×

USO DE COOKIES

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación. Si continua navegando, supone la aceptación de la instalación de las mismas. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.

Aceptar Cómo configurar

Cargando...
SPOON, Sexy madurez

Jim Eno, Britt Daniel y Alex Fischel: ficción y compromiso. Foto: Alfredo Arias

 
 

ENTREVISTA (2017)

SPOON Sexy madurez

Fieles amantes del notable y amantes ocasionales del sobresaliente, Spoon se resisten a dar ese comprensible patinazo que los convierta en carne de (imponente) “Best Of”. Los de Austin, tras dos décadas de trabajo, todavía son puro presente: en “Hot Thoughts”, su noveno álbum, no hay rastro de anquilosamiento. Es, de hecho, uno de los discos más inquietos y valientes de su carrera. Pocas guitarras, pero ninguna duda: siguen siendo ellos. Víctor Trapero estuvo de charla con Britt Daniel.

A estas alturas, Spoon viene a ser ese padre objetivamente molón que arrasa a la salida del colegio. Ya orbitando alrededor de la cincuentena, podría dejarse ir y, sin embargo, luce barba canosa arreglada, sale a correr tres veces por semana, cambia de colonia cada tres por cuatro. Ese tío. Dos décadas y nueve discos después, la banda texana sigue sin querer hacer uso del derecho a acomodarse que ya se ha ganado. El asunto tiene mérito. No hay más que revisar el presente de sus compañeros de generación, mina de oro en su día para la banda sonora de la serie “The O.C.”: si no están lejísimos de su mejor nivel (The Shins, Death Cab For Cutie, Grandaddy), se encuentran directamente en paradero desconocido (Broken Social Scene, Wolf Parade). Ellos aguantan el tirón, todavía elásticos y permeables. Más aventureros, incluso, con el paso de los años. Los cambios no les asustan, quizá porque Britt Daniel y Jim Eno, sus dos miembros capitales, han podido experimentar fuera del entorno del grupo. Uno, divirtiéndose con Divine Fits; el otro, produciendo a !!! o Poliça. “No contamos con un plan preestablecido para probar cosas nuevas con cada álbum, solo hacemos lo que nos apetece. Desde dentro no somos muy conscientes de nuestras transformaciones”, aclara un Daniel que también ejerce de líder en esta conversación en un hotel madrileño. Posiblemente porque, en el fondo, Spoon son siempre Spoon. Habla, yogur en mano, antes de las diez de la mañana, en la que posiblemente sea la estampa menos rockera que pueda imaginarse.

“Estamos abiertos a trabajar con otras personas; es importante tener una aportación externa. Recuerdo que autoproducirnos no fue una experiencia divertida; acabé completamente agotado. Fridmann ha producido algunos de mis discos favoritos de los últimos años, así que no me sorprende que nos entendamos tan bien. Seguro que volvemos a coincidir”
(Britt Daniel)

Curiosamente, su banda atraviesa la etapa menos rock de su trayectoria. En “Hot Thoughts” (Matador-Popstock!, 2017), su nuevo LP, los sintetizadores y teclados han acorralado a las guitarras. Hay pocas y, en muchos momentos, ni siquiera suenan como guitarras. Los ritmos, otrora angulosos, han ganado en sensualidad; su vena funk, siempre latente, se ha hecho más evidente. Parece el paso lógico tras el estupendo “They Want My Soul” (Loma Vista, 2014), que ya los introducía en novedosos terrenos sintéticos. Especialmente en “Inside Out”, el último corte que grabaron para aquel trabajo. La transición estaba en marcha. “Supongo que no es casualidad. Ha pasado bastante tiempo, pero esa quizá fue la semilla de ‘Hot Thoughts’. Fue un punto de partida para explorar nuevos territorios. Es mi canción favorita de ‘They Want My Soul’; sigo estando muy orgulloso de ella. Podría ser la más bonita que hemos hecho nunca”.

Ahí empezó a germinar, pues, el primer LP de Spoon sin guitarras acústicas, un desafío para fans de toda la vida. “Ha sido raro, la verdad. Empezamos liberando de guitarra acústica un par de cortes y, al final, lo hicimos con todos. Terminó siendo como una especie de reto”. Esas novedades introducidas contrastan con su vuelta a Matador, el sello que publicó su debut, “Telephono”, en 1996. Precisamente, una casa de amplia tradición guitarrera. El regreso, tras media vida en Merge y un paso fugaz por Loma Vista, parece ser casi una sorpresa hasta para sus propios protagonistas: “Siempre hemos estado hablando con ellos desde entonces, no hemos perdido el contacto en ningún momento. Son muy buenos chicos y han publicado a muchas de mis bandas preferidas; realmente admiro lo que hacen. Puedo decir que somos amigos, aunque, si te soy sincero, nunca pensé que volveríamos a trabajar con ellos. Pero aquí estamos. Nos convencieron y ahora me alegro mucho por ello”.

