USO DE COOKIES

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.

Aceptar Cómo configurar

Cargando...
LOS PILOTOS, Volando van

Banin y Florent: pilotando alianzas. Foto: Alfredo Arias

 
 

ENTREVISTA (2018)

LOS PILOTOS Volando van

Los Pilotos planearon sobre territorios de krautrock, electrónica analógica y psicodelia guitarrera con el navegador apagado y sin decir palabra, anteponiendo el viaje en sí al destino del mismo. Su nuevo plan de vuelo –todavía en desarrollo– mira a los ojos de América Latina, admite pasajeros en cada escala y articula un discurso rico en acentos. César Luquero habló con ellos.

Banin Fraile y Florent Muñoz llevan media vida haciendo música juntos. A su trabajo en Los Planetas se suman las composiciones que forjan para Los Pilotos desde hace aproximadamente una década. Concebida bajo premisas conceptuales muy determinadas –rock instrumental, explorador y lisérgico entreverado de electrónica–, la música del dúo experimenta cambios significativos en “Alianza Atlántica” (Vigilad Los Cielos, 2018), primera entrega de una serie de tres EPs en la que comparten protagonismo con cantantes latinoamericanos. En el primer volumen encontramos a Javiera Mena, Diosque, Instituto Mexicano del Sonido y Mariana Montenegro, del grupo chileno Dënver.

“El primer disco es de desarrollos instrumentales puros y duros, pero en el segundo ya nos aproximamos a la estructura de canción. Para el tercero este era el paso lógico, buscar a cantantes
(Banin Fraile)

“El cambio tiene que ver con los viajes que hemos hecho a Latinoamérica”, explica Banin. “Hemos conocido gente y descubierto cosas chulas que nos interesaban. El primer disco –se refiere a “Los Pilotos” (El Volcán Música, 2011)– es de desarrollos instrumentales puros y duros, pero en el segundo“El regreso de Logan” (I*M, 2014)– ya nos aproximamos a la estructura de canción. Para el tercero este era el paso lógico, buscar a cantantes. Pesó mucho el hecho de viajar por allí y encontrar artistas que se podían adaptar a los estilos en que nos movemos. Otra cosa importante fue ‘Negra estrella’, el tema que realizamos con La Bien Querida en el homenaje a Jeanette“Contemplaciones”, editado por Plastilina Records en 2015–. Fue la constatación de que podíamos hacerlo y llevarlo a buen puerto”.

El cariño recibido en sus incursiones por la América hispanohablante fue crucial para decantarse por aquel lado del charco a la hora de buscar colaboradores. También las ganas de impugnar la perniciosa inercia que nos lleva a ensalzar por defecto el rito anglosajón mientras ignoramos aquello que, en realidad, nos queda mucho más cerca. “Preferimos mirar a lo anglosajón, que a veces es malísimo y nos lo tragamos”, afirma Banin. “No se le hace caso a la música de Latinoamérica. Sería lo natural porque compartimos algo tan determinante como la lengua. Se te queda cara de tonto cuando vas a tocar a Londres y compruebas que no te hacen ningún caso, mientras aquí veneramos todo lo que llega desde allí. Vienen a ganar un montón de dinero a los festivales españoles, cobrando cachés desorbitados, y nos miran por encima del hombro. Estamos haciendo el imbécil. Me parece ridículo”.

Vídeo de Murciano Total para “Nubes de fuego”, la colaboración con la chilena Javiera Mena.





“Hemos cumplido un reto. Queríamos ver qué pasaba asumiendo el desafío de hacer canciones clásicas en cuanto a estructura y composición, pero el trasfondo musical sigue siendo el mismo, bastante psicodélico. El giro no es radical, lo es la forma de exponerlo, con cantantes y letras
(Florent Muñoz)

Los Pilotos trabajan para que su conexión con la tradición latinoamericana sea completa en los próximos EPs, aunque evitan dar pistas sobre la nómina de colaboradores. “En este primero nos habría gustado tener esa conexión con el folclore y la tradición de allí”, reconoce Banin. “Eso pasará en la siguiente entrega, que estamos trabajando ahora. Estas cuatro primeras canciones tienen una base de pop tradicional anglosajón. Es otro reto más, el adaptarnos nosotros a su estilo y coger de sus raíces”. Y todavía está por ver cómo trasladan a los conciertos una obra tan exigente en el apartado logístico. Florent admite que aún no lo saben, antes de aclarar que “el esfuerzo estaba en hacer el proyecto más que en cómo tocarlo en directo. La energía la hemos puesto ahí, pero buscaremos alguna fórmula, ya que somos conscientes de dónde nos metíamos”.

