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MICHAEL JACKSON, Amado monstruo

Estaba predestinado a convertirse en un mito más grande que la vida.

 
 

ARTÍCULO (2009)

MICHAEL JACKSON Amado monstruo

Por Luis Lles

Michael Jackson (1958-2009) nos dejó el 25 de junio de 2009. Detrás del personaje había un creador descomunal sin cuya aportación sería imposible entender el devenir de la música pop. Recuperamos el magnífico artículo que escribió Luis Lles con motivo de su desaparición, con ilustración exclusiva de Joaquín Reyes. De la muerte de Michael Jackson se dijo que fue el 11-S de la historia del pop. Un irreparable shock emocional. Un cataclismo que puso fin a una era musical marcada por el oropel de la industria del disco y el culto a la personalidad. Pero más allá de cualquier consideración subjetiva u objetiva, está claro que se nos fue el icono más importante de la música pop del siglo XX y uno de los artistas más completos de las últimas décadas. Jacko forever!

El titular de este obituario está robado del de un libro de mi paisano Javier Tomeo. Pero igualmente habría sido adecuado el que han utilizado nuestros colegas del mensual portugués ‘Blitz’: “Estranha forma de vida”. El título del viejo fado que cantaba la gran Amalia Rodrigues describe a la perfección la que ha sido una de las biografías más bizarras y desdichadas del firmamento musical. Desde su mismo nacimiento en 1958 en Gary, Indiana, en el cinturón industrial de Chicago, Michael Jackson estaba predestinado a convertirse en un mito más grande que la vida. Su padre, el intimidante Joseph Jackson, un personaje malvado que parece extraído de un melodrama de Douglas Sirk, no estaba dispuesto a consentir que su hijo fuera un niño del montón. Antiguo boxeador, rudo trabajador de US Steel, quiso compensar su frustración por el fracaso de su propio grupo (The Falcons) a través de la carrera musical de sus hijos. En 1965 Michael Jackson entró a formar parte de los Jackson Brothers (grupo que componían también sus hermanos Jackie, Tito, Jermaine y Marlon), un año después convertidos en los Jackson 5. El pequeño Michael, que espiando a Jackie Wilson entre las cortinas del Apollo de Harlem había descubierto su verdadera vocación, temblaba e incluso vomitaba cuando presentía la llegada de su padre, que le arreaba con el cinturón cada vez que fallaba en un paso de baile o daba una nota en falso. Un padre castrante que, se dice, podría estar en el origen de las sucesivas operaciones de nariz y de la subsiguiente desfiguración de la cara de Michael Jackson, traumatizado por los insultos de “narizotas” con los que le obsequiaba su progenitor.

 
MICHAEL JACKSON, Amado monstruo

Ilustración: Joaquín Reyes

 

Tras grabar sus primeras canciones con la editora local Steeltown, se interesó por ellos la Tamla Motown, que creó la falsa leyenda de que habían sido descubiertos por Diana Ross, una figura central en la vida de Michael. Se ha dicho que estuvo siempre enamorado de la cantante de las Supremes, pero es más que probable que solo viera en ella a la madre comprensiva y protectora que nunca tuvo. Niño sin infancia, Michael Jackson habría de convertirse por fuerza en un auténtico monstruo en el más amplio sentido de la palabra. Alienígena o humanoide, es, desde luego, una figura de talla descomunal, y también una de las más ambiguas de la historia de la música: a caballo entre Bambi y Frankenstein, entre Josephine Baker y James Brown, entre Orlan (la performer que ha hecho de su cara y su transformación facial una obra de arte) y Peter Pan. Sus excentricidades (la compra del esqueleto de Joseph Merrick “El hombre elefante”, su colección de mascarillas, el zoo de Neverland, sus baños en la cámara hiperbárica, la compra del catálogo editorial de los Beatles) han entrado a formar parte de la mitología y/o de las leyendas urbanas. Pero, por encima de todo ello, están su enorme e inigualable voz, su extraordinaria forma de bailar y sus canciones inolvidables. Posiblemente, el mayor corpus musical de los últimos años. ¿Quién no recuerda su cuerpo menudo y su voz angelical interpretando “I Want You Back”, “ABC” o “The Love You Save”, los primeros éxitos de Jackson 5? Delicias de soul-pop que parecían ser la respuesta negra al bubblegum pop de The Archies. Para algunos, allí se encuentra el mejor Michael Jackson. Pero, aun siendo perlas magistrales, lo mejor estaba todavía por llegar.

