En términos generales, “Third” es más crudo y duro que “Dummy” (Go Beat, 1994) y “Portishead” (Go Beat, 1997). Cuesta imaginarlo sonando en bares de moda, sobre todo a la altura de la brutal “Machine Gun”. (Adrian Utley): Queremos dejar de sonar en bares chill out (risas). Que se quede con nosotros solo la gente que realmente sienta la esencia del grupo. Quien comprendiera antes a Portishead, comprenderá este disco. Porque somos los mismos y las intenciones son las mismas. (Geoff): La nuestra es música dura en un sentido emocional y expresivo. Cuando hicimos “Dummy” creíamos que estábamos insultando a la comercialidad “mainstream”, pero nos volvieron normales a fuerza de desubicarnos. Era extraño pensar en el órgano distorsionado de un tema como “Wandering Star” sonando en algún club para yuppies.
¿Os molestaba la idea de sonar en clubes para yuppies? (Geoff): No nos habría molestado si solo nos hubieran pinchado a nosotros. Pero, ya sabes, era primero Portishead, después Morcheeba y a continuación cualquier otro grupo parecido. Trip-hop, trip-hop, trip-hop. Muchos vieron que había dinero en esa línea musical e incluyeron a Portishead en un lote de propuestas a las que no nos sentíamos nada próximos.
Portishead y Morcheeba, desde luego, no son lo mismo. (Adrian): Hubo una gran cantidad de gente que se empeñó en utilizar samples de hip hop y bandas sonoras porque eran el sabor de la semana. Y después, cuando eso pasó de moda, se lanzaron a por otra cosa. Muchos grupos del marco de la electrónica saltan de un género a otro según varían las tendencias. Nosotros no somos así. (Geoff): De hecho, a nosotros no nos interesa la idea de progresión que se asocia a la electrónica. Tampoco nos interesa la tecnología. Mucha electrónica de ahora solo es tecnología, hierba y pantalla de portátil. Todo eso es relevante hasta cierto punto, porque si no hay alma, no tiene mucho sentido. Gente como Venetian Snares, por ejemplo, tienen habilidad para jugar con el sonido, pero si lo suyo es o no algo progresivo, ya no lo sé.