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PRINCE, Más allá de la lluvia púrpura

Reinando desde los márgenes.

 
 

ARTÍCULO (2013)

PRINCE Más allá de la lluvia púrpura

Tras haberse apropiado de los ochenta con obras maestras del calibre de “Sign ‘O’ The Times” (1987), la carrera de Prince (1958-2016) comenzó a trastabillar en los noventa pese a álbumes mayores como “The Gold Experience” (1995) y “Emancipation” (1996). Y a finales de esa década, su nombre cotizaba muy bajo en el mundillo de la música. En este artículo de Cateto/Jose echamos una ojeada a su evolución desde el 2000 hasta llegar a 2013, un gran año para él que incluyó un homenaje de ‘Billboard’ y tres conciertos en el Montreux Jazz Festival, entre otros eventos. Este es el Prince del siglo XXI.


La resaca de “Rave Un2 The Joy Fantastic”

El año 2000 pilló a Prince en baja forma: su proyecto “Rave Un2 The Joy Fantastic” (NPG-Arista, 1999) había fracasado pese al entusiasmo desplegado por Clive Davis –entonces, patrón de Arista– para intentar otra resurrección estelar, como había hecho con Santana. En este caso, la idea –un álbum de colaboraciones con figuras como Sheryl Crow, Chuck D y Gwen Stefani, entre otros– no funcionó, por lo que el genio de Minneapolis se encontraba, posiblemente, en el momento más bajo de su carrera: los sellos grandes le habían dado la espalda y el futuro de la superestrella de los ochenta parecía muy desvaído.

La fase “independiente”: “The Rainbow Children” / “One Nite Alone...”

Sea por motivos estratégicos o bien por auténtica convicción, lo cierto es que Prince volvió la mirada hacia sus seguidores más acérrimos y focalizó su atención en ellos. Sacó de su chistera un conejo pionero: creó en internet el “New Power Generation Music Club” (2001-2006), donde, previa suscripción, sus fans tenían acceso a diversos materiales, suministrados directamente por el artista y sin intermediarios de ningún tipo. Había llegado la hora de la “independencia”.

En el NPGMC aparecieron varios álbumes completos, algunos de los cuales se editaron también fuera del club –“Rave In2 The Joy Fantastic” (NPG, 2001), “One Nite Alone...” (NPG, 2002), “One Nite Alone... Live!” (NPG, 2002), “N.E.W.S.” (NPG, 2003), “Xpectation” (NPG, 2003), “The Chocolate Invasion” (NPG, 2004), “The Slaughterhouse” (NPG, 2004)...–, además de una serie de “NPG Ahdio Shows”, canciones, vídeos, imágenes, directos desde Paisley Park... Por si fuera poco, ofrecía las mejores entradas en sus shows, algo que fue muy apreciado por los muchos fans enganchados a sus conciertos.

En 2001 salió el álbum “The Rainbow Children” (NPG-Redline), seguido de una gira en 2002 por Estados Unidos, Europa y Japón, “One Nite Alone...”, planeada para auditorios medianos, donde Prince exhibió su poderío instrumental junto con una banda extraordinaria. Su confianza en la formación y en el repertorio le hizo pregonar, orgullosamente, “If you came here for your ‘Purple Rain’, you’re in the wrong house”, mientras elegía setlists que combinaban sabiamente canciones de su inagotable catálogo, huyendo de los éxitos masivos. Hasta la fecha, hay bastante consenso entre los estudiosos de Prince en considerar esta como su mejor gira reciente. Y él debió sentirse igualmente orgulloso, pues editó el primer disco en directo de su carrera: “One Nite Alone... Live!”, una primorosa caja con un lujoso libreto y tres CDs.

“Musicology”: el regreso a la primera división

Tras la gira, llegó un año 2003 de transición –con la edición de otros dos álbumes en una vena más jazzística, ”Xpectation” y “N.E.W.S.”–, en el que preparaba un nuevo intento de retornar al mainstream.

