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Trap & nueva ola urban en España, El eco de la calle

PXXR GVNG, en el Sónar 2015. Foto: Bianca de Vilar

 
 

INFORME (2017)

Trap & nueva ola urban en España El eco de la calle

Del DIY más radical a la radiofórmula. La nueva escena urban española ha llegado para hacer saltar por los aires no solo el hip hop, sino también el pop mainstream, el flamenco y hasta la canción ligera. Quique Ramos analiza en este informe de situación los distintos estilos de este movimiento y apunta algunas pistas para reconocer a una generación que ha crecido fuera de foco para mutar –también fuera de foco– hasta convertirse en el nuevo paradigma. Se puede complementar escuchando esta selección de temas

"Confirmado. ’Trap’ es la palabra más pocha y descontextualizada de 2016. Por poco no le llaman trap a todo aquello que no sea música clásica”. Lo dijo Erik Urano en su Twitter, y su comentario circuló por las redes de gran parte de la escena. Durante el último par de años los medios han usado ese término para definir cosas tan distintas que se ha vaciado de significado. Hemos llamado trap a todo artista con raíces hip hop hasta convertirlo en un género híbrido que sirve como sinónimo de decenas de estilos. Reggaetón, R&B, bachata, hip hop de baja fidelidad mezclado con rumba, flamenco o salsa, pop moderno, dancehall, grime... Todo en un mismo saco en el que nadie acaba de sentirse cómodo porque, en realidad, esto del trap tiene más que ver con cómo vives que con un sonido concreto. Habla de violencia, drogas y crimen en primera persona, y nos enseña la peor cara de nuestras ciudades sin teñirla de romanticismo. “El trap es la trampa, es donde vivimos, es todo aquello que hacemos para salir del agujero que provoca que el agujero se haga más grande. Es vender droga para comprarte una casa mejor, pero, al mismo tiempo, es lo que causa que alguien de tu familia se enganche. El trap refleja esa vida, la describe tal cual”, contaba Tania Chanel a ‘Noisey España’ antes de cumplir la mayoría de edad. Entonces ¿a qué estamos llamando trap?


NO ES TRAP TODO LO QUE RELUCE

La aparición de PXXR GVNG bautizó a toda una escena que llevaba años cocinándose más allá del underground. Lo hicieron primero como CORREDORES DE BLOQUE (donde militaba D. Gómez, a quien hoy conocemos como KAYDY CAIN) y KEFTA BOYZ (grupo de Yung Beef y Khaled), desde 2008 y 2012 respectivamente. Adoptaron distintas formas derivadas del hip hop yanqui y crearon un lenguaje propio que lo mezclaba todo con frescura: los Corredores, algo más clásicos, y Kefta, fusionándolo con rai, los sad boys suecos y la música vaporosa que llegaba desde las catacumbas de internet a la chavalada más espabilada.

No encajaban en ninguna de las categorías que hasta entonces asignábamos a la música urbana española y venían con su propia etiqueta, heredada del sonido que lo estaba cambiando todo en Estados Unidos: los dos colectivos juntos eran el trap en España. Así lo explicaron y así nos explotó en la cara.

Gracias a la unión entre Yung Beef, D. Gómez, Khaled y Steve Lean conocimos todo lo que se escondía bajo la punta de ese iceberg que ellos mismos parecían haber creado de la nada... Y empezó la confusión. Si PXXR GVNG eran trap, entonces por fuerza todos los nuevos sonidos urbanos que nos llegaban de forma similar –vía YouTube o SoundCloud– debían ser trap. Si PXXR GVNG se acercaban al reggaetón, el trap debía ser una “mezcla entre rap y reggaetón” (sic). Si PXXR GVNG hacían del abuso del Auto-Tune una de sus mayores virtudes, nosotros calificábamos como trap a todo el que utilizaba esa herramienta.

