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LOQUILLO, El niño grande apuesta fuerte

El Loco nunca deja títere con cabeza. Políticamente incorrecto, siempre ha sido un espectáculo escuchar sus argumentos, coincidas o no con ellos.

 
 

PORTADA ROCKDELUX (RDL 77)

LOQUILLO El niño grande apuesta fuerte

Documento Rockdelux. Estamos en 1991. Loquillo edita “Hombres”. Los Trogloditas son una máquina de facturar conciertos. El mundo de la música se mueve por parámetros que en este nuevo siglo ya no se estilan. Las consecuencias de la I Guerra del Golfo flotan en el ambiente. El Manchester United le gana al Barça una final europea. En Cataluña la Generalitat protege el mediocre rock cantado en catalán a golpe de subvención. En Madrid el PP afianza su feudo... En ese contexto, Loquillo se expresaba, como siempre, sin tapujos. Y es que a Loquillo no le enseñaron en su barrio la regla más elemental de las peleas callejeras, aquello de evitar enfrentarse con demasiados enemigos a la vez. Diego A. Manrique escuchó asombrado su relato de broncas fuertes con la discográfica, el management y la editorial, sus discrepancias con la Generalitat, la SGAE y el Ministerio de Cultura. Loquillo también regañó a Los Ronaldos, reverenció los colmillos de Gay Mercader, se negó a mencionar el nombre de Sabino Méndez y aseguró que Madrid era el nuevo Titanic. ¡Este chico siempre ha sido una mina! La entrevista fue motivo de portada del Rockdelux 77 (julio-agosto 1991).

Así que llego al hotel y veo que algo marcha mal. El Hombre de Hispavox me hace gestos mientras brama por el teléfono del hall: “No, todavía no se ha presentado y hemos tenido que suspender la primera entrevista y sesión de fotos… ¡Y acaba de llegar Diego Manrique!... ¿Qué hago? ¿Desconvoco todas las citas?... Bueno, vale”.

A horas tempranas, ni siquiera tengo fuerzas para indignarme, así que sugiero quedarnos al acecho mientras tragamos lo que el camarero de la cadena NH asegura que es café moca. El Indignado Hombre de Hispavox se queja y se queja: “Diego, soy muy mayor para estos disgustos: tiene preparado un programa completo de entrevistas, comidas, programas de TV… ¡y no aparece! Le dije: ‘Loco, vente por la noche, te busco un par de putas, lo que quieras, pero descansa en el hotel de Madrid y así podremos cumplir el plan de promoción’. Ni caso”.

“No me llegaron muchas canciones. Bueno, Duncan Dhu mandaron una cinta, ‘a ver si te sirve’. ¡Me sentí como un tonto del culo! Respeto el detalle, pero ellos no saben tanto de rock and roll, de los asuntos sucios del rock and roll como yo, que llevo bastantes más años en este negocio. Últimamente, se hacen canciones como si fueran churros. La presunción de la gente: ‘Qué gracioso esto de escribir canciones: si no sirven para mi disco, se las paso a alguien y me gano unas perras’”

Hacia las doce y media, dos horas después de la primera cita, arriba un taxi con Loquillo y su “encargado de prensa”. Se inscriben en recepción, suben a su habitación y, un rato después, se acercan serenamente a saludar como si nada, “tú por aquí”. El Estupefacto Hombre de Hispavox inicia una protesta “¿Sabes qué hora es y qué he tenido…?”. Loquillo le corta: “Anoche estuve con Paco Ibáñez por Barcelona. Para mí, la amistad con Paco es más sagrada que cualquier entrevista”. Palidez sepulcral en el Hombre de Hispavox: “Nunca… nunca… jamás…”. Le faltan las palabras y decido interrumpir la confrontación apretando el record de mi aparatillo.

Los primeros minutos transcurren en el intento de deshacer malentendidos, algo que escribí en ‘Boogie’ (RIP) y que se le atragantó a este espécimen enorme, de gafas oscuras y vestido totalmente de negro, como cualquier cantautor francés de los sesenta. Loquillo tiene métodos bruscos para enfrentarse a las críticas: ya pasaron los tiempos del toma-toma-y-toma que dejó maltrecho a Ignacio Julià (no tuvo gracia, ni pizca de gracia) y ahora envía coronas fúnebres a supuestos o reales enemigos.