2004 comenzó muy fuerte con una aparición apabullante en la gala de los Grammy, donde Prince interpretó un medley con Beyoncé. Poco después, ingresó en el Rock & Roll Hall Of Fame; durante el acto, cerró una interpretación-homenaje al George Harrison de “While My Guitar Gently Weeps” con un solo de guitarra incendiario. Pero el plato fuerte llegó con la edición de “Musicology” (NPG-Columbia, 2004), cuya gira se convirtió en un éxito tremendo, con casi cien conciertos en Estados Unidos (en los que se incluía el CD con el precio de la entrada) y una recaudación total de casi noventa millones de dólares. La figura de Prince había recuperado su lustre tras muchos años de ninguneo.

 
PRINCE, Más allá de la lluvia púrpura

Lejos del abismo.

 

“3121”, el intento fallido

Ese retorno a la primera fila llevó a otro álbum, editado en 2006 por una gran discográfica, esta vez Universal: “3121”. El disco se anunciaba en comandita con el debut de su protegida Támar Davis, para quien compuso las canciones de “Milk & Honey”. Sin embargo, tras un número 1 en la lista de ventas norteamericana obtenido en su primera semana, la evolución de “3121” fue decepcionante, empeorada, además, por un repentino cese de actividades promocionales que nunca tuvo explicación oficial.

La historia dio un giro inesperado cuando Prince anunció una residencia de conciertos en el Rio Hotel & Casino en Las Vegas, de noviembre de 2006 a abril de 2007, durante fines de semana y en un entorno íntimo, que sirvió para engrasar una banda que iba a protagonizar grandes momentos en 2007.


“21 Nights In London” / “Planet Earth”: la leyenda en directo

El aperitivo fue la aparición de Prince, el 4 de febrero de 2007 en Miami, en el intermedio de la Super Bowl, la final de fútbol americano, con audiencias estratosféricas. Interpretó un medley de temas propios y ajenos, culminando con una versión apabullante de “Purple Rain” en la que recibió la ayuda inesperada de un chaparrón que potenció el dramatismo del momento. Esta aparición fue unánimemente aclamada, siendo considerada por muchos como la mejor en la historia de la Super Bowl.

Pero había mucho más preparado para ese año: el 16 de julio realizó la primera de sus apariciones en el Montreux Jazz Festival, demostrando que, además de un artista de éxito masivo –al menos en directo–, seguía conservando la etiqueta de artista de culto en conciertos selectos.

Previamente, Prince había anunciado una residencia con veintiún shows en Londres durante el verano (entre el 1 de agosto y el 21 de septiembre) en un auditorio de 20.000 personas, el O2, con precios razonables. Pese a ello y a ofrecer otra vez con cada entrada su nuevo álbum, “Planet Earth” (NPG-Columbia, 2007), parecía una apuesta de imposible éxito. Sin embargo, la idea funcionó, recibiendo magníficas críticas, sirviendo tanto a aficionados genéricos (con un concierto centrado en sus éxitos) como a los más hardcore (con una serie de after shows en una sala más pequeña, en los que tocaba un repertorio más heterogéneo).

Al finalizar la residencia, el balance no podía ser mejor, recibiendo aclamaciones de otras figuras del rock. El éxito fue tal que inspiró futuras (y, desgraciadamente, fallidas) hazañas en el mismo recinto de otras superestrellas, como Michael Jackson. En 2008 se editó un libro de fotografías en gran formato, “21 Nights”, acompañado de un CD en directo de dos after shows, “Indigo Nights”.


Lotusflow3r.com

Tras la apoteosis de 2007, 2008 fue un año más tranquilo, con algunos conciertos dispersos. Y en marzo de 2009, se presentó un triple álbum, “Lotusflow3r” (NPG), con tres shows el mismo día, cada uno de ellos con una banda distinta, y realizados en diferentes salas de Los Ángeles. Además, abrió la página www.lotusflow3r.com, en la que se prometía la edición de material exclusivo previa suscripción. El proyecto se vio perjudicado, por un lado, al distribuirse el disco solo a través de la cadena norteamericana de grandes superficies Target y, por otro, a causa de una falta de contenidos interesantes en lotusflow3r.com. Como tantas otras veces, la carencia de éxito provocó una rápida pérdida de interés por parte de Prince, que pasó página (para desesperación de los fans que habían pagado la suscripción).

 
PRINCE, Más allá de la lluvia púrpura

Trabajador incansable.

 

Las giras en Europa-“20Ten”

El 18 de julio de 2009, Prince apareció por segunda ocasión en el Montreux Jazz Festival, esta vez con dos conciertos que hicieron las delicias de un público entregado y del fundador del histórico certamen, Claude Nobs.