Lo que no cambia es su afición por las guitarras psicoactivas, los teclados de viejo, las cajas de ritmos, los sintetizadores modulares y demás aperos retrofuturistas de apellido evocador. Andromeda, Kronos, MatrixBrute, DeepMind o Ultrabeat conviven en el índice onomástico de “Alianza Atlántica” con clásicos como Hammond y Moog. También con venerables de la escena granadina como Juan Codorníu –guitarrista de Lagartija Nick–, con figuras del pop español como Nacho Canut –firma la letra de “Nubes de fuego”– y con la base rítmica servida por Javier Olivares y José Manuel Sánchez, de los renacidos RYM. “Las máquinas también te inspiran”, resume Banin. “Aportan diversión y juego, algo necesario para componer música. Hace unos años nos metimos en la síntesis modular, que es una subcultura. Es muy guay: son pequeños fabricantes con catálogos de cuatro, cinco o seis módulos. Gente que se mueve más por pasión que por índices de venta. Hay un campo grandísimo para la innovación, marcas pequeñas que se pueden permitir cosas muy locas, completamente novedosas. De ahí sacamos mucho partido, de esos módulos raros, esotéricos”. Han cambiado algunos chips, de eso no cabe duda, aunque Florent está seguro de que la esencia sigue estando ahí: “Hemos cumplido un reto. Queríamos ver qué pasaba asumiendo el desafío de hacer canciones clásicas en cuanto a estructura y composición, pero el trasfondo musical sigue siendo el mismo, bastante psicodélico. El giro no es radical, lo es la forma de exponerlo, con cantantes y letras. La idea es la misma: explorar nuevos paisajes, crecer y, en este caso, contar con artistas que nos parecen increíbles”.

VIEUX FARKA TOURÉ, Pase de testigo en Bamako
Por Vicenç Batalla
PONY BRAVO, Contra el mimetismo

ENTREVISTA (2010)

PONY BRAVO

Contra el mimetismo

Por Gabriel Núñez Hervás
THE ORCHIDS, Los chicos “malos” de Sarah
Por Kiko Amat
MOMUS, El dedo en el ojo

ENTREVISTA (2009)

MOMUS

El dedo en el ojo

Por Víctor Lenore
PATTI SMITH, El compromiso

ENTREVISTA (2004)

PATTI SMITH

El compromiso

Por Ben Edmonds
JOE BOYD, La edad de oro

ENTREVISTA (2007)

JOE BOYD

La edad de oro

Por Jordi Bianciotto
VAMPIRE WEEKEND, Los rookies del año
Por David Saavedra
¡PELEA!, El gang que se encontraba en conciertos
Por Kiko Amat
FKA TWIGS, Personalidad y misterio
Por Pablo Gil
JOAQUÍN PASCUAL, Una cierta mirada
Por David Saavedra
MARIA DEL MAR BONET, La aventura sin fin
Por Jordi Bianciotto
ARCÁNGEL, De Huelva a la heterodoxia
Por Silvia Cruz Lapeña
LOS PILOTOS, Distopía y euforia

ENTREVISTA (2014)

LOS PILOTOS

Distopía y euforia

Por Eduardo Guillot
LIDIA DAMUNT, Definitivamente, esta chica tiene algo
Por Nando Cruz
COWBOY JUNKIES, Todas las cenas de Nochebuena
Por Nando Cruz
CHICHARRÓN, La luz en tus entrañas
Por Fernando Fernández Rego
CALVIN JOHNSON, Hazlo tú mismo

ENTREVISTA (2015)

CALVIN JOHNSON

Hazlo tú mismo

Por Marc Muñoz
THE WEDDING PRESENT, Guitarras, fútbol y rencor
Por Joan Pons
SUNN O))), El ministerio del drone
Por Ruben Pujol
PAPA WEMBA, El perfume

ENTREVISTA (1996)

PAPA WEMBA

El perfume

Por David S. Mordoh
MAR OTRA VEZ, Rehuyendo la quietud y la calma
Por Jesús Rodríguez Lenin
DANIEL HIGGS, El jardinero de las imágenes religiosas
Por Manel Peña
ALASKA Y DINARAMA, Ménage à trois
Por Miguel Ángel Arenas
Arriba