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KING JAMMY, Un hombre y su corona

King Of Echo, 2017: leyenda jamaicana. Foto: Laia Buira

 
 

ENTREVISTA (2017)

KING JAMMY Un hombre y su corona

Nadie puede discutirle a King Jammy esa corona que figuradamente luce: tras situarse entre los grandes nombres del primer dub en los setenta, se convirtió en el productor jamaicano más importante de la década posterior al cruzar el reggae clásico con la tecnología digital y generar algo completamente nuevo. Aprovechando su paso por la segunda edición de festival International Dub Gathering, Dr. Decker se sentó a conversar con él para rememorar una historia de leyenda.











“Tubby empezó mezclando con solo dos pistas y en 1972 consiguió una mesa de cuatro de la que se iba a deshacer el estudio Dynamic. De hecho, salían cuatro pistas externamente, pero antes teníamos formas de conseguir más internamente... Yabby You me dio mi primer tema, ‘Born Free’ de Michael Rose, y Bunny Lee fue muy importante a la hora de introducirme en el negocio; éramos amigos desde hacía mucho tiempo, como familia. También fue el primero en llevarme en 1977 al Reino Unido”

Aparece puntualmente en la recepción del hotel, enfundado en una camiseta de Super Power, su legendario sound system. Lloyd “King Jammy” James (Montego Bay, 1947) es el cabeza de cartel de la segunda edición del International Dub Gathering (Premià de Dalt-Vilassar de Dalt, del 14 al 16 de abril), pero es un artista humilde y de trato franco que lleva cincuenta y cinco años en activo. “Empecé en 1962 con un pequeño ‘sound’ en la zona de Waterhouse. Durante los sesenta participé en pequeñas fiestas, con Lizzy como MC”. Pero ya antes había conocido a un personaje crucial en su larga historia. “En 1957 me trasladé a la calle donde vivía King Tubby (Dromilly Avenue). Solía haraganear por su patio. Me encantaba ver cómo trabajaba con las radios, los amplificadores... Eso me cautivó, y decidí ponerme a ello”. A Tubby se le puede atribuir el nacimiento del dub en los primeros setenta, pero Jammy tardó unos cuantos años en entrar en su estudio como primer ingeniero de sonido. “La que era mi novia en 1970 tenía parientes en Toronto y me fuí allí de visita. Se suponía que tenía que volver, pero me quedé durante seis años. Fue Bunny Lee quien me sugirió regresar a Jamaica porque Tubby necesitaba que alguien llevase su estudio. Phillip Smart –su ingeniero de sonido en ese momento– estaba a punto de irse de Jamaica en 1976, año en el que volví definitivamente y empecé como ingeniero residente. Allí Bunny Lee también me introdujo en la producción, y me estrené con el primer álbum de Black Uhuru –cuando se llamaban Black Sounds Uhro–, ‘Love Crisis’ (1977; reeditado en 1981 como ‘Black Sounds Of Freedom’ con una secuenciación distinta y algunos títulos cambiados). Cuando Smart se fue, llegó Pat Kelly por un corto período. Yo le sustituí y enseñé a los que llegaron después: Scientist, Mad Professor... y otros chicos como Fatman”.

 

 

 

 

 

El dub estaba en su apogeo y la plana mayor de los productores de reggae de la isla acudía al estudio de Tubby para remezclar sus cortes en clave de dub, la sensación del momento. Los temas de dub aparecían en las caras B de los singles como remezcla del original cantado de la cara A, y en muchos casos era casi imposible saber si la mezcla la había hecho el propio King Tubby o alguno de los aprendices que ocupaban la consola de su estudio, aunque pronto se empezó a dar también crédito al por entonces conocido como Prince Jammy. La falta de medios de la época en un lugar como Jamaica se sustituía con grandes dosis de inventiva. “Tubby empezó mezclando con solo dos pistas y en 1972 consiguió una mesa de cuatro de la que se iba a deshacer el estudio Dynamic (propiedad de Byron Lee). De hecho, salían cuatro pistas externamente, pero antes teníamos formas de conseguir más internamente”. Otros productores como Yabby You (también cantante) y Bunny Lee fueron seminales en el despegue del joven Prince Jammy. “Yabby You me dio mi primer tema, ‘Born Free’ de Michael Rose, y Bunny Lee fue muy importante a la hora de introducirme en el negocio; éramos amigos desde hacía mucho tiempo, como familia. También fue el primero en llevarme en 1977 al Reino Unido”, principal mercado exterior del sonido jamaicano.