En 2010 editó un disco menor, “20Ten” (NPG), distribuido junto a algunos periódicos y revistas en diversos países como ítem promocional para una gira veraniega por Europa (de hecho, no se publicó en Estados Unidos y pocos de sus temas se interpretaron durante los conciertos). La acogida fue positiva, puesto que Prince no había girado por Europa desde el tour “One Nite Alone...” en 2002, si bien en esta ocasión eran conciertos centrados en sus viejos éxitos.

Y esta dinámica continuó en 2011 y 2012, dos de los pocos años a lo largo de su carrera en los que no sacó ningún disco, aunque siguió ocupado con conciertos en Europa y Norteamérica. El verano de 2011 salpicó la gira con shows para sus seguidores acérrimos (North Sea Jazz Festival, Amager Bio, Melkweg), con extraordinaria acogida. Y a finales de 2012, su última protegida, Andy Allo, editó el apreciable “Superconductor” (2012), con dos grandes canciones (“Yellow Gold” y “When Stars Collide”), en el que Prince estaba mucho más implicado de lo que sugerían los créditos.

Pese a la irregular edición de álbumes, el príncipe púrpura sigue manteniendo un alto ritmo creativo, a gran distancia de otras luminarias de los ochenta que se vieron forzadas a espaciar discos por falta de ideas. Y, precisamente, por ser tan prolífico, la sequía de nuevo material resulta llamativa. Aunque no está clara la causa, hay especulaciones sobre la falta de interés de las discográficas tras el fallido “3121”. Por otra parte, Prince ha declarado que no quiere ofrecer material en iTunes y plataformas similares. De hecho, tras la desaparición de lotusflow3r.com, y pese a haber sido uno de los pioneros en la distribución de música en internet, permanecía sin ningún sitio oficial en la red.


Dos años sin disco y... ¿“2013 will be big”?

En esta situación, empieza 2013 y, muy pronto, algunos insiders comienzan a sugerir que “2013 will be big for Prince”. Efectivamente, Prince realiza en enero una serie de “ensayos” en el Dakota, un club de jazz de su ciudad natal, Minneapolis, en los que toca material muy diverso con dos bandas distintas: una pequeña, compuesta por mujeres, y otra banda mayor, integrada mayoritariamente por hombres, que incluye una sección con diez metales. En ambas hay incorporaciones muy recientes, sugiriendo que está elaborando un plantel de músicos para proyectos a gran escala en los próximos meses que, de momento, siguen sin anunciarse.

Y a las pocas semanas, Prince sorprende abriendo la cuenta de Twitter 3rdEyeGirl, a la que se suben varios vídeos de temas nuevos, y a la que siguen dos páginas web: Prince2013.com y 3rdEyeGirl.com. Esta última incorpora la venta de nuevas canciones, que van colgando sin previo aviso, al módico precio de 0,88 dólares. Sin embargo, no existe la posibilidad de escucha previa y hay pocos elementos promocionales que permitan encontrarlas en otros lugares, lo cual restringe su impacto –de momento, al menos– al círculo de fans de Prince.

Hoy seguimos con pocos indicios sobre los grandes planes para 2013, aunque ya se han producido algunos eventos. En primer lugar, el 7 de marzo se celebró en Nueva York el macroconcierto “The Music Of Prince At Carnegie Hall”, organizado por ?uestlove (The Roots), con la participación de, entre otros, Elvis Costello, Bettye LaVette, D’Angelo, Blind Boys Of Alabama y fDeluxe (anteriormente conocidos como The Family). Días después, el 16 de marzo, Prince actuó en el South By Southwest de Austin.

Por otra parte, ‘Billboard’ organizará un concierto de homenaje el 19 de mayo, durante la concesión del premio “Billboard Icon”; se ha confirmado ya la tercera aparición de Prince en el Montreux Jazz Festival, esta vez con tres conciertos (13, 14 y 15 de julio); y se ha anunciado una gira por la costa oeste de Estados Unidos en abril. Está por ver si 2013 será finalmente un gran año para Prince, aunque la calidad de las primeras canciones editadas en 3rdEyeGirl.com, así como su efervescencia en las últimas semanas, parecen signos positivos.