PXXR GVNG dieron nombre a la que se ha convertido en una de las generaciones más excitantes del último par de décadas; pero era un nombre con trampa. Musicalmente, hay algunas constantes para identificarlo. Los bajos saturados y opresivos, la metralleta de los hi hats creados con emuladores de Roland 808 para FL Studio, el Auto-Tune, y algo intangible: “Para que sea trap de verdad has tenido que vender droga”, explicaba Yung Beef a la web ‘Beatburguer’.


HAY ESCENA, PERO NO HAY NOMBRE

Sería una muestra de ceguera no ver las conexiones entre unos y otros, pero lo cierto es que la etiqueta de marras no sirve para todos. Muchos han coqueteado con el género a nivel de sonido, pero también lo han hecho Beyoncé (“Flawless”), Drake (en sus mixtapes con Future) o Katy Perry (en su último disco hay colaboraciones con Migos) y no andamos por la vida llamándolos traperos.

La mayor parte de artistas de este informe han estado muy cerca los unos de los otros, pese a hacer música muy distinta. Han colaborado, han compartido escenario y colectivos, han aparecido de fondo en sus vídeos y, a veces, se han mandado mensajes venenosos a través de las canciones e incluso han llegado a las manos, formando una escena muy difícil de definir con un solo nombre y más difícil aún de juntar en un único espacio. Intentémoslo.

 
  • Yung Beef

  • Fat Montana

  • Somadamantina. Foto: Alexis Gómez

  • Lo$ Zafiro$

  • Dellafuente & Maka

 

METIDOS EN LA TRAMPA

No hay una banda más conectada ahora mismo a la realeza del trap que PXXR GVNG (ahora LOS SANTOS). Su productor, Steve Lean, forma parte del equipo norteamericano más importante del género, 808 Mafia, que ha trabajado con algunos de los grandes nombres del mismo colectivo como Southside o Metro Boomin (los reconoceréis por sus producciones para Gucci Mane, Young Thug, Future, Post Malone, Migos o el mismísimo Kanye West), y se ha ganado la fama de grupo ingobernable por su discurso, sus canciones casi siempre imposibles de radiar y unos conciertos inenarrables donde reina el caos, el disfrute y la autodestrucción. Él no estaría de acuerdo, pero Yung Beef es lo más parecido al arquitecto de todo esto que podemos imaginar.

Si Yung Beef es el arquitecto, SOMADAMANTINA representa los cimientos. Su música explora los límites y nos enseña hasta dónde puede uno hundir la cabeza sin perder el aliento. Ella hacía trap antes de saber siquiera lo que era el trap. Discurso gangsta sobre bases imaginativas fuera de los tópicos del 808 asociados al género, normalmente robadas de internet. Codeína con Sprite, venta de drogas, sexo y pensamiento bipolar explicados con una inocencia y pureza muy difíciles de encontrar en ningún otro nombre de este informe.

Desde Espinardo, el barrio murciano, FAT MONTANA envía un mensaje completamente trasparente: del “Traficando en la esquina, siempre with my ‘dope niggas’” (“Fat Montana”) a “Todo el mundo con las manos en el aire cuando llegan los ‘hustlers’” (“Cuando llegan los hustlers”), todo en su música transpira triunfalismo lumpen y orgullo callejero. Su sonido es probablemente el más puramente trap de todos los que aparecerán por aquí, aunque tampoco le hace ascos al reggaetón (escuchad el reggaetón lo-fi, casi chiptune, de “Mami tu eres”). Es una de las cabezas visibles de ESPINARDO MAFIA INC.

LO$ ZAFIRO$ es otro de los nombres imprescindibles para entender el trap hecho aquí. Ellos son BIG JAY (también conocido como PAPI TRUJILLO) y CUBAN BLING (antes VICIOUS), dos inmigrantes de origen dominicano y cubano con un pedigrí indudable dentro de la escena. Peleados con la mitad de ella y, a la vez, formando parte de su ADN. Big Jay estuvo en Corredores de Bloque y ha producido a C. Tangana, Rels B y ELIO TOFFANA. Por su parte, Cuban Bling posee un flow explosivo y único dentro del género en España. En los últimos tiempos se les ha escuchado al juntarse con algunos outsiders como CECILIO G. Que no pare la fiesta.

