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WILD NOTHING, Obsesionado con el pop puro

Jack Tatum, reflexionando con calma. Foto: Shawn Brackbill

 
 

ENTREVISTA (2016)

WILD NOTHING Obsesionado con el pop puro

Como una suerte de evolución de su EP “Empty Estate” (2013), Wild Nothing entregó en febrero de 2016 su tercer álbum, “Life Of Pause”, con unas ideas mucho mejor planteadas, fruto de un proceso de grabación más relajado. Su obsesión seguía siendo el pop, pero con referentes más sofisticados. Álvaro García Montoliu entrevistó a Jack Tatum.

El tiempo dirá en qué lugar queda “Life Of Pause” (Captured Tracks-Bella Union-[PIAS] Iberia & Latin America, 2016), el tercer largo de Wild Nothing: si del lado de las genialidades o del de los ligeros tropiezos. Pero, por lo pronto, ahí están esas marimbas que suenan al principio del álbum, una potente declaración de intenciones cuyo impacto resonará durante años. Cuando se lo dices a Jack Tatum te lo agradece tímidamente. “Fue intencionado. Cuando estaba en el estudio sabía que esa debía ser la primera canción. Es una manera de adentrarse poco a poco en el disco, en su propio mundo. Definitivamente no soy naíf y entiendo que cada uno se toma un álbum como quiere y no como el autor ha pensado. Pero, al mismo tiempo, me gusta creer que la gente va a escucharlo de esa determinada manera”, explica.

“Tenía mucho interés en ir probando cosas y beber de distintas fuentes. Tratar de conseguir que todo conviva bien puede ser bastante difícil. Hay que lograr que el oyente sienta que cada canción está relacionada con la siguiente, que van de la mano”
(Jack Tatum)

Ese tema se titula “Reichpop”, que es una brillante manera de homenajear a Steve Reich, el genio del minimalismo, e inventarse con cierta ironía un género nuevo. “Llevo ya un tiempo escuchando su música y lo que me gusta de esta corriente es cómo los instrumentos se entremezclan, cómo entran y salen pasajes, cómo evolucionan lentamente, su carácter repetitivo... Tiene una extraña resonancia emocional y por esa razón no lo puedo explicar apropiadamente. Aquí quería incorporar sus planteamientos a una canción pop, algo parecido a lo que hace Peter Gabriel, que estoy seguro que es fan suyo porque tiene ideas parecidas. Gabriel es una personalidad dentro del mundo del pop, pero siempre se tiene una noción retorcida de él. Eso me gusta”.

Porque si antes se hablaba de The Cure o The Smiths para describir el sonido de la banda, ahora toca rastrear entre el indie británico de los ochenta y el sofisti-pop. Artistas como Felt, Prefab Sprout o Talk Talk. “Son, desde luego, algunas de mis bandas favoritas. No es que me obcecase en que este disco sonase a ese pop sofisticado, pero sí quería hacer algo más maduro. No soy la misma persona que hace siete años, cuando empecé a trabajar en el primer disco”. Lo que sí tiene claro Tatum –o, por lo menos, eso quiere creer– es que ya ha dado con un estilo propio. “Tenía mucho interés en ir probando cosas y beber de distintas fuentes. Tratar de conseguir que todo conviva bien puede ser bastante difícil. Hay que lograr que el oyente sienta que cada canción está relacionada con la siguiente, que van de la mano. Me gusta pensar que, a fin de cuentas, solo por el hecho de que soy quien la hace, ya sea escribiéndola o tocando casi todos los instrumentos, la música termine sonando a mí, a Wild Nothing. Al escucharlo puedes percibir fragmentos de anteriores trabajos y las elecciones estilísticas que hice en el pasado. Todo eso ayuda a que esté cohesionado”.

 
WILD NOTHING, Obsesionado con el pop puro

“Es difícil, y una responsabilidad enorme, moverse hacia un sonido más pulido; te vas alejando cada vez más del sitio en el que empezaste”. Foto: Shawn Brackbill

 

Otra de sus obsesiones es sonar cada vez mejor, lo que probablemente sea una reacción hacia sus orígenes como productor de dormitorio. “Es gracioso porque cuando hice el primer disco había mucha gente trabajando en este estilo lo-fi. No te sabría decir el motivo por el que esta corriente se popularizó, pero respeto mucho la idea de creer que no necesitas a nadie para hacer lo que quieres. Y eso es lo que reflejé en ese álbum, que grabé con recursos muy limitados. Con cada LP he tenido más oportunidades. Pero es difícil, y una responsabilidad enorme, moverse hacia un sonido más pulido; te vas alejando cada vez más del sitio en el que empezaste”, admite.

“Lo mío son temas de pop simple, muy en la esencia. Soy un compositor muy metódico y respetuoso con la escritura clásica. Y, a pesar de que se hayan hecho millones de canciones con esas pautas y limitaciones, creo que es legítimo seguir intentándolo”
(Jack Tatum)

 

Tanto que ya casi no reconoce como propio su álbum de debut, “Gemini” (Captured Tracks, 2010), muy aplaudido en su momento pero que ahora se le hace difícil de escuchar, aunque eso no quiere decir necesariamente que haya envejecido mal. “Ya no me lo pongo tan a menudo. Algún tema, pero no es hasta que me preparo para la gira. Cuando lo hago tengo sentimientos encontrados. Es extraño, es como si no fuese mío, como si ya no me perteneciese. Entiendo que haya gente a la que aún le guste, pero me he distanciado de él”, argumenta.

Él cambia, es una persona distinta y le inspiran otras cosas, pero mantiene su vocación por ir de raíz a un pop directo y sin grandes quebraderos de cabeza. “Mi método es casi el mismo de siempre. Y sí, es cierto, lo mío son temas de pop simple, muy en la esencia. Soy un compositor muy metódico y respetuoso con la escritura clásica. Y, a pesar de que se hayan hecho millones de canciones con esas pautas y limitaciones, creo que es legítimo seguir intentándolo”.

Aunque tiene una banda de apoyo para las giras, sigue tocando casi todo él mismo, salvo alguna aportación como las de este álbum de invitados estrella; por ejemplo, Brad Laner de Medicine y John Eriksson de Peter Bjorn And John, precisamente el encargado de esas marimbas. Pero, de todos los instrumentos, se queda con uno, el bajo. “Siempre me encanta escribir las líneas de bajo para las canciones. Has de ir con cuidado porque, de algún modo, son la base del tema. En mi cabeza las veo como el mapa de las composiciones. Ayudan a aportar dinamismo”.

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