 

LA MEJOR COSECHA DE LOS 2000

PRINCE, Más allá de la lluvia púrpura

Mirando con perspectiva, la carrera de Prince parece haber superado el abismo en el que se había despeñado a finales del siglo pasado. Sin embargo, lo errático de su trayectoria y su evidente aversión a los planes provocan la incertidumbre sobre cualquier pronóstico. Pero, independientemente de la calidad en los nuevos álbumes, su prestigio superlativo como músico en directo está fuera de toda duda. El gran interrogante es si este artista madurará en algún momento para tratar una temática adulta con una visión sonora acorde, o seguirá intentando obtener un número 1 mientras nos canta la enésima historia de un calentón... más o menos moderada para no traspasar los límites de su religión.

PRINCE, Más allá de la lluvia púrpura

“The Rainbow Children”
(NPG-Redline, 2001)

Tras convertirse en testigo de Jehová, Prince funde un nuevo sonido en vena jazzística, con voces a lo Darth Vader en algunos temas. El álbum contiene letras controvertidas de marcado cariz religioso, con una elaboración instrumental espléndida, incorporando aspectos de experimentación sonora que habían estado ausentes en trabajos previos. Aunque se echan en falta canciones sobresalientes, la calidad sonora del conjunto es excepcional y marca un punto de inflexión en la carrera de Prince. La crítica acogió el disco de manera tímida, pero son muchos los fans que lo consideran su última obra maestra.

 
PRINCE, Más allá de la lluvia púrpura

“Musicology”
(NPG-Columbia, 2004)

En un esforzado intento de volver a la primera división, “Musicology” incluye una colección de canciones con ambición comercial y, sobre todo, con el objetivo de recordar a la afición norteamericana que Prince sigue vivito y coleando. Y lo consigue, con el tema homónimo y con singles obvios para todos los públicos, como “A Million Days” y “Cinnamon Girl”. El lado freak persiste en joyas como “Illusion, Coma, Pimp & Circumstance”. Sin ser un álbum esencial, cumple su función a la perfección y reinstaura a Prince como una figura de referencia.

PRINCE, Más allá de la lluvia púrpura

“3121”
(NPG-Universal, 2006)

Tras el retorno con “Musicology”, las ambiciones de “3121” son todavía mayores, y Prince exhibe vigorosamente su extensa paleta musical: funk tradicional (“Get On The Boat”) o mutante (“3121”, “Black Sweat”, “Love”), temas lentos con cuerdas marca de la casa, de la mano del desaparecido Clare Fischer (“Te amo corazón”), y baladas de producción compleja (“The Dance”) salpimentada con un toque latino. Un compendio con gran potencial que, incomprensiblemente, se dejó caer tras haber conseguido el primer número 1 directo de Prince en las listas de Estados Unidos.

 
PRINCE, Más allá de la lluvia púrpura

“Lotusflow3r”
(NPG, 2009)

Tres años dan para escribir mucho, y Prince volvió a las andadas con un triple disco que contenía un álbum más rockero (“Lotusflow3r”), otro centrado en pop-funk (“MPLSound”) y “Elixer”, de su protegida Bria Valente, cuya voz inexpresiva no lograba eliminar el encanto de tranquilas canciones pop más innovadoras que las publicadas bajo el nombre de Prince en los otros dos CDs. El combo, irregular, contenía una cantidad muy apreciable de grandes canciones, como “Feel Good, Feel Better, Feel Wonderful”, “Colonized Mind” y “Something U Already Know”.

PRINCE, Más allá de la lluvia púrpura

3rdEyeGirl.com
(2013)

Tras anunciar que “ya no hago álbumes, ahora edito canciones”, Prince comienza a venderlas en su propia web. Y el balance es mixto: hay canciones pop menores (“Rock And Roll Love Affair”), temazos rock (“Screwdriver”), finezas de boutique púrpura (“Breakfast Can Wait”) o bordadas en metales (“Boyfriend”), baladas de voz y guitarra (“That Girl Thang”)... Incluso cede el protagonismo a las chicas de su nueva banda en “Live Out Loud”, de una engañosa simpleza capaz de enganchar a la primera escucha. Es pronto para sacar conclusiones, pero la inspiración parece estar de vuelta. Aunque no está claro si esta web es una zanahoria para atraer a un gran sello o un intento serio de vender su música sin intermediarios.

 
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