EL DISCO DE LA GUERRA

Hum, tal vez teníamos que pelearnos (verbalmente), pero ya no recuerdo las instrucciones para entrevistas de la redacción de Barcelona, estas horas impías… así que entramos en materia con el Motivo Oficial De Su Visita.

“Hombres” (1991), el nuevo elepé, no es el disco de canciones-cedidas-por-estrellas-del-pop-nacional que habías anunciado el pasado año. Esa era la idea original. Lo que pasó es que todo quedó en rumores, luego no me llegaron muchas canciones. Bueno, Duncan Dhu mandaron una cinta, “a ver si te sirve”. ¡Me sentí como un tonto del culo! Respeto el detalle, pero ellos no saben tanto de rock and roll, de los asuntos sucios del rock and roll como yo, que llevo bastantes más años en este negocio. Últimamente, se hacen canciones como si fueran churros. La presunción de la gente: “Qué gracioso esto de escribir canciones: si no sirven para mi disco, se las paso a alguien y me gano unas perras”. El único tema que llegó por esa vía y hemos grabado es “Brillar y brillar”, de Gabi Sopeña. Es un tipo de Zaragoza que graba con El Frente y compone para Más Birras. Iñaki Altolaguirre, nuestro técnico de sonido, les produjo el disco y me trajo la cinta: “Loco, dice que está hecha para ti”. Me puse la cinta en casa y me quedé alucinado: “No está hecha para mí, es que ES MÍA”, me dije.

Está bien, que quede claro que, en cualquier caso, componer para Loquillo y Los Trogloditas implica por lo menos ser poeta publicado y profesor de la Universidad de Zaragoza. Ja ja ja… La mayoría de los temas son míos y de Sergio, el resto son de Simón, Jordi y compañía. Había que darles opción, es bueno que un grupo tenga varios compositores. Si un grupo se basa en las composiciones de una persona y esa persona te falla, malo. Si el próximo año yo no compongo, si no tengo nada que decir, malo.

 
LOQUILLO, El niño grande apuesta fuerte

“Un día me desperté indignado y me dije: ‘No vuelvo a dar una canción a esa editorial, antes las firma mi padre’. Y así ha sido. Hemos fundado El Buitre, nuestra propia editorial, y hemos dicho a nuestros padres que firmen las canciones. Así que mi padre, a los 76 años, compone rock… je je je”. Foto: Francesc Fàbregas

 

¡Me cuesta creer que llegue un momento en que tú no tengas nada que decir! Bien, veo que “Hombres” tampoco ha sido registrado fuera, con productores de heavy… Es cierto que estuvimos a punto de grabar en Vancouver. Es cierto que íbamos a trabajar con el productor de Whitesnake. Pero, no te rías, ocurrió lo de la Guerra del Golfo y el tipo dijo que no se movía de su casa en Inglaterra, que fuéramos allí. Me salió el orgullo, “pero quién te has creído que eres”. Así que volvimos con Carlos Martos, que había arreglado el doble en directo que se grabó de aquella manera.

¿De qué manera? En condiciones muy precarias. Nadie creía en la idea del doble, pero yo lo tenía muy claro: si metíamos 8.000 personas en cada gala, era absurdo que solo vendiéramos 70.000 copias de cada elepé. La conclusión era obvia: triunfaban las canciones en las nuevas versiones de directo. La gente quería el nuevo “Cadillac solitario”, no el que aparece en un disco de DRO. Creo que ninguno de nuestros elepés anteriores tenía el sonido auténtico del grupo. Te machacan sin cesar: “Que no sea excesivamente duro, eso no entra en el mercado español, debe ser algo más radiofónico”. Y tú bajas las orejas.