Además de significarse en territorio dub con álbumes como “In The Light Dub” (1977) de Horace Andy, “Jammies In Lion Dub Style” (1978) de The Agrovators o “Slum In Dub” (1978) de Gregory Isaacs, Jammy dio un paso firme en el mundo de la producción musical. Artistas como Travellers, Wayne Smith, Half Pint y Junior Reid pasaron a formar parte de su elenco habitual. “Estaba intentando encontrar mi propio sonido y grabé principalmente a los chicos de Waterhouse porque crecí con muchos de ellos. Tenían talento, y me dije: ‘¿Por que no?’”. A pesar de que Jammy trabajó con Tubby hasta 1982, abrió su propio estudio en 1981 en Sta. Lucia Road, también en Waterhouse, en una zona popularmente llamada Firehouse por los altos índices de violencia en sus calles (especialmente a partir de las elecciones generales de 1980) y hacia donde se desplazó el epicentro creativo de Kingston a consecuencia de la frenética actividad de Jammy, que pronto empezó a despuntar como el productor número uno de Jamaica. “Lo que hacía era grabar en otros estudios, como Channel One o los de Harry J y Joe Gibbs, y poner voces y mezclar en el mío, que era limitado. Y muchos otros artistas venían para trabajar conmigo”.

 
KING JAMMY, Un hombre y su corona

Con el mítico “Under Me Sleng Teng” de Wayne Smith, Jammy se coronó rey por el hecho de introducir a Jamaica de lleno en el sonido digital.

 






“Noel Davey y Wayne Smith estaban probando cosas en un teclado Casio y sacaron un ritmo basado únicamente en bajo y batería digital, inspirado en uno de los preseleccionados del teclado. No acababan de encontrar el tempo; era como un rock’n’roll. Yo lo ralenticé, y entramos en el estudio para grabarlo. Primero, el bajo y la batería; luego, añadimos el piano y la percusión, que toqué yo. Fue un gran éxito, y cuando lo hicimos supe que era el nuevo sonido que había estado buscando durante tanto tiempo. Lo llevé al dance y la gente sintió que era algo nuevo y excitante que podían reconocer de inmediato”

En 1985 llegó, sin duda, su gran momento, el que marcó su carrera de forma más notoria. “Noel Davey y Wayne Smith estaban probando cosas en un teclado Casio y sacaron un ritmo basado únicamente en bajo y batería digital, inspirado en uno de los preseleccionados del teclado. No acababan de encontrar el tempo; era como un rock’n’roll. Yo lo ralenticé, y entramos en el estudio para grabarlo. Primero, el bajo y la batería; luego, añadimos el piano y la percusión, que toqué yo. Fue un gran éxito, y cuando lo hicimos supe que era el nuevo sonido que había estado buscando durante tanto tiempo. Lo llevé al dance y la gente sintió que era algo nuevo y excitante que podían reconocer de inmediato”. Con aquel corte, el mítico “Under Me Sleng Teng” de Wayne Smith, Jammy pulverizó a Black Scorpio, su rival en el clash (combate de sound systems) de Waltham Park Road, al tiempo que se coronaba rey por el hecho de introducir a Jamaica de lleno en el sonido digital. Con esa canción empezó una nueva era: se abarataron los costes de producción al prescindir de músicos reales y llovieron cientos de tratamientos de aquel ritmo y de otros que llegaron en su estela, tanto del mismo Jammy como de otros productores (entre ellos, King Tubby, quien contraatacó con “Tempo”, una variante de “Under Me Sleng Teng”).