La gran potencialidad de su carrera en solitario llevó a la Motown a editar a principios de los años setenta los primeros discos de Michael Jackson a su nombre: “Got To Be There” (1972), “Ben” (1972) y “Music & Me” (1973), álbumes cargados de azúcar y baladas sedosas. Ello no significó que abandonara a sus hermanos, que a partir de 1975, tras fichar por CBS, pasaron a llamarse The Jacksons y se dejaron arrastrar por el torbellino y el brillante fulgor de la imperante disco music. Tras formar parte en 1978 del reparto de “El mago” (la versión negra de “El mago de Oz”, dirigida por Sidney Lumet), al año siguiente se produce el milagro: en los estertores de la era disco Michael edita “Off The Wall” (1979), una obra magna que redefine el pop y que marca el inicio de su trilogía junto a Quincy Jones, que se completará con otras dos grandes obras maestras: “Thriller” (1982) y “Bad” (1987). En estos tres discos está condensada la verdadera esencia de la música popular del último medio siglo. Tres joyas refulgentes cuyo brillo nadie podrá apagar jamás. Tres obras capitales que trascienden su ya de por sí inmenso valor musical para convertirse en la mayor fantasía sobre la tierra. El ya fallecido periodista musical Richard Cook (‘The Wire’, ‘NME’) decía que Elvis Presley y los Beatles eran iconos, pero que no eran comparables con Michael Jackson. “Las fragilidades y los deseos de Elvis y de los Beatles siempre han estado demasiado cercanos a nuestras propias fragilidades y deseos”, argumentaba. Se dice que fue Elizabeth Taylor quien le concedió el título de King Of Pop. Un título absolutamente merecido por quien ha sido inmortalizado por artistas como Andy Warhol, Jeff Koons (su famosa escultura con su mono Bubbles), Paul McCarthy o la francesa Valérie Belin, quien, a través de su famosa serie fotográfica, glorificó el fenómeno de los impersonators o imitadores de Michael Jackson. “El arte y su doble” llevado a sus últimas consecuencias.

 

Las diversas caras de Jacko.

 

En 1983 la televisión norteamericana emitió el programa especial “Motown 25: Yesterday, Today, Forever”, con el que se conmemoraba el 25 aniversario de la compañía. En ese programa se pudo ver bailar a Michael por primera vez el conocido moonwalk. Se sabe que ese paso de baile se lo enseñó en realidad Jeffrey Daniel, del grupo Shalamar. ¿Acaso importa? Eso, al igual que el vídeo de “Thriller” que realizó John Landis, o la revolución que inició en la puesta en escena de los macroconciertos o tantas otras cosas más, forma parte de una mitología insustituible. Su último calvario, por otro lado, comenzó ya en 1984 cuando se quemó el cuero cabelludo grabando un anuncio de Pepsi. A partir de allí, llegaron las operaciones, su siempre polémica conversión en “blanco” (él siempre dijo que era a causa de la enfermedad del vitíligo que padecía), los dramáticos juicios por abuso sexual a menores (en 1993 y 2005) y las dificultades financieras que lo empujaron a refugiarse en Bahréin. Durante todo este tiempo también tuvieron lugar sus bodas con Lisa Marie Presley (la hija de Elvis, toda una obsesión para Jackson) y Debbie Rowe, y el nacimiento de sus tres hijos: Prince Michael I, Paris Michael Katherine y Prince Michael II. Se ha sabido que Joseph Jackson, el malo de la película, quiere lanzar ahora a los niños con el nombre de The Jackson Three. ¿No le bastó con arruinar la vida de sus hijos que ahora quiere hacer lo mismo con la de sus nietos?