Cecilio G. es una fuente inagotable de mitos que es posible que él mismo haya ayudado a crear. Se dice que formó parte del origen de PXXR GVNG, que apenas duerme, que es algo así como “el Dalí del trap” (os juro que lo he oído), que tiene un tercer ojo y que forma parte de la logia secreta del tuerto gang. Lo único cierto de todo esto es que la suya es una de las personalidades más disfuncionales y únicas del trap español. Unos lo ven como Naruto y otros como GG Allin, y es posible que ambas partes tengan razón.

La jovencísima (apenas tenía 16 años cuando sacó su primera canción) Tania Chanel apareció en el panorama a principios de 2016 como un terremoto, buscando algo de luz en esta trampa que tan bien explicaba. En un año se hizo con un repertorio que era casi un libro de autoayuda trap, hasta viajar a Francia para grabar un disco y desaparecer sin dejar rastro de todas sus redes sociales, borrando incluso su canal de YouTube y su colaboración con el trapero galo Niro. Esperamos noticias suyas muy pronto.

Hay más nombres repartidos por todo el territorio con mayor o menor gancho. Todo lo que hace LA ZOWI es una locura, a medio camino entre el trap más ortodoxo y la fantasía PC Music. Y podéis buscar el trap canónico –y en inglés– de KIDD KEO y ELEGANGSTER. Y también está EL PERLA, uno de sus personajes más icónicos, o francotiradores que se alejan del sonido original para hacer algo que es trap y no lo es, como EL COLETA y JARFAITER.

 
  • Pedro LaDroga. Foto: Silvia de la Rosa

  • C. Tangana. Foto: Javier Ruiz

  • Bejo

  • Nathy Peluso

  • Bad Gyal. Foto: Alba Yruela

  • Recycled J

 

QUEJÍOS Y AUTO-TUNE

Tiene algo de absurdo reducir nuestra escena urbana a los sonidos que vengan de Estados Unidos en lugar de buscarle raíces propias. En un género tradicionalmente tan acomplejado como el hip hop español, olvidamos demasiadas veces que lo que nos llega del otro lado del charco no es la única música callejera posible. Por eso, es una suerte que existan artistas como DELLAFUENTE, quien mezcla sin complejos flamenco con trap, con reggaetón o incluso con R&B para robots (su colaboración con PEDRO LaDROGA, “P O O L”, es puro Fade To Mind), sin hacerle ascos al hip hop más clásico o a la bachata. Siempre suena a él mismo, sin reclamar otra pureza que no sea la suya propia, enraizada pero usando las herramientas de su tiempo.

Otro que se atreve con todo es KHALED (PXXR GVNG y antes en Kefta Boyz), aunque sus excursiones más brillantes fuera del género son sus acercamientos al flamenco: mete samples de Manzanita (“Cookin Hardala”), tiene obsesión por iconos como Camarón e incluso se anima a cantarse una rumba aflamencada a ritmo de 808 en canciones como “Qué tendrá el dinero”.

El camino inverso (el de los flamencos que se animan a mezclarse) también empieza a tomar fuerza. Ahí están los casos de MAKA, el compañero de carretera de Dellafuente con su flamenco, o un JOSELE JUNIOR que ha arrancado el año con canciones como “Juego de amor” (también con Dellafuente), con una producción cercana al R&B más sedoso y sonando a la Radiolé del futuro.


LA VÍA CARIBEÑA

Casi todos los mencionados hasta ahora atesoran sus temas de reggaetón. Han tenido que pasar un par de generaciones para que la música latina entre en el terreno de lo cool, tiempo durante el cual ha sido lo más cercano al pop para todos los países de habla hispana. Pop entendido como música de consumo, cuya pretensión es llegar al máximo número de personas para hacerles romper con su monotonía y los gustos de la generación inmediatamente anterior, en este caso con el bonus extra de hacerlo moviendo el culo.