Alucino… ¡Es cierto! Son errores de la inexperiencia, vas tragando hasta que llegas a una posición de fuerza y dices “el próximo elepé, en el mejor estudio del mundo”. Bueno, no pudo ser por lo que te he contado, pero Carlos es espléndido. Un tipo muy rockero, con mucha información, gustos similares a los nuestros. Le dices “quiero que esto suene a Traveling Wilburys” y sabe exactamente lo que pretendes. “Hombres” se hizo como se debe: maquetas en el local, maquetas en el estudio y un mes de grabación. Con una huelga en medio de una semana…

“Me parece anticonstitucional que te obliguen a firmar con la editorial de la discográfica cuando consigues un contrato de grabación. ¿Qué pasa? Pues que la editorial se queda con el 50%, la SGAE con el 30% y a ti te queda un 20%. ¿Cómo puedes admitir semejante trato?”

¡¿Huelga?! Había divergencias con la compañía y decidimos que no volvíamos al estudio hasta que nos atendieran. Ya sabes, los típicos problemas de adecuar los contratos, cosas que no estaban bien. También largaron a Simone Bosé, nuestro contacto de A&R en Hispavox, la persona que más creía en nosotros. Como no se arreglaban esos asuntos, nos declaramos en huelga, vieron que íbamos en serio y todo se arregló, ji ji ji.


EL BUITRE Y LOS CONDONES

Loquillo considera que la veteranía es un mérito e insiste en recordar sus años de servicio a la causa del rock and roll. Sin embargo, todavía se vislumbra un placer casi casi infantil cuando explica cómo ha sabido zafarse de las cadenas que sujetan a la mayoría de artistas nacionales. Es el placer del crío con una excusa inventada para faltar al colegio, el placer del recluta que evita servicios, el placer de burlar al Sistema. Escuchen y aprendan sus colegas:

“La campaña a favor de los condones me hizo ver clara la situación: alguien utiliza una canción tuya sin pedirte permiso y no puedes hacer nada. Bueno, “Quiero un camión” es de otra persona, pero hacer una versión publicitaria equivale a utilizar mi imagen. Obviamente, yo no podía oponerme a la campaña ya que eso significaba ponerse al lado de los católicos y los fachas. Es curioso que todas las canciones fueran de la misma editorial; alguien se levantó millones con esa historia. Así que un día me desperté indignado y me dije: ‘No vuelvo a dar una canción a esa editorial, antes las firma mi padre’. Y así ha sido. Hemos fundado El Buitre, nuestra propia editorial, y hemos dicho a nuestros padres que firmen las canciones. Así que mi padre, a los 76 años, compone rock… je je je”.

Si es así de sencillo, parece una jugada maestra. No sé si nos van a denunciar, no sé si terminaré en la cárcel, pero espero que todo el mundo haga lo mismo. Me parece anticonstitucional que te obliguen a firmar con la editorial de la discográfica cuando consigues un contrato de grabación. ¿Qué pasa? Pues que la editorial se queda con el 50%, la SGAE con el 30% y a ti te queda un 20%. ¿Cómo puedes admitir semejante trato?

Sabes lo peligroso que resulta en España no aceptar las reglas del juego… ¿Peligroso? Peor morirse en la miseria, como Gabriel Celaya. Yo pago un huevo de impuestos y no me siento contento con el modo en que se utiliza mi dinero. No veo tampoco que la SGAE se preocupe de crear infraestructura. Han organizado en el Palau Sant Jordi un concierto con los cuatro grupos más populares de todos los que cantan en catalán, patrocinados por la Generalitat y la SGAE. Que esos grupos reciban una doble subvención me parece de locos. En realidad, lo de apoyar económicamente a los grupos que cantan en un determinado lenguaje es pura discriminación. Los valores artísticos quedan aniquilados y se entra en un orden de funcionariado.

 
LOQUILLO, El niño grande apuesta fuerte

Rockdelux 77 (Julio-Agosto 1991)
Foto: Francesc Fàbregas
Diseño: Salvador Calaf

 

DECIBELIOS CON BATA DE COLA

Un inciso: cuando Sopa de Cabra u otro grupo catalanoparlante baja a tocar a la capital de España, la delegación madrileña de la Generalitat se moviliza e invita a la (siempre hambrienta) prensa musical a una comida en un restaurante de lujo, digamos Jockey. Y vamos allí, dóciles y maravillados de que las instituciones se mezclen con los melenas. Loquillo no ve la gracia:

