¿Qué crees que no ha cambiado desde que empezaste a hacer música? Hay dos constantes: la inquietud y la frustración… La frustración me viene por no llegar a las cosas tan rápido como querría. Soy muy impaciente. Por ejemplo, cuando estoy en el estudio escribiendo una canción, muchas veces trazo cuatro líneas y al poco me deshago de ella. No soy capaz de definir adónde quiero llegar ni lo que quiero hacer hasta que toco mis canciones en directo. Necesito pasar por varios escenarios para darme cuenta de qué acorde le falta a una canción o qué cambio requiere en un momento dado. La verdad es que el hecho de saber que hay alguien que te está escuchando ahí fuera te hace más consciente de lo que haces o dejas de hacer.
Has trabajando con grandes músicos. ¿Alguno que haya dejado huella? Brian Eno es la persona con quien más chistes y absurdidades he intercambiado en mi vida. Era muy rápido y bueno en ello. Por ejemplo, podíamos montarnos en un taxi y empezar una conversación tipo: “¿Estás seguro de que encendiste la mecha?”, le preguntaba yo. Y él respondía: “Sí”. Y yo le decía: “La última vez que intenté encenderla estaba mojada”. A lo que él me replicaba: “No, estaba seca. ¡La he visto encenderse!”… No sé, empezábamos una conversación así en la parte de atrás de un taxi y el taxista nos miraba por el espejo con cara de miedo, lógicamente. Aquello era fantástico, y siempre funcionaba. Podías hacer ese tipo de bromas en cualquier sitio, y él siempre cogía el hilo perfectamente. Qué buenos momentos...
¿Qué tipo de música te interesa ahora? Hay algunos artistas de R&B que me gustan mucho. Baby Bash hace una música tremendamente sexy… Kokane sigue gustándome como el primer día. Su voz tiene mucha alma; me recuerda a la de Sly Stone, quien podía pasar de un gruñido a la voz más suave y dulce que pudieras imaginar en un abrir y cerrar de ojos. Eso sí, en general en las listas no hay nada que me atraiga demasiado. Además, siempre que escucho algo lo hago con oído de productor, y eso me cierra muchas puertas... Justin Timberlake me parece alguien muy inteligente, por ejemplo. Tiene mucho talento, y no solo para hacer canciones. Las producciones de Danger Mouse también me parecen soberbias... A nivel de letras no ha habido nadie como el tándem The Notorious B.I.G. y Tupac Shakur... R. Kelly también tiene grandes letras, aunque no querría entrar en sus problemas con la justicia.
¿Toda la música que escuchas está tan alejada de lo que haces? No. También oigo los discos de Nick Drake cuando voy a Starbucks, pero en ese momento me digo a mí mismo: “Estoy contento de que mis discos no suenen aquí”. Todo eso me hace pensar en lo fácilmente que hoy en día se asimilan cosas que en realidad no son fáciles de asimilar, como Sade o Seal. 