MS NINA ha fundido el riddim reguetonero en chicle para que lo bailemos sin vergüenza. Sus letras son de las más divertidas de su generación: odas al baile y al disfrute plagadas de estribillos pegajosos y de empoderamiento –no tan– espontáneo, girando la tortilla de lo que todo lo que se le presupone al género en cuestión de ídem. Aquí quien manda es ella.

Un mensaje parecido y un origen geográfico distinto. Un solo año le ha bastado a BAD GYAL para pasar de grabar unos vídeos con sus amigas a aparecer en webs como ‘Pitchfork’ o ‘Fact’ y girar por media Europa. Fue la misma revista ‘Fact’ la que bautizó 2016 como “el año de la dominación del dancehall”. Podemos escuchar trazas de dancehall moderno en los últimos hits de Rihanna, Drake y Justin Bieber. ¿Por qué diantres no iba a filtrarse también aquí?


DEL BOOM BAP AL SUPER POP

C. Tangana lleva años diciéndolo hasta convencernos a todos: la música urbana es el nuevo pop. Rihanna y Beyoncé son el pop, Justin Bieber colaborando con Chance The Rapper es el pop, Kanye West es el pop, J Balvin es el pop. No deja de ser paradigmático que dos de las personas que acumulan más reproducciones en España vengan del hip hop noventero.

C. Tangana dejó atrás a Crema (su alter ego más cercano al boom bap que a “lo nuevo”) hace ya muchos años para acercarse a postulados más pop, buscando ganchos y una voz fuera del género que le hiciese sacar la cabeza en otras ligas mayores. Y así ha sido, dando vueltas sobre sí mismo hasta dar en el clavo y abrir una brecha irreparable en el mainstream español, fichando por Sony y sonando en la radio como ninguno de ellos había hecho hasta el momento.

Con más reproducciones que Tangana, pero tomando un camino a la inversa, el mallorquín Rels B está consiguiendo ser un artista mainstream sin usar las herramientas del mainstream. Su música ha ido añadiendo capas al hip hop noventero de sus orígenes para vestirla con mimbres R&B e incluso house sin perder un ápice de gancho melódico.

Un camino similar parecen seguir RECYCLED J, la novísima NATHY PELUSO e incluso el canario BEJO, todos ellos artistas con raíces más clásicas destinados a copar las primeras posiciones del gremio.

 

Entornando la puerta: los orígenes del rollo

Solemos fechar como inicio de todo la aparición de Kefta Boyz y Corredores de Bloque, pero lo cierto es que no estaban solos. Unos pocos colectivos aparecían con ellos al margen del hip hop más tradicional para sentar las bases de lo que vendría.

Barcelona fue a principios de la década uno de los centros del movimiento. Alrededor de P.A.W.N. GANG han circulado en distintos momentos gente como KINDER MALO, PIMP FLACO, Steve Lean o Bad Gyal. De aquel hervidero surgieron también MALAKAY SPLIT, quienes solían colaborar en la distancia con los miembros de Kefta Boyz antes de acabar todos a la greña.

Pese a arrancar con producciones más tradicionales, el colectivo Ziontifik fue de los primeros en tomarse el tema audiovisual tan en serio como la música. Algunos de sus componentes y colaboradores llevan años caminando al lado de varias de las máximas estrellas del género (EMELVI produjo “Alligators” de C. Tangana, quien a su vez colaboró con Elio Toffana en “Morir para vivir”; DANO ha trabajado con Steve Lean, y los encargados del apartado audivisual han hecho vídeos para, entre otros, Rels B), contribuyendo a que la escena llegara donde está hoy.

Sevilla vio crecer a formaciones como LaDROGA LAB, un hervidero de hip hop vaporoso y sintético en cuyas filas encontramos a uno de los nombres básicos del género, Pedro LaDroga. Valladolid ha sido la cuna de los URANO PLAYERS –en sus últimas producciones apuntan hacia el grime inglés–, y en Canarias empezó uno de los colectivos básicos para encender la mecha en las Islas, ME CAGO EN TU PADRE, donde militaban NIÑO MALDITO y CÁLIDO LEHAMO.

