Es probable que a muchos el nombre de Nickolas Ashford les suene más bien poco, pero si al apellido le sumamos el de Simpson, la cosa cambia. Porque no se puede hablar de la vida de Nickolas sin mencionar a su mujer Valerie, ya que entre los dos formaron uno de los binomios más importantes que ha dado el soul y el funk y que duró casi cuatro décadas. ASHFORD & SIMPSON consiguieron el furor en 1984 con el famosísimo “Solid”, aunque su trabajo empezó mucho antes, en 1966.
Ashford nació en 1941 en Fairfield, Carolina del Sur, y sus primeros contactos musicales fueron, como la mayoría de artistas negros, en la iglesia. Compuso y cantó canciones para el coro de gospel de la Willow Run Baptist Church hasta que decidió ir a Nueva York para probar suerte como bailarín. Fracasó.
Con una mano delante y otra detrás, conoció en la White Rock Baptist Church de Harlem a Valerie Simpson, quien solo tenía 17 años, y juntos encontraron la inspiración. “Let’s Go Get Stoned”, cantada por Ray Charles en 1966, fue el punto de partida de su éxito y la llave que les abrió las puertas de Motown. En esa escudería, escribieron para Gladys Knight, Smokey Robinson, Diana Ross o Marvin Gaye y Tammi Terrell, sacándose de la chistera prodigios como “Your Precious Love” y “Ain’t No Mountain High Enough” en 1967. La eternidad estaba asegurada.
La pareja creó su propio sello en 1973, se casó en 1974 y empezó a abrazar el que era el ritmo del momento, el funky-disco, interpretando sus propias composiciones. Si de verdad aprecian sus caderas no escuchen “It Seems To Hang On” (1978) o “Found A Cure” (1979). Tampoco olvidaron su faceta de vendedores de hits y crearon uno espectacular para Chaka Kan, “I’m Every Woman” (1978). La canción llegaría en ritmo reggae de la mano de Latisha en 1979 y mucho más azucarada con Whitney Houston en la banda sonora de “El guardaespaldas” (1992).
La consabida era digital maltrató la carrera de Ashford & Simpson y prácticamente la liquidó. El Sugar Bar de Manhattan, un lujoso combinado de música y cocina, fue su último proyecto. Mr. Ashford no podrá volver a lucir sus imposibles vestimentas. No podrá volver a susurrar ni a escribir. Un cáncer de garganta se lo llevó a los 70 años el pasado 22 de agosto. Nuevamente, el flow está de luto. ![]()