“Indirectamente, están convirtiendo a muchos músicos en funcionarios de la Generalitat. Si cantas en castellano o inglés, si no te sale de los cojones implorar una ayuda, lo tienes crudo. Así que hay grupos como Los Brigatones que se han pasado al catalán. Es ilógico que se gaste tanto dinero en grupos que llevan dos, tres años en el negocio. Es malo para ellos, ya que los empuja a un nivel que no les corresponde y se van a estrellar. Es malo para los demás grupos, que se sienten maltratados, incluso acorralados. A veces, tengo la sensación de que me señalan por la calle: ‘Ese no canta en catalán’. Tenemos la suerte de que funcionamos en el resto del Estado, de no ser así…”.

Vaya panorama… Lo bueno es que, a pesar de todo, hay bandas extraordinarias. Pero tienen que luchar contra un ambiente muy enrarecido. Te lo digo, aquello se está poniendo muy bestia. Yo apoyé al PSC en las últimas elecciones; no es que me identifique con el programa de Maragall, yo soy mucho más de izquierdas. Pero a Maragall puedo llamarlo hijoputa y hacerle entender mi postura. Si Convergencia i Unió hubiera ganado la alcaldía de Barcelona, el rodillo sería insoportable. Habría que hacer las maletas y emigrar.

“Estamos tragando demasiado. Por ejemplo, eso de que la SGAE y el Ministerio de Cultura se dediquen a ofertar la España de la pandereta: en el 91 estamos igual que en el 75. Insisten en vender lo que suena a flamenco. El flamenco es muy importante, pero representa solo a una parte de España: ¿es que Galicia, el País Vasco o Cataluña no tienen una cultura digna de exhibirse fuera? Así no arreglamos nada, siempre será ‘y ahora tocan los españoles’ y el público empieza a gritar ‘¡olé, torero!’”

No seas trágico. Estamos tragando demasiado. Por ejemplo, eso de que la SGAE y el Ministerio de Cultura se dediquen a ofertar la España de la pandereta: en el 91 estamos igual que en el 75. Insisten en vender lo que suena a flamenco. El flamenco es muy importante, pero representa solo a una parte de España: ¿es que Galicia, el País Vasco o Cataluña no tienen una cultura digna de exhibirse fuera? Así no arreglamos nada, siempre será “y ahora tocan los españoles” y el público empieza a gritar “¡olé, torero!”.

Tal vez tenga sentido usar el flamenco o lo aflamencado como cuña para luego intentar introducir otras tendencias. No. Lo que tiene sentido es la postura de Jack Lang, el ministro francés de Cultura. Promocionan a Mano Negra, Kassav’, Les Négresses Vertes y lo más destacado de Francia. Da lo mismo incluso que canten en idiomas diferentes al francés, “esto es lo que hay en nuestro país y tal vez les pueda interesar”. ¡Y les está interesando!

 
EL MAYOR HIJOPUTA

Este es el Loquillo que uno no puede dejar de respetar. A pesar de las contradicciones, de las posturas caprichosas, de la tendencia a ver el mundo en blanco y negro. A pesar de todo, es de los pocos que le plantan cara al actual Estado de Cosas. Por cabezonería o por idealismo, dejemos eso aparcado, se arriesga cuando la mayoría preferimos navegar por aguas más o menos tibias. En su nueva cruzada, cuenta con las habilidades de un indestructible capo que parece bastante alejado de planteamientos radicales:

“A finales del 89, empecé a coincidir con Gay Mercader. Nos conocíamos, claro, pero tuvo la visión necesaria para adivinar mis problemas. Me ha dado caña para que hiciera letras, nos ha parado los pies, ha evitado que yo cometiera errores, ha sido como un hermano mayor. Incluso nos ha ayudado económicamente, arreglando nuestros temas financieros, que eran un puro desastre. Nosotros caímos en el tópico de ‘lo nuestro es subir al escenario y tocar’. Es una estupidez, detrás de ti se mueven muchos kilos. Sabes que cobras X dinero por gala, pero no eres capaz de desglosar los gastos. Hay excesos inútiles en luces y sonidos que Pito, nuestro anterior mánager, no sabía controlar. No dudo de sus buenas intenciones, pero lleva siete grupos y se le escapan muchas cosas, se dispersa”.

