El The Bull And Gate es un local sorpresivamente bonito y con solera; la parte interior es la de un típico pub inglés donde se podría haber embriagado perfectamente el mismísimo Jack el Destripador antes de cometer sus abominables (palabro que rima perfectamente con la decimonónica cadencia del lugar) crímenes. Tocamos con dos grupos de jovenzuelos ingleses a los que les sobra actitud y les faltan amigos, justo aquello de lo que nosotros adolecemos para darle “coloret al drap”. Eso sí, disponemos de unos cuantos incondicionales, de manera que, contra todo pronóstico, conseguimos caldear el ambiente. Calculamos que el cincuenta por ciento de la audiencia es española (representando a sus múltiples y complejas nacionalidades históricas constituyentes), por lo que nos perdemos a la hora de elegir el idioma a través del cual presentar los temas y hacer los chistes de turno.
ISLANDIA. 5 DE DICIEMBRE, LLEGADA
Después de deambular sin rumbo y sin libras por la húmeda, enorme y populosa Londres (y casi perder otra vez el avión), ver Islandia desde el aire impresiona y a su vez proporciona una agradable sensación de relax. La primera pregunta que a uno le viene a la mente es cómo el ser humano ha podido habitar ese enorme trozo de hielo. ¿Somos tan sapiens sapiens como se nos supone? Islandia es un país grande en extensión pero muy poco habitado; toda su población cabe en la ciudad de Alicante (que no se entere el PP valenciano de esto...).
Emma nos lleva a su casa. Ah, Emma es una asturiana vulcanóloga enamorada de Islandia que nos ha organizado una curiosa gira polar. Dicho queda. Una valiente.
Nada más llegar, Emma nos enseña la casa de Björk (una casa muy chula y completamente negra y sin la más mínima medida de seguridad y con las ventanas a la vista de todo el mundo) que está a cien metros de la “nuestra” y, lo que es mejor, me informa de que el vecino de enfrente es el cantante de Iron Maiden (Bruce Dickinson), que disfruta del respeto (casi pasotismo) de este país para con los famosos.
ISLANDIA. 6 DE DICIEMBRE, COLEGIO Y PSICODELIA
Miguel, el cocinero de un colegio de Reikiavik, es de Bilbao y amigo de Emma (protagonista del ‘Españoles por el mundo: Islandia’), y nos ha organizado junto al encantador staff y la genial directora del centro una comida típica y un concierto con todos los niños (entre 2 y 6 años) del colegio al que alimenta, unos ciento cincuenta, nada más y nada menos.
En Islandia hay colegios donde los niños crecen a su aire: empiezan a leer cuando ven que sus compañeros lo hacen o simplemente les apetece. Los profesores les ayudan y dejan desarrollar sus características: si un niño decide estar más tiempo pintando que haciendo otra cosa, le dejan. Suena lógico.