival. “Menos grupos y, sobre todo, menos escenarios, por favor”, es el clamor que se oye entre muchos aficionados al festival. A mí eso me hace muchísima gracia. Yo no termino de conectar con esa gente. Tómate el tiempo y disfruta de las cosas que tienes delante, hombre. Es como ir a una sala de multicines a ver “Gravity” y estar sufriendo porque en la sala de al lado están pasando otra película que también te gustaría ver.

“Si simplemente en cada uno de los escenarios tocasen la mitad de bandas, me ahorraría un dineral, pero no estaría ofreciendo lo mismo. Estamos hablando de un festival, no de una sala de conciertos. Yo prefiero ir a un festival con diversas opciones a la misma hora. Imagínate que solo hubiese una actuación, y que no te gustase: estarías perdiendo el tiempo aburriéndote como una ostra”

No es lo mismo. En el Primavera Sound la gente paga por un pack completo que después no puede disfrutar. En los multicines paga por ver una sola película. No, la gente paga por tener tres días de música de una programación cuidada en un entorno lo más cómodo posible. Los que dicen esto seguro que son completistas de las listas, con unos conocimientos musicales elevados y con ganas de verlo absolutamente todo, y son los que se olvidan de lo más importante: de la experiencia de vivir un concierto. Son los que ven veinte minutos de uno, se van corriendo a otro y no acaban disfrutando bien ni de uno ni de otro.

Puedo entender lo que dices, pero no me negarás que el Primavera es un festival cada vez menos asumible como espectador. ¿Contra quién compites? ¿Acaso no hay vuelta atrás en esta espiral de crecimiento? ¿Parecería un retroceso si lo hicierais? No, es absurdo eso. Si simplemente en cada uno de los escenarios tocasen la mitad de bandas, me ahorraría un dineral, pero no estaría ofreciendo lo mismo. Estamos hablando de un festival, no de una sala de conciertos. Yo prefiero ir a un festival con diversas opciones a la misma hora. Imagínate que solo hubiese una actuación, y que no te gustase: estarías perdiendo el tiempo aburriéndote como una ostra.

¿Crees que el público, dada la baja afluencia a las salas de conciertos, ya se conforma únicamente con asistir a festivales y que eso está afectando letalmente la programación en salas? Habrá gente que vaya a los festivales por inercia, claro. Pero la entrada media del festival vale 150 euros, aunque si te espabilas un poco puedes pagar 85 euros por ella. Y 85 euros al año no te impiden ir luego a conciertos a salas… Yo vengo de las salas de conciertos. La gente no va a los conciertos porque hay mucha crisis, porque somos un país muy comodón, porque culturalmente estamos en el culo del mundo, porque el IVA es muy elevado… Hay un montón de razones, pero el festival lo que hace es aficionarte a la música.

Si consideramos que el Primavera Sound es un evento de autor, ¿te sientes un poco artista al marcar la tendencia de un festival tan influyente? A ver, todo el mundo tiene su ego… Quizá a mí me ha gustado tanto la música desde pequeño y he sido tal desastre para poder tocarla que, dado que tengo tanto afán de protagonismo, aquí estoy intentando hacer eso, inconscientemente… Pero tampoco soy tan idiota para creerme que eso es así. Mi labor consiste en encargarme de la línea musical, pero hay muchísima gente trabajando a mi lado para decidir eso. Y después también existen muchos más prescriptores fuera del festival, que son quienes de verdad marcan las tendencias. Si vosotros, la prensa, encumbráis a alguien, yo me veo obligado a contratarlo. Tampoco hay tanta parte de decisión personal en lo que hacemos.

¿Tu sobreexposición mediática a través de la redes sociales es una válvula de escape a tu papel de “artista” en la sombra? Porque no sé si eres consciente de que la imagen pública del Primavera Sound muchas veces está basada en la visibilidad de tus caprichos y manías en Twitter… Bueno, yo ahora mismo tengo un Twitter muy pacífico.

Pero no lo ha sido en otras épocas… Bastante beligerante o… He sufrido la inexperiencia del Twitter, ¿sabes? Cuando he tenido las famosas movidas de Twitter, que las he podido tener, no sabía cómo funcionaba el invento… De hecho, soy una persona bastante reacia… Mi actividad en el último año es más bien limitada.

 
GABI RUIZ, El ideólogo del Primavera Sound (2ª parte)

“Cuando he tenido las famosas movidas de Twitter, que las he podido tener, no sabía cómo funcionaba el invento… De hecho, soy una persona bastante reacia… Mi actividad en el último año es más bien limitada”.

 

Claro. ¿Por qué crees que caes mal a los periodistas? ¿Eres consciente de ello? Yo no sé si caigo mal a los periodistas. Es posible que sí. Nunca me he planteado: “Le caigo mal a la prensa”. Yo sé que le caigo mal a este, al otro, al otro…, pero generalmente es porque les digo las cosas que no les gusta oír. Ellos piensan que tienen un papel en mi vida que no tienen. Y a mí me parecen muy respetables y lo que quieras: la prensa, bla, bla, bla…, pero no me dan nada que yo necesite.