¡¿Gay Mercader?! Es el mayor hijoputa del negocio y eso es perfecto. Yo tiendo a ocuparme de todo, me obsesiona vigilar todo lo que ocurre con mi carrera. Así que paso muchas horas colgado del teléfono, sugiriendo cosas, pidiendo esto y lo otro. En eso, los catalanes somos muy insistentes: en Madrid sois más tranquilos, “ya se hará”; en Barcelona queremos que todo se haga YA. Además, yo necesito un mánager personal rockero. Alguien que haya crecido con los Kinks, los Stones, los Animals. Que se atreva a traer a The Cult o Aerosmith y sepa cómo tratar con ellos. Que haya vivido un determinado tipo de vida… y la siga viviendo. Que comprenda mis manías. A Pito le gusta otra música, lleva otra onda. Ha sido un gran colaborador nuestro, nos ha ayudado mucho, pero no compartía mi análisis de la situación.

 
LOQUILLO, El niño grande apuesta fuerte

Detrás: Xavi Tacker y Javier Villavecchia. En el sofá: Ricard Puigdomènech, Josep Simón y Jordi Vila. De pie: Sergio Fecé. Los Trogloditas de Loquillo en la época de “Hombres” (1991).

 

Anda, explícame “la coyuntura actual”. No era únicamente que yo necesitara un mánager personal que se ocupara de nuestra banda. Pito se negó a abrir oficina en Barcelona. No lo tenía claro, cuando yo estaba convencido de que era algo obligatorio. Primero, hay una gran creatividad rockera en la ciudad. Segundo, tienes que crear infraestructura, amparar a los grupos marginados por la Generalitat. Para la gira de este año, nos llevamos de teloneros a Los Bombarderos, BB Sin Sed o Doctor Love. Son bandas serias, con dos elepés en el mercado, que necesitan más presencia nacional. Y si nosotros tenemos un poder, vamos a utilizarlo en beneficio de los grupos en los que creemos.


GUSANOS EN LA INTENDENCIA

Aparte de que Gay Mercader sea actualmente el ariete o “el parapeto” de Loquillo, la contratación del grupo queda a cargo de 10/10, la empresa de Pito. De momento, están tocando esporádicamente, por aquello del “tenemos mono de directo”. En septiembre comienza “la gira bestia”, que no lo será tanto:

“En 1989 ocurrió el bombazo del doble. Hicimos ciento y pico actuaciones, unos nueve meses en la carretera. Era la locura. ¿Qué pasó? Pues que perdí el contacto con los amigos, con la familia. Volvía a casa y estaba como alucinado, pensando ‘eres el mejor, eres fantástico’. Cuando flotas en esa nube tan peligrosa, te puedes volver gilipollas. Así que decidí parar en seco. Por mi propia salud mental y para quitarme ladillas”.

“Me parece sangrante ir de rock and roll a países donde todavía no hay ni pan ni democracia. Puedo acercarme a los que estén en transición, a dar un apoyo a ese proceso político y cantar algunas de nuestras canciones, que realmente son como consignas. Lo que no me parece de recibo es ir a Chile a gritar ‘Dame más dinero, papá, ja ja ja’ en un concierto con New Kids On The Block… ¡y en el sitio donde mataron a Víctor Jara! Muy heavy, no me entra en la cabeza”

¿Qué tipo de ladillas? La gente que se te pega, que solo quiere sangrarte. La gente que está a tu lado y no quiere hacerte ver los peligros de la situación. Cuanto tu nombre es un cheque en blanco, nadie desea renunciar a su tajada: “Tienes que seguir, Loco, en España no te puedes permitir un año de descanso, te puedes quedar sin trabajo”. Tal vez sea cierto, se puede ir todo a la mierda, pero, ¿sabes?, no quiero acabar como “nuestro anterior amigo”.

A lo largo de la conversación, aparece varias veces Sabino Méndez, pero Loquillo se niega a pronunciar su nombre. Como yo no soy supersticioso, aprovecho para darle un tirón de oreja y desear su pronta reaparición: a pesar de sus labores periodísticas, Sabino es demasiado valioso, casi irreemplazable en las batallas del rock en español.