Para este raro momento entre el pasado y el futuro, Spoon vuelven a grabar con Dave Fridmann, un equilibrista entre la experimentación y la inmediatez pop. Maestro a la hora de refrescar viejos conceptos, ya estuvo presente en los créditos de “They Want My Soul”. “Después de tanto tiempo juntos, tenemos dinámicas de trabajo muy definidas, pero diría que no somos un grupo cerrado. Estamos abiertos a trabajar con otras personas; es importante tener una aportación externa. Recuerdo que autoproducirnos –en “Transference” (Merge, 2010)– no fue una experiencia divertida; acabé completamente agotado. Fridmann ha producido algunos de mis discos favoritos de los últimos años, así que no me sorprende que nos entendamos tan bien. Seguro que volvemos a coincidir”.

“Can I Sit Next To You”, segundo single de adelanto de “Hot Thoughts”, ya llevaba meses sonando de forma subliminal en los programas de Stephen Colbert y Jimmy Kimmel, en algunos clubes o en la flota de aviones de American Airlines. Este es el clip de la canción, dirigido por Marcel Dzama.

El proceso de gestación se dividió entre su Austin natal y el estudio que Fridmann tiene en Cassadaga (Nueva York), “una cabaña en el bosque”. El resultado es sorprendentemente bailable, especialmente en el tema titular o en otros momentos poseídos por el groove como “Can I Sit Next To You” o “Shotgun”. “Ya nos lo ha dicho más gente y no estoy en absoluto de acuerdo, aunque me gusta que nuestra música genere sensaciones diferentes dependiendo del oyente. De hecho, creo que no somos capaces de hacer música para bailar. Lo intentamos una vez –se refiere a “Gimme Fiction” (Merge, 2005)–, y acabó saliendo algo que no es precisamente un álbum de baile”, difiere Daniel, que parece tener toda su carrera perfectamente archivada en la cabeza.

“Ha sido un álbum muy divertido de hacer y creo que va a ser muy divertido de tocar. Llevo desde el principio de nuestra carrera pendiente de las melodías de guitarra y de los pedales en los conciertos y ahora puedo concentrarme en las letras y mi voz. Estoy muy contento, ya estoy mayor para hacer bien varias cosas a la vez”
(Britt Daniel)

Habla del pasado de Spoon casi con la naturalidad del espectador. Las autorreferencias son numerosas, quizá porque hace tiempo que buscar comparaciones fuera está de más con ellos. Ya se las han sacudido todas, incluida aquella que les hacía llevar adosado el nombre de Pavement allá donde fueran. Confiesa, eso sí, que escucharon sin parar a Talking Heads y el “Lodger” (1979) de David Bowie durante la grabación de este “Hot Thoughts”, que en lo lírico vuelve a colocarlos por encima de la media. Relaciones malditas, postales nocturnas y lamentos que la vergonzante actualidad de su país ha convertido en terriblemente oportunos. “Que construyan un muro alrededor de nosotros / no me importa, voy a derribarlo / son solo ladrillos y malas intenciones / no tienen ninguna posibilidad, lo derribaré”, canta Daniel en “Tear It Down”, candidato a himno anti-Trump involuntario. “No fui consciente de la coincidencia hasta hace poco. ‘Hot Thoughts’ no es para nada un disco político, pero tener a un matón fascista como presidente nos ha hecho más políticos a todos. No queda otra alternativa en los tiempos que corren. Nadie sabe qué va a pasar porque este momento no se parece a ningún otro en la historia reciente. Pronto se estrenarán películas sobre todo esto”.

Este encuentro llega justo un par de días después de que el estreno como segundo single de adelanto de la citada “Can I Sit Next To You” traiga consigo una genial revelación: ya llevaba meses sonando de forma subliminal en los programas de Stephen Colbert y Jimmy Kimmel, en algunos clubes o en la flota de aviones de American Airlines. Una campaña sorprendente (“fue cosa de nuestro mánager, pero nos encantó la idea”) que poco tiene que ver con ese concepto clásico de sentarse con un desconocido con una grabadora que ha escuchado tu último trabajo y tiene unas cuantas preguntas para ti. “Nosotros seguimos creyendo en la manera tradicional de promocionar música. Llegamos anoche y nos vamos en unas horas. Esto es tan cansado como una gira o más, pero disfrutamos del contacto directo, creemos que es importante”. El 7 de julio volverán a la ciudad para actuar en la segunda edición del Mad Cool Festival, dentro de una gira que parece motivarles especialmente. “Ha sido un álbum muy divertido de hacer y creo que va a ser muy divertido de tocar. Llevo desde el principio de nuestra carrera pendiente de las melodías de guitarra y de los pedales en los conciertos y ahora puedo concentrarme en las letras y mi voz. Estoy muy contento, ya estoy mayor para hacer bien varias cosas a la vez”. Quién lo diría.

