Un territorio propio. Foto: Peter Eason Daniels
Un territorio propio. Foto: Peter Eason Daniels

Entrevista

Tara Clerkin Trio: gente (no tan) corriente

Se llaman como un trío de jazz liderado por una mujer, pero en realidad no hay una voz cantante en la banda ni hacen exactamente jazz. Con su nuevo álbum siguen ensanchando su universo sonoro, siempre sereno y dejando mucho espacio para que se cuelen melodías inesperadas, loops electrónicos, delicados arpegios de guitarra y letras confesionales sobre lo complicado que es vivir en Inglaterra y dedicarse al arte. De tan normales y cercanos que son, acaban resultando un grupo muy especial.

Tara Clerkin Trio no han tocado nunca en España, y ya sería hora de que alguien los trajera por aquí. Empezaron hace una década en Bristol y, poco a poco, fueron ganando adeptos con su primer disco homónimo, “Tara Clerkin Trio” (Laura Lies In, 2020), y los EPs “In Spring” (World Of Echo, 2021) y “On The Turning Ground” (World Of Echo, 2023). Este año han conseguido llamar la atención de muchos más gracias a un álbum, “Somewhere Good” (World Of Echo, 2026), que escapa a cualquier etiqueta pero también admite una amplia nomenclatura genérica. Se mueven en un territorio muy suyo, natural y nada forzado, pero difícil de definir: de ellos han dicho que hacen psych-rock, trip hop, jazz-pop o dream-folk. Los periodistas necesitamos ponerle nombres a todo. Hablamos con Tara Clerkin (voz, guitarra, clarinete), Sunny Joe Paradisos (batería, voz ocasional y pareja de Tara) y Patrick Benjamin (teclados y sintes, hermano pequeño de Sunny), los dos primeros desde Londres y el tercero desde Bristol.

Tara Clerkin Trio interpretan “Lazy Daisy” (de “Somewhere Good”) y una extendida “In Spring”.

Quería empezar por el título del álbum, “Somewhere Good”. ¿Podríais decirme dónde está? Si es que está en algún sitio. ¿Es un lugar físico o mental?

Tara: (Ríe). No existe, es más bien una idea abstracta. Durante la grabación, Sunny y yo dejamos nuestra casa de Bristol y nos encontramos bastante a la deriva. Estábamos pensando en el futuro e intentando creer que puedes diseñar un lugar en el que sentirte bien y existir.

Sunny: Sí, y también para los demás. Es algo aspiracional. Tiene que ver con el mundo, con el lugar en que vivimos, hacia dónde queremos ir y dónde podemos acabar.

Vuestra música a menudo parece existir en algún lugar entre los recuerdos y los sueños. ¿Normalmente empezáis a crear a partir de algo real o de algo más imaginado?

Sunny: Creo que es una mezcla de ideas deliberadas y azar. En este disco había temas concretos que queríamos explorar, cuestiones que estábamos pensando y queríamos abordar. Había unas condiciones previas que afectaron a cómo acabó saliendo, pero también hay un elemento de fantasía: partes más surrealistas y otras más ancladas en lo real.

Escuchando el disco uno tiene la sensación de que nada está hecho con prisa, de que hay una especie de lentitud. ¿Sentís esa lentitud como una decisión artística, como una declaración política, o es algo que os sale de manera natural?

Tara: Para mí es algo muy natural. Soy una persona muy lenta. Me paro mucho a pensar, y eso acaba afectando a la manera en que hago música. Me gusta escuchar con mucha atención lo que estamos haciendo y percibir cada parte, cada armonía, cada ritmo.

Sunny: Creo que es un poco todo eso a la vez. La lentitud de la música también es intencionada. Creo que está bien crear un espacio en el que la gente simplemente pueda pararse, reflexionar y escuchar.

“Soy una persona muy lenta. Me paro mucho a pensar, y eso acaba afectando a la manera en que hago música. Me gusta escuchar con mucha atención lo que estamos haciendo y percibir cada parte, cada armonía, cada ritmo”

Tara Clerkin

¿Pasáis mucho tiempo parando, escuchando y pensando, entonces?