“Somos animales de directo, la mejor banda de rock and roll de este país. Salir de gira, recorrer España los siete juntos… eso es la hostia. Nos queremos, ¿sabes? Necesitamos estar juntos, tocar y demostrar quiénes somos. Y eso que ahora hay Alto Riesgo en este grupo: hay dos separados, dos músicos que han pasado por ese trance de romper una familia y quedarse casi en la puta calle. Escucha ‘Un hombre puede llorar’ y lo entenderás”.

¿Tenéis prevista alguna visita a Hispanoamérica? No sé, nuestros discos suelen ser censurados allí, aunque se conocen nuestras canciones. Un poco como ocurría aquí en los setenta, que ibas a comprar elepés a Andorra y luego los grababas para tus amigos. De todos modos, yo no quiero ir de conquistador, como tantos grupos españoles, ni tampoco aceptar un nivel inferior a lo acostumbrado. Me parece sangrante ir de rock and roll a países donde todavía no hay ni pan ni democracia. Puedo acercarme a los que estén en transición, a dar un apoyo a ese proceso político y cantar algunas de nuestras canciones, que realmente son como consignas. Lo que no me parece de recibo es ir a Chile a gritar “Dame más dinero, papá, ja ja ja” en un concierto con New Kids On The Block… ¡y en el sitio donde mataron a Víctor Jara! Muy heavy, no me entra en la cabeza.

 
EL PIÑÓN FIJO (MENTAL)

Discusión: la conveniencia de exorcizar el Estadio Nacional chileno, la voluntad de Amnistía de atraer un personal juvenil y despolitizado. No llegamos a un acuerdo. Tal vez sea este el Loquillo menos atractivo: intransigente (sobre todo, respecto a los demás), con síndrome de justiciero. Y esa inagotable fe en la providencia…

“La revista ‘Star’ me mandó a Londres en 1978 para hacer un reportaje sobre el nuevo rockabilly, Crazy Cavan y compañía. El director de Charly Records me dijo entonces algo muy curioso: ‘De España y Australia va a salir mucha música’. El tiempo le ha dado la razón. En Australia han aparecido bandas impresionantes y lo de España ha sido una barbaridad: es el país del mundo donde la evolución musical ha sido más salvaje y más rápida. Ya no se puede decir aquello de que ‘cualquier grupo británico suena mejor que los españoles’. Vete a ver esos grupos nuevos que nos mandan ahora…”.

 
LOQUILLO, El niño grande apuesta fuerte

“La revista ‘Star’ me mandó a Londres en 1978 para hacer un reportaje sobre el nuevo rockabilly, Crazy Cavan y compañía. El director de Charly Records me dijo entonces algo muy curioso: ‘De España y Australia va a salir mucha música’. El tiempo le ha dado la razón”.

Foto: Francesc Fàbregas

 

¿Estás hablando del asunto de Mánchester? ¡No menciones Mánchester delante de mí! El Manchester United le ganó al Barça en la Recopa… No, no odio el Sonido Mánchester: representa a una generación que no es la mía, pero cuando tienes muchos años y aparece un movimiento por abajo, no es justo decir “qué mierda”; si han surgido tantos grupos, debe haber un motivo.

Sin embargo, tú sigues encarnando los Valores Eternos del rock. ¡Es muy duro tener que leer eso de que “los de las guitarras eléctricas son como los diplodocus”! En la contraportada del disco, hemos tenido que poner una nota: “Este disco está tocado y realizado por seres humanos”. Es desagradable llegar a esos niveles. Está bien que haya gente investigando las posibilidades de las máquinas, pero todo se ha pervertido. Es un escándalo que haya tantos baterías en paro y que aparezcan grupos con caja de ritmos. ¿No es evidente que el sonido de una baqueta golpeando una batería no puede ser duplicado? Una máquina no toca el silbido de una baqueta cortando el aire…

Sigue una loa de los grupos de heavy (“aunque yo prefiero el hard rock”) como mantenedores de unas actitudes de rebelión frente al todo-vale de los ochenta. Su argumento coincide bastante con el desarrollado por Luis Lles en su revisión de Guns N’Roses (ver Rockdelux 76), así que nos zambullimos en el tópico de moda, la Crisis de Creatividad en el Rock Nacional, con especial referencia a la capital del reino:

