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LLOYD COLE, Hombre de familia

Lloyd Cole, casi 50 años.

Foto: Óscar García

 
 

ENTREVISTA (2010)

LLOYD COLE Hombre de familia

“Rattlesnakes” (1984) fue el acta de nacimiento de un creador ambicioso, pero la singladura de Lloyd Cole ha sido accidentada, rica en giros sonoros, cambios de colaboradores y momentos de eclipse promocional. El artista-que-sabe-que-ya-nunca-será-una estrella-pop tomó hace unos años un camino discreto, sereno y confidente, saldado con atractivas obras de mediana edad. “Broken Record” (2010) es una de ellas. Jordi Bianciotto entrevistó a LLoyd Cole en Barcelona.

En el invierno de 1984, una canción esbelta, autosuficiente, lírica y misteriosa, “Perfect Skin”, trazó un puente entre la manufactura pop más delicada y un folk de grandes volúmenes. Formaba parte de uno de los debuts más categóricos de los años ochenta, “Rattlesnakes” (Polydor, 1984), alumbrado un año después del estreno de Aztec Camera, “High Land, Hard Rain” (1983) y ocho meses antes de “Steve McQueen” (1985), de Prefab Sprout. Lloyd Cole And The Commotions quemaron etapas y, tras el fallido “Easy Pieces” (Polydor, 1985) y el semiolvidado pero admirable “Mainstream” (Polydor, 1987), fueron sacrificados en la pira mientras emergía un candidato a estrella del rock adulto-alternativo, el solista Lloyd Cole.

Han pasado dos décadas desde su despegue individual con “Lloyd Cole” (Polydor, 1990), y tras dejar atrás una decena de álbumes inquietos aunque irregulares, este británico ya casi cincuentón (lo será el 31 de enero) entrega “Broken Record” (Tapete-Green Ufos, 2010). Comparece ante el periodista en la tranquila terraza de un hotel del Eixample barcelonés en pleno verano. Confiesa cansancio (“no he dormido mucho esta noche; soy un poco viejo para todo este trajín”, bromea) y, antes de entrar en materia, no le preocupa pintarse un retrato de sí mismo poco mundano. Cole es un hombre de familia. “Vivo en un pueblo de Massachusetts desde hace más de veinte años. Mi esposa es norteamericana. Ella tiene más familia que yo, y es mejor estar allí. Por otra parte, ¿dónde encontraría músicos con los que fuera feliz? ¡No en Londres, eso seguro!”.

“El primer año fue fantástico, ocurrió todo lo que deseábamos que ocurriera. El éxito del primer disco hizo que el segundo, por muy malo que fuera, también se vendiera. ‘Easy Pieces’ vendió más copias en el primer mes que ‘Rattlesnakes’ en un año. Pero nos costó bastante tiempo darnos cuenta de que no era tan bueno”

¿Te sientes distanciado del ambiente de Londres? Sí. No soy un patriota, excepto cuando se trata de fútbol, lo cual es algo difícil para un británico estos días. Creo que me gusta sentirme extranjero, vivir en un país que no es el mío. Quizá en un mundo ideal viviera, no sé, en un pueblo pequeño de Francia; tienen la mejor educación y sanidad, y es un buen lugar para que crezcan los niños. Pero estoy bien donde estoy.

“Broken Record” tiene el aspecto de un disco en solitario pero hecho por una banda. Es un disco de banda, en la línea de los dos primeros que hice en solitario, juntando a unos músicos para que toquen en todas las canciones. Aunque sin llegar al extremo del disco de la equis –se refiere a “Lloyd Cole”–.

Te has rodeado de músicos de confianza, sin ingredientes incontrolados. Tuve suerte, porque estaban todos en mi lista de prioridades y aceptaron. Conocía a Joan –de Joan As Police Woman–, que es amiga de algunos buenos amigos. Con la mayoría de los demás había trabajado con anterioridad. Bob Hoffnar tocó en mi tercer álbum“Bad Vibes” (Phonogram, 1993)–. Fred –Maher– estuvo en los dos primeros discos; Blair –Cowan–, en The Commotions... Y están los dos miembros de The Small Ensemble.

En el texto promocional, escrito por ti, hablas de “disco de rock”, pero “Broken Record” tiene unos matices propios del folk. La batería y el bajo son bastante rock; el resto... Sí, “matices” es una palabra adecuada. Me gusta pensar que las guitarras crean movimientos, melodías, y la sección de ritmo está en medio, soportando las canciones. Cada vez que lo escuchas notas algo nuevo. Algunos álbumes de Bob Dylan de mediados de los sesenta sonaban así. Ningún instrumento actúa como solista. Están tocando melodías unos contra otros.

¿No era esa tu idea en los tiempos de The Commotions? Entonces los arreglos eran más... bidimensionales. Solo en algunas canciones las dos guitarras tocaban una contra otra; en la mayoría había una rítmica y una solista. Me gusta pensar que en el nuevo disco hemos intentado tocar como una banda pop que adopta unos arreglos propios de Television. Aunque somos un poco más simples que eso.

¿Qué aporta trabajar con un sello independiente alemán, Tapete Records? Mi última etapa en Universal fue agotadora, duró demasiado. Con ellos siempre tenía que pedir cuarenta para que me dieran veinte. No me gusta trabajar así, era como regatear en un mercadillo de Oriente Medio. Prefiero a los alemanes.

