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WHITNEY, Amor y amistad

Julien Ehrlich y Max Kakacek: espuma de folk-soul.
Foto: Olivia Bee

 
 

ENTREVISTA (2019)

WHITNEY Amor y amistad

La revelación indie del curso 2016 entrega un disco de folk-rock de aromas clásicos lubricado por sus crecientes angustias existenciales. Pero estas nubes negras no empañan sus habituales canciones bellas y balsámicas. Hablamos con Julien Ehrlich sobre el poder terapéutico de la música, el hecho de componer colocado de hongos y la inquebrantable camaradería con la otra mitad del dúo, Max Kakacek.

El concierto de Whitney en el Primavera Club 2016 fue una de esas revelaciones que tardan en olvidarse. El dúo formado por Julien Ehrlich y Max Kakacek, un poco a la manera de los añorados Girls, exorcizaba los clásicos folk-rock yanquis con una pátina de soul de Chicago y una sobria instrumentación que subrayaba el falsete ingrávido del primero, curtido anteriormente en Smith Westerns (donde coincidió con Kakacek) y Unknown Mortal Orchestra. Avanzamos tres años en el tiempo y muchas cosas han cambiado. Cuando el vocalista contesta al teléfono en la mañana precedente a la gira norteamericana en apoyo de su segundo álbum, “Forever Turned Around” (Secretly Canadian-Popstock!, 2019), me cuenta que esta es la primera vez que pueden viajar con un bus completo y propio. El verano lo ha pasado entre rondas promocionales, probando sus nuevas canciones por Europa y también disfrutando de unos días de relax con su novia.

Aparte de tener mejores medios para viajar, el éxito de su primer disco, “Light Upon The Lake” (Secretly Canadian, 2016), también les ha brindado la posibilidad de crear un álbum más cercano a lo que siempre habían querido. “Pero aún seguimos siendo Max y yo”, concede desde la carretera. “Hemos salido un par de veces de la ciudad para encontrar inspiración para nuestros textos, ya sea en Wisconsin, Nueva York o Portland. Pero la base de operaciones sigue siendo Chicago, en el mismo sótano donde grabamos las canciones de nuestro primer LP. Mantenemos un perfil discreto: no necesitamos ir a una isla o a un estudio específico para encontrar la inspiración. Nos dejamos llevar”.

“Con el debut quedamos atrapados en Chicago por culpa de un invierno muy intenso. Estábamos en un punto en nuestras vidas en el que veíamos mucha más belleza en el futuro” (Julien Ehrlich)

El estudio que Justin Vernon (Bon Iver) tiene a las afueras de Eau Claire (Wisconsin) no es una isla, pero sí un parque de atracciones para cualquier entusiasta de la música. “Se está muy cómodo en April Base. Proporciona un ambiente de trabajo rápido. Es un lugar maravilloso donde tienes todo el equipo que querrías y una sala de mezclas alucinante. Ahí hicimos un montón de ‘overdubs’, y también tomas de percusión. Nos gusta estar en mitad de ninguna parte; eso ayuda”. Pero “Forever Turned Around” hubiese sonado del mismo modo de haber sido grabado en cualquier otro lugar. ”. Quisimos introducir paisajes preciosos aunque estuviésemos viviendo en uno terrible”. Ahora, según confiesa Ehrlich, para que un disco de Whitney salga solo, se tiene que cumplir una condición: que estén Max y él en la misma habitación. “Nos ayudó mucho volver a ese sótano, y es importante encontrar el equipamiento adecuado, pero geográficamente no importa dónde estemos. Necesitamos que estas canciones salgan de nuestro interior”.

La formación de Whitney es, cuando menos, curiosa. Julien es batería pero lleva la voz cantante, y Kakacek, además de tocar la guitarra, se reparte con su antiguo compañero de piso las tareas de composición. El resto de la instrumentación corre a cargo de una banda cambiante. Con todo, creen haber encontrado un mecanismo que les funciona. Si bien en el primer disco los roles en el estudio estaban más definidos, para la secuela el espíritu colaborativo se ha impuesto. “He mejorado mucho con las guitarras y he contribuido con otros instrumentos. Por lo que se refiere a las voces, esta fue la parte más difícil del álbum. Creo que se puede apreciar en la profundidad de las letras y lo juguetonas y complejas que son algunas de las melodías. Necesitábamos el uno del otro para crear nuestra visión y consumarla. Teníamos unas expectativas más altas, así que creo que la próxima vez nos soltaremos más”, admite entre risas.

Max y Julien llevan haciendo música juntos desde los 18 años. La confianza mutua en los momentos más difíciles no solo les ha sido de gran ayuda, sino que ha contribuido a mejorar un sonido que, con solo dos discos, es instantáneamente reconocible. “El hecho de que nuestra amistad sea tan fuerte es la única razón por la que seguimos creando juntos. Nos respetamos mutuamente y somos mejores amigos. Estamos también abiertos a las críticas del otro, y eso es una parte muy importante. Si pierdes la habilidad de aceptar las críticas de alguien, cualquier tipo de pareja está condenada”.

Vídeo de Austin Vesely para “Used To Be Lonely”, uno de los temas de “Forever Turned Around”.