“No, no odio el Sonido Mánchester: representa a una generación que no es la mía, pero cuando tienes muchos años y aparece un movimiento por abajo, no es justo decir ‘qué mierda’; si han surgido tantos grupos, debe haber un motivo”

“He amado mucho a esta ciudad, pero ahora la veo mal. ¡Más que mal, FATAL! Se ha puesto de moda ser facha, oigo cosas que no me gustan nada. Hace poco, hablaba con unos tipos de 20 años que me decían: ‘Hay que casarse, creer en la iglesia católica, aceptar el magisterio de Juan Pablo II, votar a la derecha…’”.

Debe ser que vas mucho al Honky Tonk… ¿Quéee? Bueno, algunas veces, pero a ver actuaciones, no por otra razón. Este no es el Madrid que yo conocí, el Madrid que rompía moldes. Antes, yo venía aquí, conocía a Radio Futura o Alaska, aprendía de ellos… y viceversa. Ahora, no sé a nivel “underground”, pero los nuevos grupos de Madrid están representados por Modestia Aparte y Tennessee. Las compañías solo fichan grupos de clase alta.

No sé si eso es cierto respecto a Modestia Aparte, pero los de Tennessee no parecen precisamente niños bien… Bueno, pero el mensaje que transmiten está claro: “Tú eres joven, bebes Coca Cola y eres idiota”. Y, como eres idiota, te dicen lo que te tienes que poner, lo que tienes que pensar, lo que debes hacer. Y, si todavía no te aclaras, “aquí están unas drogas nuevas, en pastillas, fáciles de tomar, para que no te enteres de nada”. Todo eso nos obliga a ser más radicales que antes. En Barcelona, el hecho de que Madrid sea gobernada por la derecha nos ha afectado muchísimo. Sabíamos lo del cierre de bares y clubes, la compaña esa del tonto de Matanzo. ¿Qué ocurrirá ahora? ¿Manzano prohibirá el rock? Igual es buena cosa, es preciso que la gente vuelva a tomar conciencia de su situación.

 
EL PELIGRO DE ENTRAR EN LAVABOS CON DESCONOCIDOS

Divagaciones sobre los hábitos electorales de los madrileños, la apatía de buena parte de los votantes potenciales de la izquierda frente a la disciplina rigurosa de las masas de derecha, “vamos a misa y luego depositamos nuestro voto por ese chico tan simpático y pulcro”. La escasa capacidad de los políticos para ilusionar, para usar un lenguaje llano, para arriesgarse. La campaña anti bases, para la cual el Loco está pensando grabar una canción a editar en un elepé colectivo. Y vuelta a la música: ya están aquí los siguientes invitados en la cadena de entrevistas y el tiempo apremia.

“Con ‘Hombres’, establecemos el puente entre lo que fuimos y lo que seremos… Lo puedes llamar madurez o lo que sea, pero tener 35 años y salir al escenario con blue jeans y nikes me parece una falta bastante grave. Si conservas ideas juveniles, no necesitas demostrar nada. No es cosa de ir rompiendo hoteles, presumiendo de que eres el que más te metes y demás barbaridades. Tal vez fuera obligatorio para nosotros, que salíamos del franquismo, pero muchos músicos jóvenes están repitiendo nuestros peores errores”.

 
LOQUILLO, El niño grande apuesta fuerte

“Salir de noche significa beber whisky de garrafa, meterte basura, puag. En este negocio se hacen amigos muy raros, sobre todo en los lavabos. Eso ya no me excita. Me excitan otras cosas, ¿sabes?”.