Hace más de dos décadas del final de Lloyd Cole And The Commotions, un grupo que solo duró cinco años. ¿Cuál es tu apreciación actual de la banda? El primer año fue fantástico, ocurrió todo lo que deseábamos que ocurriera. El éxito del primer disco hizo que el segundo, por muy malo que fuera, también se vendiera. “Easy Pieces” vendió más copias en el primer mes que “Rattlesnakes” en un año. Pero nos costó bastante tiempo darnos cuenta de que no era tan bueno.

 
LLOYD COLE, Hombre de familia

Lloyd Cole, un hombre tranquilo. Foto: Óscar García

 

En su momento, el varapalo de la crítica fue unánime. ¿Qué falló? Creo que es extremadamente amanerado, y no suena muy bonito. Después de aquello, el trabajo con el tercer disco fue duro, y finalmente ya no quedaba nada para hacer el cuarto. Por eso nos separamos. La única razón para seguir juntos era hacer dinero.

¿Es un problema debutar con un gran disco? No lo creo. “Astral Weeks” lo es, y Van Morrison sigue ahí arriba. Pero no creo que “Rattlesnakes” sea mi mejor disco. Nunca he tratado de hacer un disco como aquel, que se pueda comparar y determinar que es mejor o peor. Mis favoritos son “Rattlesnakes”, el de la equis y el que publiqué en 2003“Music In A Foreign Language” (Sanctuary)–. Todos ellos son trabajos concebidos para ser distintos. El único disco pensado para ser distinto y que no me gusta es “Bad Vibes”.

Lloyd Cole se instaló en Nueva York en 1989. En paralelo a su cambio de imagen (pelo más largo, gafas oscuras y un aspecto más bien desaliñado, endurecido), inició relaciones con Matthew Sweet y con dos músicos de Lou Reed: el batería Fred Maher y el venerable guitarrista Robert Quine, ex Richard Hell And The Voidoids. Los tres se integraron en la banda que grabó “Lloyd Cole” y en su consiguiente gira (Sweet ejerció de bajista). Quine, fallecido en el 2004 (se suicidó con una sobredosis de heroína), fue un “buen amigo” de Cole. “Se apasionaba mucho con la música, y se esforzaba en aportar algo nuevo a las canciones; no siempre era bueno, pero el intento estaba ahí. Se comprometía mucho en las canciones, más que tú mismo, y si luego hacías algo distinto se enfadaba mucho”.

“The Strokes me gustan, aunque son una banda más pop que otra cosa, como unos Blondie para su generación. Ahora le gustan a mi hijo William, que va a cumplir 17 años y es un fan de Julian Casablancas y de los franceses Phoenix. Ha habido muchos grupos que han imitado a Gang Of Four y Joy Division y que no han logrado que la gente que compró el primer disco quisiera oír el segundo”

El sonido de aquel álbum y, más aún, del directo, era bastante rockero tratándose de ti, incluso diría que un poco loureediano... Yo no creo que el sonido fuera “loureediano”, sino que era neoyorquino, sobre todo porque estaba Robert. Pero nosotros éramos mejores que la banda de Lou Reed...

¿Ah, sí? ¡Absolutamente! La banda de Lou Reed tenía a Fernando Saunders, y ninguna banda con Fernando puede ser buena en mi opinión. ¡Es un bajista horroroso! Creo que Lou elige a la gente de una forma bastante extraña.

Antes has mencionado a Television. En la época de The Commotions no imaginábamos que tenías influencias del punk neoyorquino. Pues sí, totalmente. The Voidoids me parecen especialmente buenos, igual que los primeros Television. La neoyorquina fue la única escena punk buena en Estados Unidos. En la costa oeste, aparte de X, todo era más pobre. De todas formas, Robert Quine no tocaba de una forma punk, era muy simple y melódico, con pequeños flashes de country a lo Robbie Robertson.

¿Qué te parece el art-punk neoyorquino más contemporáneo? The Strokes me gustan, aunque son una banda más pop que otra cosa, como unos Blondie para su generación. Ahora le gustan a mi hijo William, que va a cumplir 17 años y es un fan de Julian Casablancas y de los franceses Phoenix. Ha habido muchos grupos que han imitado a Gang Of Four y Joy Division y que no han logrado que la gente que compró el primer disco quisiera oír el segundo. Es como Elastica, que seguían el modelo de Wire y The Stranglers. Pensabas: “Bueno, tienen mejor pinta de la que tuvieron nunca Wire y The Stranglers, pero...”. No se dirigían a mí, sino a un público más joven. Sus canciones, si las analizabas, tenían los elementos para ser “hits”, pero eso no les convertía en buenos compositores.

La caja de rarezas “Cleaning Out The Ashtrays” (Tapete, 2009) cubrió el período comprendido entre 1989 y 2006. ¿Hay material inédito de The Commotions que desees poner también en circulación? Sí, la idea es publicar tres “box sets” más en los próximos diez años, y uno de ellos será de The Commotions. Incluirá material descatalogado, “outtakes”, caras B y canciones inéditas. Aún quedan algunas, cinco o seis, creo. Hay demos que evolucionaron hacia algo distinto, como “Another Dry Day”, de 1987, que se convirtió en “My Bag”, y “Old Hat”.

El directo de “Broken Record” será acústico, con Cole arropado por los dos integrantes de The Small Ensemble a cargo de guitarras, banjos y mandolinas. “No me apetece girar con una banda de rock. Es posible que el año que viene grabe un disco con versiones distintas de las mismas canciones”, concluye el cantante. “Quiero sonar acústico, tranquilo”, subraya. El círculo se cierra: este Cole no está tan lejos del jovencito que cantaba “Are You Ready To Be Heartbroken?”

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