Creo que es una obsesión la que tienes contra los periodistas, una fijación que te persigue desde el principio de los tiempos… Sobre todo, porque los has vetado, los has ninguneado y te has peleado públicamente con algunos de ellos. En ese Twitter que apenas utilizas, precisamente: Jordi Bianciotto, Nando Cruz u otros. Me cuesta creer que valores tan poco su trabajo cuando uno de los éxitos del Primavera Sound, en sus inicios, en momentos en que el festival tenía credibilidad cero, y más después de la primera y discreta edición en el Poble Espanyol en 2001, fue precisamente el apoyo sistemático de toda la prensa, que empezó a multiplicar el efecto Primavera. Eso, de hecho, es lo que hizo que creciese. Es que, te vuelvo a repetir, yo no creo que tenga un problema con la prensa. He tenido problemas con algunos periodistas porque es normal tener problemas con algunos periodistas. Quizá mi estilo es más franco porque nunca he trabajado pensando en lo que fuese a decir la prensa, pero yo tengo grandes amigos en la prensa. Y, en todo caso, mis problemas son puntuales: con Jordi Bianciatto, con Nando Cruz, con Luis Hidalgo o con quien sea, pero son problemas circunscritos al momento; al día siguiente, ya ni me acuerdo. Yo no he vetado nunca.

“Yo no creo que tenga un problema con la prensa. He tenido problemas con algunos periodistas porque es normal tener problemas con algunos periodistas. Quizá mi estilo es más franco porque nunca he trabajado pensando en lo que fuese a decir la prensa, pero yo tengo grandes amigos en la prensa. Y, en todo caso, mis problemas son puntuales: con Jordi Bianciatto, con Nando Cruz, con Luis Hidalgo o con quien sea, pero son problemas circunscritos al momento; al día siguiente, ya ni me acuerdo. Yo no he vetado nunca”

Sí. A Jordi Bianciotto, te recuerdo. Le quitaste la acreditación; luego, afortunadamente, se la devolviste. Que pague su entrada. Si tiene que llamar el alcalde para solucionar esto… ¿Somos tan niños? ¿Tan cobardes? Compra la entrada, tío, no pasa nada. Llamamos a su periódico y le dijimos que mandasen a otro, por favor, porque no estaba el horno para bollos. ¿No podía entrar otro? ¿Tenía que entrar Jordi Bianciotto sí o sí? ¿Tuvieron que llamar cinco veces al alcalde? ¿Por qué? ¿Porque sois más chulos que nadie, los de la prensa? Yo no he vetado a Bianciotto, solo le retiré la acreditación. Que pague su entrada; no tenía prohibido el acceso.

Me sorprende, o ya no, que digas esto, teniendo en cuenta que te has educado con la prensa. Tu formación musical viene de consumir revistas musicales, de seguir el criterio de críticos en los que has confiado… Sí, yo lo he dicho de Nando, por ejemplo. He crecido con Nando Cruz; además, somos más o menos de la misma generación, y para mí ha sido un prescriptor. Pero ya no. Cuando Nando viene y se sale de madre, y empieza a mezclar temas, le digo que no. No es justo lo que escribió del último Primavera Club; ahora él se ha autoimpuesto una misión política y se olvida de que llevamos en esto veinte años trabajando. Ahora resulta que yo soy el malo y él es el bueno... Tampoco es justo que Bianciotto mezcle churras con merinas. No es normal que introduzca el debate nacionalista a un día de empezar el festival desde, además, ‘El Periódico’, que era el medio colaborador, al que le pagamos para que lo fuese.

Siguiendo tangencialmente con el tema de Bianciotto, saco a relucir que, desde medios catalanistas, la revista ‘Enderrock’ a la cabeza y su satélite de opinadores independentistas, os acusan de negar a los grupos catalanes y de una vertiente españolista que no acoge el protagonismo real de lo que está ocurriendo actualmente en la escena del pop catalán actual. ¿Qué les dices? Bueno, me río en su cara. ¿Quién es ‘Enderrock’ para venir a decirme que no apoyamos la música catalana? Es que ni me lo planteo. Hasta se lo permitiría al ‘Mondo Sonoro’, que llevan años trabajando con las bandas que tocan en las salas, pero ¿qué me va a decir ‘Enderrock’ a mí sobre qué son las banda catalanas? ¿Sabes lo único que me dice el ‘Enderrock’? Que les ponga publicidad. Eso es lo que me dice el ‘Enderrock’. Para venir a pedir la publicidad, entonces sí que somos amigos… Desde medios catalanistas, ¿qué me pueden decir a mí? Si yo llevo toda mi vida trabajando con las bandas catalanas. Quien me quiera medir que vaya y hable con las bandas catalanas o con las salas de Barcelona, para ver si me conocen o no. O hablemos de cuántas veces he colgado yo carteles por la calle y cuántos han colgado ellos.