Foto: Francesc Fàbregas

 

Curioso que digas eso, cuando “Hombres” aspira a reconstruir la épica del rockero feroz. Es que queríamos un sonido sencillo y con solera, por eso hay tanto órgano, Hammond de verdad. Mira, cuando los otros grupos se empeñaron en ejercer de auténticos y radicales, Los Trogloditas empezamos a abrirnos a otros campos: el jazz, los ritmos del Caribe, los cantautores. Yo volveré a eso en un disco en solitario, pero Los Trogloditas –y la gente– necesitaban un disco de rock and roll potente. Cuando quiera hacer algo personal, también contaré con el grupo. Después de todo, cada uno tiene sus intereses particulares: el batería toca en una banda heavy, así que ya me dirás. Si Los Trogloditas se convirtieran en un corsé de ideas, con gente reprimida, sería un asco.

Bien, aquí surge el Loquillo más identificable, empeñado en nadar a contracorriente. Además, un hombre fieramente enamorado de su aventura musical, capaz de despedir a todos los colaboradores que no empujaban en la nueva época:

“No me importaría tener una granja con vacas, al estilo de John Cougar Mellencamp, pero esto es España y me conformo con mi casita del Carmelo. Sí, donde Juan Marsé situaba sus primeras novelas…”

“Supuestamente, no había futuro para el grupo si desaparecía un elemento supuestamente fundamental. Nosotros sabíamos que aquella persona no funcionaba, que era imposible el directo con él. Le pagamos seis meses de supuesta desintoxicación, lo reincorporamos al grupo para grabar el doble y se repitieron los desastres. Ya sin él, demostramos que éramos la banda que arrasaba, ganamos dos premios por nuestro directo y eso acalló a muchos incrédulos. Lo más desagradable es esa idea implícita de que eres un poco tonto, que siempre has estado a las órdenes de alguien. ¡Llevo trece años de profesional y no acepto que venga alguien a explicarme que soy buen chico, pero que no tengo ni puta idea!”.

¿Cómo es tu vida actual? Es tranquila, paso mucho tiempo en casa. Cuido de mis padres, que son mayores y necesitan alguien a su lado. Cuido a mis amigos, a mi chica. Intento que todos los que me rodean se sientan a gusto.

¿Qué queda del Loquillo que dejaba a la novia en casa y volvía a cerrar los locales más nocturnos? Ja ja ja… es un tipismo que no me interesa. Salir de noche significa beber whisky de garrafa, meterte basura, puag. En este negocio se hacen amigos muy raros, sobre todo en los lavabos. Eso ya no me excita. Me excitan otras cosas, ¿sabes?

No me lo creo. Bueno, ji ji ji , no voy a renunciar totalmente a los placeres de la ciudad. No me importaría tener una granja con vacas, al estilo de John Cougar Mellencamp, pero esto es España y me conformo con mi casita del Carmelo. Sí, donde Juan Marsé situaba sus primeras novelas…

Si no sufriera Marsé por esa obsesión generacional por la posguerra, debería tomar a Loquillo como modelo para un nuevo Pijoaparte, más altivo y belicoso que el protagonista de “Últimas tardes con Teresa”. Mmmm, me lo apunto para la carpeta de Proyectos Veraniegos. El Loco se ha trasladado a otro rincón y atiende conjuntamente a ‘El Independiente’ y ‘Diario 16’. Su perorata inicial se rompe en una ráfaga de toses, así que me acerco y le regalo un par de Strepsils con vitamina C: hay que cuidar de nuestros héroes.

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Por David S. Mordoh
PIXIES, Corazón Diablo

PORTADA ROCKDELUX (RDL 78)

PIXIES

Corazón Diablo

Por David S. Mordoh y Ricardo Aldarondo
BOB DYLAN, Rebelde sin causa

PORTADA ROCKDELUX (RDL 241)

BOB DYLAN

Rebelde sin causa

Por Tom Doyle y Miguel Martínez
IGGY POP vs. THE WHITE STRIPES, Memorias de Detroit
Por Keith Cameron
REFREE, Dulce decadencia

PORTADA ROCKDELUX (RDL 254)

REFREE

Dulce decadencia

Por Jordi Bianciotto
NACHO VEGAS, Verdad, moral, fe y otras paradojas

PORTADA ROCKDELUX (RDL 236)

NACHO VEGAS

Verdad, moral, fe y otras paradojas

Por Pablo Gil
ANOHNI, Zoon Politikón

PORTADA ROCKDELUX (RDL 350)

ANOHNI

Zoon Politikón

Por Ramón Fernández Escobar
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