Y poco más queda que escuchar su música. Su influencia ha sido descomunal. De Justin Timberlake a Madonna, pasando por los Black Eyed Peas, Technotronic, Kanye West, Javier Álvarez, los oscenses Willi Jiménez & Chanela (los Jacksons de la rumba) y todo el R&B contemporáneo, por citar solo unos pocos, reconocen su huella indeleble. El 25 de junio, justo cuando preparaba su retorno triunfal (cincuenta actuaciones sold out en el gigantesco Arena 02 de Londres), Michael Jackson muere emulando una vez más a Elvis: King Of Pop/King Of Rock, Graceland/Neverland, sobredosis de barbitúricos/sobredosis de analgésicos. Paradójicamente, su muerte se produce el mismo día que la de Sky Saxon, de The Seeds, que pasa completamente desapercibida. Unos días más tarde, su funeral, entre lo emocionante y lo patético, se convirtió en un evento desproporcionado, como todo lo que tiene que ver con la cultura norteamericana. De nuevo, las ventas de sus discos se han vuelto a disparar, llegando a copar los hit parades de todo el mundo. El mito, a pesar de todo, está más vivo que nunca. La pena es enorme y la pérdida, irreparable. Solo nos consuela saber que ahora regresa a ese País de Nunca Jamás al que irremisiblemente pertenece. Michael, por fin, descansa en paz.

 

 

TE QUEREMOS MICHAEL TOP 5

MICHAEL JACKSON, Amado monstruo

JACKSON 5 “Greatest Hits” (Motown, 1971)

El mejor resumen posible de la primera etapa del joven Michael y sus hermanos es esta recopilación sin desperdicio, que muestra en su plenitud al niño más brillante de la historia de la música pop. “I Want You Back”, “ABC”, “I´ll Be There”, “Mama´s Pearl”, “Never Can Say Goodbye”, “The Love You Save”... Una irrebatible colección de perlas talladas en el más dulce soul-pop jamás escuchado. Deliciosas golosinas.

MICHAEL JACKSON, Amado monstruo

THE JACKSONS “Destiny” (Epic, 1978)

Aunque no todo el álbum está a la misma altura, únicamente por dos himnos discotequeros de la categoría de “Shake Your Body (Down To The Ground)” y “Blame It On The Boogie” este trabajo redime el escaso crédito que a la discografía de The Jacksons le suelen conceder los fans. Tras los discos realizados bajo la tutela de Gamble & Huff, este es el primer álbum producido por los propios Jacksons.

 
MICHAEL JACKSON, Amado monstruo

MICHAEL JACKSON “Off The Wall” (Epic, 1979)

El encuentro con Quincy Jones deparó una obra tan madura como vibrante e innovadora. Su combinación de rock, soul, pop, funk y disco en proporciones casi perfectas dio lugar a canciones memorables como “Rock With You” y “Don´t Stop ´Til You Get Enough”. Paradójicamente, Michael lo vio como un fracaso (¡solo seis millones de copias vendidas!) y coincidió con una de las peores etapas de su vida. 

MICHAEL JACKSON, Amado monstruo

MICHAEL JACKSON “Thriller” (Epic, 1982)

El disco más vendido de la historia: más de cien millones de copias en todo el mundo. Solo por incluir “Billie Jean”, una de las mejores canciones jamás escritas, ya merece estar en esta lista. Pero es que además también acoge en su seno perlas como “Wanna Be Startin´ Somethin’”, “Beat It”, “Thriller” y “Human Nature”. El año pasado se publicó una edición especial 25 aniversario con mezclas adicionales.

 
MICHAEL JACKSON, Amado monstruo

MICHAEL JACKSON “Bad” (Epic, 1987)

Muy lejos todavía de convertirse en el juguete roto que llegó a ser, Michael realiza otra jugada maestra al editar el tercer disco de la trilogía con Quincy. Lamento ser menos ortodoxo, pero además de incluir piezas sublimes como “The Way You Make Me Feel”, “Smooth Criminal”, “Man In The Mirror” y “Bad”, el disco recoge deliciosas baladas azucaradas como “I Just Can’t Stop Loving You” y “Liberian Girl”.

 
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