El primer adelanto de “you made me / skin on linen”, el estreno en largo de estas rebeldes con causa llamadas PISS, es una canción que llevan ya un par de años tocando en directo y que ahora se han decidido a lanzar en homenaje a “las femmes, queers y bichos raros de la comunidad underground de Vancouver”. La banda canadiense, conocida por un proselitismo anarcofeminista bastante sui generis y liberado de dogmas, no tarda ni dos minutos en vomitar diez mil años de opresión machista en “time loop at hot slit”, un corte de noise-punk que retrata con increíble ferocidad la angustia en la que puede sumirse una adolescencia femenina sometida a la cultura de la sexualización.
Unas guitarras distorsionadas detonan el single sonando como sirenas de ambulancia que vienen a decir que colabores o te apartes, mientras la cantante Taylor Zantingh se arranca con la crudeza de unos versos que dicen “I was ten years old and learning blow jobs on a glue stick, sometimes i filmy mouth stuck shut” (“Cuando tenía diez años ya estaba aprendiendo a hacer sexo oral con una barra de pegamento, a veces se me quedaba la boca pegajosa”), el primero de una ristra de puñetazos en la boca del estómago que va soltando sin piedad a través de una inquietante combinación de rabia y erotismo interpretativo sublimado por unos alaridos capaces de cortar una polla en trocitos.
PISS es, además, una banda que va más allá de las palabras (y las letras) y practica la acción directa con su música colaborando con colectivos autónomos y centros comunitarios radicales de Norteamérica, en esta ocasión para distribuir copias gratuitas de “you made me / skin on linen” e invitando a sus fans a comprar en su página web una copia adicional con descuento del álbum para donarla a uno de estos espacios: “Es más importante que nunca actuar fuera de los cauces comerciales”, proclama Zantingh. “¡No podemos construir un movimiento real comunicándonos con herramientas creadas y controladas por los poderes que pretendemos desafiar!”. Esperanzador. ∎