USO DE COOKIES

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.

Aceptar Cómo configurar

Cargando...
MOTÖRHEAD, La máquina malvada

Philip Campbell (guitarra), Lemmy (bajo y voz), Peter Gill (batería) y Würzel (guitarra), época “Orgasmatron”. Foto: Alan Ballard

 
 

ARTÍCULO (1987)

MOTÖRHEAD La máquina malvada

Homenaje a Lemmy (1945-2015) con este Documento Rockdelux. Ya sabemos que Ian Fraser “Lemmy” Kilmister, el hombre Motörhead, nunca dejó de ejercer de Atila, pero, sorprendentemente, en 1986 Motörhead se unieron al productor de élite Bill Laswell para, no obstante, seguir siendo ellos mismos: “Orgasmatron” fue, una vez más, la prueba de su imperturbable marca de fábrica. En 1987, cuando se editó el disco en España, un expectante Diego A. Manrique vivió el experimento así: entusiasmo inicial atenuado con cierta frialdad.

Retornan Motörhead. Ian Fraser “Lemmy” Kilmister vuelve a ejercer de Atila, superada la desaparición del sello Bronze, para nada afectado por los aires de embellecimiento que soplan sobre el género duro. Tan feo y bruto como siempre, su nuevo disco –sutilmente titulado “Orgasmatron” (GWR, 1986; Victoria-PDI, 1987)– cuenta con la anomalía de un Bill Laswell en la producción.

Ah, vivimos tiempos de confusión. En el pasado, todo estaba maravillosamente segregado: los estetas no se tocaban con los salvajes, los experimentadores no tenían el teléfono de los cantantes de moda. Había vallas, fosos, campos de minas, tierras inexploradas entre cada reino musical.

¿Ahora? Parece que funcionara una máquina centrifugadora dispuesta a mezclar naranjas y limones, velocidad y tocino. David Stewart y Bob Dylan, George Michael y Aretha Franklin, Paul Simon y Philip Glass, Chrissie Hynde y Jim Kerr, Miles Davis y Sting. El último soponcio: reaparecen Motörhead, famosos rompetímpanos, con un mago neoyorquino de la vanguardia funk-jazz-free-punk-afro, Bill Laswell. No hay vergüenza…


EL HOMBRE DE MATERIAL

Bill Laswell debe su reputación inicial a una curiosa aventura llamada Material. Un grupo fantasma, nucleado alrededor de Laswell y Michael Beinhorn, que succionaba energía del rock, el punk, el jazz y la disco music. Un bruto que adecuaba su formación a la naturaleza del repertorio que tenía para grabar. Que se beneficiaba de las variadas aportaciones de Fred Frith y Nona Hendryx, Sonny Sharrock y Nile Rodgers, Whitney Houston y Archie Shepp, Daniel Ponce y Brian Eno.

Resultado: discos caleidoscópicos, catalizados por la colisión de diversas ópticas y tradiciones. Una actitud abierta, capaz de enfrentarse con la música de Hugh Hopper y la de Ennio Morricone, aparte de las rotundas composiciones de la pareja Laswell-Beinhorn. Pero Material nunca fueron excesivamente rentables y Laswell ejerce ahora como productor de lujo, al servicio de Mick Jagger y de quien lo llame. Ofrece su conexión con el sonido duro de Nueva York. Mantiene una saludable curiosidad, pero trabaja demasiado y desperdiga su imaginación en proyectos cuya única razón es la existencia de un mercado potencialmente receptivo. En una palabra: la mayor parte de su trabajo desde 1984 ya no es VITAL.

 
MOTÖRHEAD, La máquina malvada

Bill Laswell debe su reputación inicial a su aventura en Material: un grupo fantasma que succionaba energía del rock, el punk, el jazz y la disco music.

 

¿PIEDRA FILOSOFAL?

Tampoco hay que escandalizarse de que el sonido urbano de Nueva York tenga contactos con el rock duro/heavy metal. Run D.M.C. han demostrado, vía su colaboración con Aerosmith en “Walk This Way”, que esa es una jugada provechosa, encuadrable bajo el lema de Abrir Mercados. Después de todo, el heroísmo guitarrero tiene puntos de contacto con la estética desafiante-machista del hip hop. Y ese lagarto llamado John Lydon viene amenazando con la fusión del punk y el funk bajo la sombra del heavy metal.

