Totalmente integrado en la ciudad que lo acogió hace ya varios años, el norteamericano es consciente de que el cambio de país ha tenido consecuencias en su carrera. “Hubiera sido completamente distinta. Siempre pienso en los caminos que he tomado, pero la vida es así. En realidad, así es como vivo, donde vivo y lo que hago. Claro, al venirme a España, los discos y las canciones que salen son diferentes a como serían si me hubiera quedado en Los Ángeles, por ejemplo, pero no hay una conclusión que sacar al respecto. Me gusta mi vida y lo que hago, no hay otra opción”.
Y aunque no es especialmente nostálgico, admite que echa de menos cómo funcionaba la industria en los años sesenta y setenta. “Sí, claro. Y en los noventa. Entonces, una discográfica todavía disponía de dinero para grabar un álbum y pagar a un productor. Había más filtros. Hoy, todo el mundo puede poner su disco en la web. Hay más música que nunca, pero menos filtros. Antes, para conseguir que un sello discográfico te editara un LP, necesitabas tener bastante talento. Y luego pasabas a otro nivel, a una gira para ver si la cosa funcionaba… Sí, lo echo de menos. En el pasado había dinero para marketing y apoyo en gira, que hoy en día no existe. Hay menos ‘artist development’. Eso es lo que necesita alguien que está empezando. Puedes tener buenas canciones, pero te hacen falta tres discos para crecer y mejorar, y no hay base para eso, no hay presupuesto. Existen artistas grandes como Beyoncé, que son pop ‘fashion’, pero para la música orgánica hay muy pocos recursos”.
Los términos han cambiado. Ahora hay menos “artist development” y más “do it yourself”. “Exacto. Sacar un disco se ha convertido en un hobby, ya que nadie gana dinero con ello. Y está bien, también me gusta eso, pero hay artistas que necesitan inversión. Recuerdo que en mis primeros tres o cuatro álbumes tenía dinero de la discográfica para hacer giras con una banda. Hoy en día no puedes ir a Francia por doscientos euros y llevar a los músicos, es imposible”.
Así y todo, prepara gira de presentación en formato trío, sin Raül Fernandez (Refree), quien últimamente había acompañado a Josh Rouse. “Coordinarse con alguien que reside en otra ciudad resulta complicado. Además, él tiene bastante trabajo. Cayo y Xema están en Valencia, podemos ensayar cuando queremos y funcionamos muy bien así. De hecho, Xema está tocando la batería y el banjo a la vez. Es impresionante. Raül participa en el disco y lo hace muy bien, pero para ir de gira nos basta el trío, aunque en algunos conciertos nos secundará Esteban Perlés, que ha tocado la percusión en el álbum. El set es bastante fuerte, no es un concierto folk, porque toco la guitarra eléctrica, aunque haremos un interludio acústico. Quiero conseguir algo más cercano a un show que a una actuación al uso”. 