 

 

 

 

 

 

Muchos fans del reggae clásico abominaron de aquella mutación que lo alejaba de su vibración orgánica, mientras en Jamaica un renovado King Jammy se convertía en el productor del momento, agrupando a su alrededor a una cohorte de artistas sobre los que construyó su factoría musical, de igual manera que Coxsone Dodd y Duke Reid lo habían hecho en décadas anteriores. “Steely & Clevie oyeron ‘Under Me Sleng Teng’ y se dieron cuenta de que ellos estaban haciendo algo similar. Me lo trajeron en una casete, y empecé a grabarlos. Se convirtieron en mis músicos principales”. Wycliffe “Steely” Johnson manejaba el teclado y Cleveland “Clevie” Browne la programación de ritmos; juntos construyeron buena parte de las producciones de Jammy en aquellos años. A los controles estaban Bobby “Digital” Dixon y Squingy Francis. “Yo era el ingeniero principal, el ingeniero jefe. Les decía lo que tenían que hacer, les enseñaba. Pero viajaba bastante por negocios, sobre todo al Reino Unido y también a Estados Unidos. Así que los dejaba al frente del estudio. En Jamaica no se puede vender mucho y hay que proyectarse y hacerlo en otros países. Y también empecé a girar extensamente con el ‘sound system’, Super Power. Mikey Bennett era el compositor musical y letrista. También tocaba el teclado en ocasiones. Dean Fraser, Mikey Spence... Muchos músicos pasaron por allí. Siempre hemos combinado el sonido digital y el analógico. Brian y Tony Gold se encargaban de las armonías vocales; estuvieron mucho tiempo conmigo. Luego llegaron Daffodils, un grupo de tres chicas que acompañaban a Dean Fraser, el líder de la Firehouse Crew, con los que he trabajado mucho y que tienen ese punto entre digital  y acústico. También Sly & Robbie...”. Squingy murió subitamente en 1988, el mismo año en que Steely & Clevie y Bobby Dixon inauguraban sellos propios para plantarle batalla al jefe.

Las nuevas generaciones fueron pisando fuerte en la escena jamaicana, pero también se han reconocido deudoras de este hombre que nunca ha perdido ese halo de modernidad que le da el haber abierto la puerta del sonido digital con sentido y proyección. Su paso por el International Dub Gathering de Premià, certamen dedicado a la cultura del sound system, da prueba de lo profundo de su huella en su Jamaica natal y más allá.

Wayne Smith: “Under Me Sleng Teng”.

Vigencia y continuidad

A pesar de sus 70 años, King Jammy se mantiene activo en diversos frentes y sigue expandiendo su imperio. “Cuando Bobby Dixon abrió su propio estudio, mi hijo John John, que ya llevaba tiempo aprendiendo, lo reemplazó como ingeniero de sonido en el mío. Es mi primogénito. Jam 2 es el más joven de mis cuatro hijos. Todos siguen en el negocio musical a mi lado. Somos una unidad, tenemos cuatro estudios y vamos a abrir un museo a finales de este año donde expondremos cintas originales, el teclado Casio original de ‘Under Me Sleng Teng’, mesas de mezclas, pianos... Tendremos un teatro donde vamos a proyectar mis documentales, vídeos de los setenta y ochenta...”.

Entre sus últimos proyectos realizados se encuentran importantes trabajos: la remezcla del álbum perdido (y reencontrado) del productor jamaicano Keith Hudson, “Tuff Gong Encounter” (2015); un disco de dub a medias con el italiano afincado en Jamaica Alborosie, “Dub Of Thrones” (VP, 2015), y el remix integral de su primer LP para Black Uhuru, al que pusieron voz vocalistas jamaicanos jóvenes y veteranos bajo el título de “New Sounds Of Freedom” (VP, 2016).

El que fuera príncipe del dub nunca ha dejado de practicar ese noble arte que parece olvidado en su tierra natal. “Yo no diría que el dub ha muerto. La gente pide cosas diferentes y aquello tuvo su momento”. Además, no duda en prometernos que lo mejor está por venir. “Estoy preparando un nuevo disco de dub que se editará probablemente en octubre. Un nuevo concepto, con temas clásicos y otros nunca oídos hasta ahora, algunos con un toque setentero... Una bomba. ¡Creo que va a ser, sin duda, mi mejor álbum de dub!”. Genio y figura.

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