Todas estas críticas, ¿te las tomas como el precio que hay que pagar por estar en la cumbre, por ser una referencia, o consideras que son envidias de mediocres, de la competencia, de resentidos? No, la competencia, no. Esto no es competencia. A mí la competencia me gusta. Estos ataques los he sufrido toda mi vida porque no doy mi brazo a torcer. Puedo ser tan catalanista como el primero, pero aquí no se deberían juzgar mis ideas políticas, que las tengo, y son mías. El problema es que desde el principio han querido meter mano en lo que yo hago, y eso no lo acepto. Para bien o para mal, programo yo. Me juego mi dinero. Ellos vienen a enseñarme ahora a mí quiénes son Manel. Es el mundo al revés.

 
GABI RUIZ, El ideólogo del Primavera Sound (2ª parte)

La actuación de Manel en el Primavera Sound en el Metro de 2008, antes de que publicasen su primer álbum. Foto: Dani Cantó

 

Tú los programaste en 2008, antes de que sacasen el primer disco, en el Primavera Sound en el Metro, y después en el Primavera Club de ese mismo año. A mí me hizo llegar una maqueta un amigo suyo. Los he apoyado siempre. No me hace falta sacar la bandera del catalán con los Manel. Mi trabajo ya está hecho: es escuchar música e intentar que las bandas locales lo tengan un poquito más fácil, cosa que llevo haciendo desde los tiempos en que montaba conciertos en el Communiqué. Y muchos de la prensa lo saben. Ya en 1993 estaba programando conciertos en el Communiqué con todas las bandas de aquí. Y te recuerdo a ti en la sala, a Xavi Cervantes, a Nando Cruz, a Bianciotto… Hay gente de las bandas que me ven como uno más del grupo. ¿Qué entienden los del ‘Enderrock’ por bandas de aquí?

“Cuando vi la película, se me saltaron las lágrimas, me emocioné. Como siempre, tuvimos la suerte, o el olfato, de estar en el momento justo en que el movimiento de la electrónica estaba tirando hacia arriba. Se me escaparon las lágrimas, más que nada, porque ha pasado mucho tiempo, y porque no está Aleix. Me sigue doliendo que no esté Aleix aquí ahora. Cuando veo lo que conseguimos juntos y que él no ha podido disfrutar de esto, me emociono muchísimo”

Se lo preguntaremos a ellos. Mientras llega la respuesta, háblame de la labor pionera del club Nitsa en la escena electrónica, ahora que se ha presentado en el In-Edit la película sobre la sala madre: “Nitsa 94/96: el giro electrónico”. ¿Te sientes orgulloso o emocionado con esta recompensa documental? La verdad es que sí. Cuando vi la película, se me saltaron las lágrimas, me emocioné. Como siempre, tuvimos la suerte, o el olfato, de estar en el momento justo en que el movimiento de la electrónica estaba tirando hacia arriba. Se me escaparon las lágrimas, más que nada, porque ha pasado mucho tiempo, y porque no está Aleix (Sideral, 1973-2006). Me sigue doliendo que no esté Aleix aquí ahora. Cuando veo lo que conseguimos juntos, y que él no ha podido disfrutar de esto, me emociono muchísimo. Me acuerdo de él, especialmente por todo lo de la película… Al margen de eso, la labor de Nitsa fue una cosa importante, pero, si no lo hubiésemos hecho nosotros, lo habría hecho otro. Era algo que necesitaba esta ciudad. Ponerse un poco al día de lo que estaba ocurriendo fuera. Creo que por primera vez estuvimos descubriendo cosas al mismo tiempo, o casi, que en París, que en Berlín o que en Praga.

¿Crees que la importancia de Nitsa fue/es equiparable, por ejemplo, a la que en su día tuvieron el Zeleste de la calle Plateria o el Rock-Ola en Madrid como centros generadores de ideas o puntos de encuentro? Yo, por edad, no participé de lo de Zeleste de Plateria o del Rock-Ola, pero gente que sí había estado en estas salas y después vino al Nitsa me lo compararon, sí. Para quienes habían vivido lo otro sí que existía un cierto parecido.

¿Qué hizo que un tipo rematadamente indie y rockero como tú se volcase en la música de baile? La casualidad y esa suerte que he tenido muchas veces en mi vida. Quería hacer conciertos y, como había que financiarlos porque no tenía dinero, mi idea fue que se pusiese música, además del directo, para que la gente se quedase después de la actuación para consumir. Y coincidió en un momento en que los que venían a ver a Los Planetas, hablo de cuando empezaban, después querían escuchar también música electrónica. Una cosa que a mí, en realidad, me extrañó mucho. Y yo no lo hubiese visto tan claro si no me lo hubiese explicado Aleix.

O sea, que fue Aleix quien te orientó en este asunto… Totalmente.

Alguien de quien, por cierto, acabaste pasando al final... Bueno… eso daría para otra entrevista… Yo no terminé pasando de Aleix, sino que a Aleix, pobrecito, se le acabó complicando mucho la vida… No pasé de Aleix. Lo cierto es que una cosa tan grande como el Nitsa podía sobrevivir a Aleix, como incluso me habría sobrevivido a mí. Pero sí que fue Aleix la chispa de todo. Fue el primer superdotado que lo vio claro en esta ciudad.

(Se puede leer la tercera parte aquí)

Publicado en la web de Rockdelux el 6/11/2013
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