El 3 de diciembre moría, en el Hospital Of The West Indies de Kingston, el influyente productor Phillip “Fatis” Burrell tras sufrir un derrame cerebral con tan solo 57 años de edad. Burrell pasará a la historia del reggae moderno por liderar, junto a otros productores como Bobby “Digital” Dixon, el resurgimiento del roots reggae en la Jamaica de los noventa. Había nacido en Birmingham en 1954.
Afincado en Jamaica, empezó en 1984 en su efímero sello Kings & Lions con temas como “More Dogs To The Bone”, de Sugar Minott. Dos años más tarde, abrió un nuevo sello, Vena. En estos primeros años, se sirvió de los contundentes ritmos proporcionados por Leroy Mafia y Sly & Robbie para producir temas de Sanchez, Pinchers, Thriller U, Frankie Paul, Red Dragon, Gregory Isaacs, Charlie Chaplin, General Trees, Quench Aid, Lukie D, Conrad Crystal y Daddy Freddy.
Pero fue en los albores de la siguiente década cuando Burrell tomó el liderazgo de la nueva escena de roots reggae con su sello Xterminator, donde dio cabida a un impresionante elenco de artistas como Sizzla, Luciano, Capleton, Ninjaman, Ini Kamoze, Cocoa Tea, Admiral Tibet, Tony Rebel, Frankie Paul, Gregory Isaacs, Beres Hammond, Johnny Osbourne, Jesse Jenda, Mikey General, Morgan Heritage, Prince Malachi, Ras Shiloh, Turbulence y Tiger.
Sus producciones se basaban en una avanzada adaptación de la rítmica del one drop, y para ello se valió del arte musical de Dean Fraser y The Firehouse Crew, así como de veteranos ingenieros de sonido como Soljie Hamilton y Stephen Stanley. De sus manos salieron grandes LPs convertidos en clásicos; entre ellos “Alms House” (1993) de Capleton, “Full Attention” (1993) de Beres Hammond, “One Way Ticket” (1994) de Luciano y “Burning Up” (1995) de Sizzla. Tras un paréntesis de unos años, Burrell volvió a la producción en 2010, de lo que da fe su último riddim, “Rock N' Sway”, de septiembre de 2011. ![]()