Lo cual hacía concebir esperanzas respecto al encontronazo entre Bill Laswell y Lemmy. Pero “Orgasmatron” carece de la ansiada –por mí– hibridez: es un disco de Motörhead más, con títulos como “Sordo siempre”, “Garra”, “Doctor Rock”, “Construido para la velocidad” o “Máquina malvada”. Ah, sí: la batería está bien grabada, hay algunos latigazos sonoros inesperados… nada radicalmente diferente de lo que hubieran hecho con otro productor cuidadoso (de hecho, me pregunto qué se hubiera hecho con Paul Inder, el hijo de Lemmy, en el timón).

Dos interpretaciones: Laswell carece de perspectiva para iluminar el área de (posible) solape entre su experiencia de alquimista y el código cerrado de Motörhead; o el grupo de Lemmy se ha negado a ser conejillo de indias del (posible, insisto) experimento. Por lo demás, sin novedad: Motörhead ladran y muerden, aceleran como si solo se alimentaran de anfetaminas, hacen tambalearse las pantallas de cualquier equipo de sonido. Pero se desperdició la oportunidad de crear un cóctel raro. Y un servidor era uno de esos que confiaba en hallar algo insólito en los surcos “Orgasmatron”. Sin embargo, mantengo mi curiosidad: ¿cómo sonarían Iron Maiden pasados por Arthur Baker?

PJ HARVEY, Viuda de guerra

ARTÍCULO (2011)

PJ HARVEY

Viuda de guerra

Por Jordi Bianciotto
SKRILLEX, Contra el situacionismo
Por Luis Lles
DAVE BARTHOLOMEW, El gran superviviente
Por Luis Lapuente
NINA SIMONE, Espíritu libre

ARTÍCULO (2015)

NINA SIMONE

Espíritu libre

Por Salvador Catalán
KANYE WEST, El hombre que quiere (y puede) reinar
Por Ruben Pujol
DERRIBOS ARIAS, Licencia para irritar
Por Jaime Gonzalo
TOM JONES, ¿Cómo soy de bueno?

ARTÍCULO (2016)

TOM JONES

¿Cómo soy de bueno?

Por Miguel Martínez
MARIO PACHECO, Enamorado de la vida (aunque a veces duele)
Por Carlos Fuentes
FRANK OCEAN, Striptease emocional
Por Luis Lles
BJÖRK, Violentamente infeliz

ARTÍCULO (2015)

BJÖRK

Violentamente infeliz

Por Javier Blánquez
JASON MOLINA, Un gótico tardío

ARTÍCULO (2013)

JASON MOLINA

Un gótico tardío

Por Beatriz G. Aranda
MORENTE, Esa curiosidad inacabable
Por Luis Clemente
LABORDETA, La voz de tierra adentro
Por Jordi Bianciotto
THE BEATLES, 40 años de “Sgt. Pepper” (1ª parte)
Por John Harris
WILLIAM S. BURROUGHS, Opiáceos y rock’n’roll
Por Ignacio Julià
ERYKAH BADU, Más allá del fantasma de Billie H.
Por Miquel Botella
WILL JOHNSON + ANÍMIC, Un texano en Montserrat
Por Nando Cruz
DEATH GRIPS, Drapetomanía

ARTÍCULO (2012)

DEATH GRIPS

Drapetomanía

Por Ruben Pujol
KANYE WEST, Yes, Sir

ARTÍCULO (2005)

KANYE WEST

Yes, Sir

Por Roc Jiménez de Cisneros
SEWARD, El momento decisivo

ARTÍCULO (2014)

SEWARD

El momento decisivo

Por Óscar García
FRANK ZAPPA, De entre los muertos
Por Quim Casas
RY COODER, Río Grande

ARTÍCULO (1987)

RY COODER

Río Grande

Por David S. Mordoh
MALANDRÓMEDA, Fight For Your Right (To Party)
Por Fernando Fernández Rego
Arriba