Además están francotiradores como CHIRIE VEGAS, SOTO ASA, HAZE o el dúo de productores COOKIN’ SOUL, la bisagra reluciente entre lo viejo y lo nuevo que ha producido a Nach, Tote King y SFDK, y que se ha codeado con AGORAZEIN y con todos los miembros de PXXR GVNG sin despeinarse. Son los únicos del panorama que pueden presumir de haber hecho bases para el dios del trap Gucci Mane.

   

 

LO QUE VIENE

Trap & nueva ola urban en España, El eco de la calle

DAMED SQUAD
Son Lil Moss, Mishii y Enry-K, el trío que parece haber nacido para unir a la escena. Colaboran con artistas que parecían irreconciliables sin buscarse problemas, haciendo música imaginativa y fresca, libre de drogas, burlona y más cerca de Lil Yatchty y iLoveMakonnen que de Gucci Mane. Además, cuentan en sus filas con el productor más prometedor del trap español, Enry-K. Lo tienen todo para ganar. Una muestra: “OTW”.

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AFROJUICE 195
El joven grupo madrileño sigue la senda de los franceses MHD para coronarse como el primer grupo de afro-trap de España. Beats cercanos al afro-house y la batida, letras futboleras, estribillos infecciosos y gritos absurdos para repetir brincando en la pista de baile hasta la afonía. Hay cantera, como se comprueba en “Joga bonito”.

 
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LA FAVI
Nacida en San Francisco de familia española, entró en contacto con la escena durante sus años como estudiante en Almería antes de volver a Estados Unidos. Su mixtape “Reír & llorar” (2017) suena a reggaetón triste y aflamencado. Ha colaborado con Yung Beef (“Happy Hours”), PXXR GVNG (“OG’s”) y Ms Nina (“No eres bueno”), y no se entiende que aún no sea más conocida.

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SEKO EL REAL
El de Espinardo (Murcia) no es nuevo. Lleva en el gremio desde que era menor de edad y hace tiempo que está a punto de despegar. A pesar de que el 80% de su producción es trap, se le ha visto en Puerto Rico con algunos de los nombres más duros del reggaetón como Ñengo Flow o Sinfónico. Ojalá se cumpla la promesa. Un ejemplo: “Beef Game”.

 
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DON PATRICIO
El canario forma parte de la crew más cercana al hip hop clásico, los LOCOPLAYA de Bejo. Igual que él, riega su flow con juegos de palabras brillantes y fruta fresca. Su última mixtape, “El regueton está pa allá” (2017), tiene poco de reggaetón y mucho de buen chaval. Cotidiano, juguetón, fresco y concienciado. “Quiero cuidar mi lenguaje / estoy sonando en los medios”, canta. Y no pierde el mojo, como demuestra “La papaya”.

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OK GIRL
A la escena urbana le faltan productoras, pero Karen Carpio ha llegado para remediarlo. Su “Házmelo otra vez” con BEA PELEA cuenta con un beat de reggaetón oscilante y más que prometedor con el que mover el bullate. Es una de las bailarinas de twerk más buscadas del circuito, así que esto solo puede ir a mejor.

 
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TRAPANI
Otro tapado de la escena. EL NIÑO TRAPANI ya entraba y salía de los Kefta Boyz, así que parte de todo esto es también mérito suyo. Sus canciones están llenas de una pena profunda y seca, casi siempre producidas por él mismo, usando samples de bachata, flamenco, rai y lo que surja, con buen pulso y mala intención. Aquí, una de su repertorio: “Subestimao”.

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ALBANY
La granadina funciona al margen de grupos, aunque a nivel estético sería fácil relacionarla con lo mejor de Pedro LaDroga, los Kefta Boyz o la primera Somadamantina. Citas fumetas a “Yo soy la Juani” y “Expediente X”, bases vaporosas robadas de internet y un carisma hacia adentro que reparte por distintos canales de YouTube. Suena “K Pasa?”.

 

(Se puede escuchar una selección de canciones aquí)

Fundación Robo, La revolución será musicada
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