Whitney no esconden el enorme tumulto emocional que ha rodeado la producción del álbum en estos dos últimos años. Citan problemas con el abuso de ciertas sustancias, las ansiedades propias de alcanzar la vida adulta y las relaciones románticas truncadas como gasolina para un disco cargado de grandes preguntas existenciales que decidieron titular “Forever Turned Around”. “Nos gustaba porque le podías extraer el significado que quisieses. Mi impresión inicial cuando di con el título es que se refiere a la eterna confusión, o a una bella confusión. Cuando lo escuchas, llega el tema homónimo y prestas atención a la letra: la ves como una celebración del ciclo vital. No creo que refleje una crisis, pero sí la constatación de que todo esto terminará algún día. Estamos llegando a esa edad en la que empezamos a ser más conscientes de nuestros cuerpos. Miramos nuestra cara en el espejo y vemos cómo hemos cambiado tan rápidamente”.

“Estamos llegando a esa edad en la que empezamos a ser más conscientes de nuestros cuerpos. Miramos nuestra cara en el espejo y vemos cómo hemos cambiado tan rápidamente”
(Julien Ehrlich)

Por no hablar, claro está, de la elección de cierto presidente en noviembre de 2016, menos de medio año después de la publicación de su loado debut. “Forever Turned Around” no es un disco político y, como admite Julien, probablemente nunca hagan un álbum así, pero sí suena político sin hacer una declaración particularmente explícita. “Viviendo en Estados Unidos, en el Reino Unido o en otros países que están virando hacia la superextrema derecha, siento que el mundo se va a terminar. En el LP estamos describiendo imágenes que definitivamente están influenciadas por el hecho de que todos desapareceremos, porque la gente en el poder nos lleva irremediablemente al abismo. Pensaba que América, como concepto, iba a durar para siempre, pero mientras componía estas canciones me di cuenta de lo equivocado que estaba. Ha dejado de ser un sitio donde quiero vivir; ya no me siento orgulloso de decir que soy norteamericano. Si conseguimos crear una canción con un mensaje político al que sí te puedas agarrar, ya lo damos por bueno”.

Las letras de las canciones y sus títulos están cargados de una cierta exaltación romántica de la vida solitaria en la naturaleza. “Sea donde sea que estemos trabajando, hay demasiadas distracciones, demasiadas cosas que hacer. Así que creo que salir a un espacio abierto, sea o no precioso, es muy productivo. Hay imágenes a nivel lírico que están abiertamente influenciadas por la naturaleza, pero en este disco tratamos de hablar de una manera más consciente sobre nuestras emociones. Si usamos figuras como el viento soplando o la lluvia de invierno lo hacemos más para que cumplan un cometido y no tanto como una elección estética del hombre en los bosques. Es algo más de tono que de temática”.

Cuando habla de emociones, se refiere a las románticas. Este es un trabajo cargado de este tipo de sentimientos, y con el dúo preocupado especialmente por mantener una relación que parece desvanecerse. Mientras que el debut era un álbum de ruptura, este trata sobre los altibajos del compromiso. “Ahora hemos adoptado la perspectiva desde el ojo del huracán, no tanto del momento posterior a que este haya pasado. Ambos estamos metidos en relaciones serias, así que sufrimos bastante angustia. Somos conscientes de que es difícil mantener esta situación”.

 

Estados altos de consciencia

“Forever Turned Around” es un disco típicamente Whitney, sin dejar de lado las habituales sorpresas que los caracterizan. Una de ellas es el interludio instrumental “Rhododendron”, un diálogo libérrimo entre batería y vientos que, confiesan, concibieron colocados con setas alucinógenas. “Nos ayudan a crear las partes instrumentales porque relajan nuestras mentes. Pero, a la hora de componer el armazón de una canción, preferimos estar sobrios. Muchas de las baterías que suenan en el disco fueron grabadas mientras estaba colocado con hongos y marihuana. En todo caso, usamos las sustancias como una especie de ‘fact-checking’ de los temas, para verificar su validez en dos o incluso tres ocasiones. Acabábamos la demo de una canción y la noche siguiente, o cuando fuese, nos fumábamos un porro y la escuchábamos una y otra vez hasta estar seguros de que esa era la versión que estábamos buscando”. No resulta difícil encontrar trazos psicodélicos en su música y, de hecho, Ehrlich apunta a su pasado en Unknown Mortal Orchestra para explicar su devoción por el género. “Estoy agradecido de que aprecien este aspecto porque creo que no es demasiado evidente. Con todo, no pienso que nuestra música sea particularmente psicodélica. No siempre la canción más psicodélica, o la que emplea más efectos, es la que sale cuando estás fumado, colocado con algún alucinógeno”.

El sonido de Whitney está cargado de contrastes. Las letras muestran su lado más oscuro, pero, a la vez, las canciones nunca han sonado tan relajadas y balsámicas. “Creo que la música es infinitamente terapéutica. Una chica con la que crecí se acaba de licenciar en la universidad en un grado de terapia musical. No conozco la técnica o la ciencia detrás de todo eso, pero sí soy consciente del poder que la música tiene en mí. Si abres tu corazón y tu mente a ella, las posibilidades son infinitas. Si me paso demasiado tiempo sin escucharla, siento que necesitaría ir a algún tipo de terapia”.

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