 

CUCHARADAS PARA LLEGAR HASTA AQUÍ

SPOON, Sexy madurez

“Kill The Moonlight”
(Merge, 2002)

Spoon aprenden a sacudirse de encima la alargada sombra de Pavement con su cuarto álbum, primera pista de un cuidado por los detalles (en cada palmada, en cada arreglo de viento, en cada zumbido de sintetizador) que siempre los acompañará. “The Way We Get By”, quizá su primer gran himno, la punkoide “Jonathon Fisk”, la cabaretera “Someone Something”... El futurible greatest hits comienza a tomar forma.

SPOON, Sexy madurez

“Gimme Fiction”
(Merge, 2005)

Se superan los cuarenta minutos de minutaje, caso raro en Britt Daniel y compañía. Aunque no precisamente porque sus canciones amontonen más elementos que de costumbre: su producción es ligera y espaciosa. Podría pasar por una obra menor por culpa del nivel de antecesores y sucesores, pero es clave en la construcción de su nada evidente visión del rock. Y puede permitirse esconder maravillas como “Sister Jack” y “The Infinite Pet” en mitad de su tracklist.

 
SPOON, Sexy madurez

“Ga Ga Ga Ga Ga”
(Merge, 2007)

Queda completada una trilogía difícilmente igualable dentro del rock contemporáneo. Su dadaísta título no miente: ya consagrados como geniales creadores de canciones pop, ahora los texanos quieren jugar y experimentar con una fórmula que ya casi es marca registrada. Y, sin embargo, no pierden accesibilidad. Contiene flirteos con sonoridades caribeñas y, por primera vez, una versión de un tema ajeno (“Don’t You Evah” de The Natural History).

SPOON, Sexy madurez

“They Want My Soul”
(Loma Vista, 2014)

El impasse de cuatro años tras “Transference” (Merge, 2010) está justificado. La versión 8.0 de Spoon incluye los mismos ganchos de siempre (sencillez en las formas, gusto por los sonidos negroides, producción disimulada), pero también alguna actualización que solo suma: los elementos sintéticos nunca habían tenido tanto peso en sus anteriores entregas. Imprescindible para entender el valiente y progresista “Hot Thoughts”.

 
JAVIERA MENA, Montaña, nieve, esmog
Por Bruno Galindo
JOE ARROYO, Arrollador

ENTREVISTA (1992)

JOE ARROYO

Arrollador

Por Luis Lapuente
KAMASI WASHINGTON, Todo por un sueño
Por Roger Roca
BRUCE SPRINGSTEEN, Malas tierras

ENTREVISTA (1981)

BRUCE SPRINGSTEEN

Malas tierras

Por Ignacio Julià y Jordi Beltran
JUNIOR BOYS, Los verdaderos Boards Of Canada
Por David Saavedra
GRANT HART, Contra el narcisismo

ENTREVISTA (2011)

GRANT HART

Contra el narcisismo

Por Víctor Lenore
MEAT PUPPETS, La inspiración no los pillará trabajando
Por Ricard Martín
TOM ZÉ, Cosquillas en el sobaco del hastío
Por Víctor Lenore
MOTÖRHEAD, La fiesta de los 10 años
Por Luis Carlos Buraya
BOBBY WOMACK, Fénix de alma digitalizada
Por Ramón Fernández Escobar
RYUICHI SAKAMOTO, El código del samurái
Por José Manuel Caturla
NOURA MINT SEYMALI, La heredera

ENTREVISTA (2017)

NOURA MINT SEYMALI

La heredera

Por Carlos Fuentes
IGNACIO JULIÀ, Las tomas falsas de Sonic Youth
Por Santi Carrillo
MESHELL NDEGEOCELLO, Por Nina

ENTREVISTA (2013)

MESHELL NDEGEOCELLO

Por Nina

Por Ricard Martín
ROCÍO MÁRQUEZ, Entre dos aguas

ENTREVISTA (2014)

ROCÍO MÁRQUEZ

Entre dos aguas

Por Luis Troquel
MAR OTRA VEZ, Rehuyendo la quietud y la calma
Por Jesús Rodríguez Lenin
EVARISTO, De La Polla Records a Gatillazo
Por Víctor Lenore
GAS, Efectos narcóticos

ENTREVISTA (2017)

GAS

Efectos narcóticos

Por Arnau Horta
MARIA RODÉS, Hace lo que le da la gana
Por Ruben Pujol
PAUL WELLER, Mirando hacia delante sin ira
Por David Saavedra
BURRUEZO & BOHEMIA CAMERATA, Mística moderna
Por Ramon Súrio
Arriba