Tara: Sí. También hablamos de qué nos gusta, de algo que ha ocurrido, ya sea medio accidentalmente o de forma intencionada.

Patrick: Y pasamos mucho tiempo recortando. Muchas canciones pasan por un montón de versiones y al principio suelen ser más largas. Cuando haces música basada en superponer capas y loops, es muy tentador probar todas las combinaciones posibles. Pero a lo largo del proceso solemos recortar bastante y, aun así, acaba quedando mucho espacio. Se trata de recortar sin perder esa sensación de estar atravesando las distintas combinaciones posibles.

Tara: Ahí es donde trabajamos sobre todo en crear espacio y pensar en el ritmo de la canción. Tendemos a reducir mucho las cosas para darle espacio a cada elemento.

Además del espacio también está el elemento del silencio. ¿Veis ambos casi como si fueran instrumentos?

Tara: Sí. De la misma manera que cualquier sonido, instrumento o elemento musical puede provocar una reacción en quien escucha, el espacio y el silencio hacen exactamente lo mismo.

Sunny: No sé si llegaría tan lejos como para llamarlo una cuestión política, pero si piensas en la economía de la atención resulta alucinante cuando lo aplicas al arte. Es difícil ralentizarse y ralentizar la mente. Creo que determinadas cosas pueden crear espacios o experiencias que faciliten esa desaceleración. Tienes que elegir conscientemente el ritmo que quieres, aunque no sea siempre el ritmo al que estamos acostumbrados.

El aroma de Bristol. Foto: Peter Eason Daniels
El aroma de Bristol. Foto: Peter Eason Daniels

¿Se os ocurre alguna pieza musical que utilice ese espacio y ese silencio y que os guste especialmente?

Tara: Sí. A mí me gustan mucho Tenniscoats.

Sunny: Hay una canción que se llama “A Life (1895 - 1915)”, de Mark Hollis, el cantante de Talk Talk. Es muy silenciosa, y siempre me ha interesado precisamente eso: el volumen bajo, la poca cantidad de sonido, sobre todo al principio.

Patrick: Está aquella canción de Nobukazu Takemura que entra y sale, y tiene muchísimo espacio… “Mirrors In Mirror”, creo que se llama así.

Sunny: Sí. Y también el minimalismo. Eso es fundamental. Creo que de ahí viene buena parte de esa idea del espacio, especialmente en las piezas largas, donde hay síncopas entre un par de capas idénticas que se desplazan en el tiempo. Carl Stone hace mucho eso y es muy interesante. Juega un poco con tu percepción, con esos cambios lentos y extraños.

Patrick: Creo que en mucha música minimalista parte de la idea consiste en reducir la estructura para que sea más ligera y resulte más fácil percibir cuándo cambia algo.

Cuando se habla de vosotros siempre aparece también el jazz, aunque sé que vosotros decís que no sois una banda de jazz. Sin embargo, hay pasajes de jazz en el álbum, como en “Ups & Downs”. ¿Cuál es vuestra relación con el género y con su tradición?

Tara: Nos gusta mucho. Es solo que no soy una instrumentista y compositora suficientemente buena como para estar en una banda de jazz.

Sunny: Me pasa lo mismo. Yo no diría que soy músico de jazz, pero sí que estoy muy influido por el jazz en la manera en que hago música.

Patrick: Creo que es errónea la idea de que el jazz está en un nivel tan elevado que necesitas tener un determinado grado de virtuosismo para poder hacerlo. Es peligroso y elitista que el jazz transmita esa impresión. Hay principios del jazz que aplicamos a nuestra manera de escribir música y también elementos estéticos que incorporamos. Algunas partes de piano que toco, por ejemplo, son armónicamente jazzísticas, aunque no necesariamente las interpreto ni las abordo como un músico clásico de jazz.

“Creo que es errónea la idea de que el jazz está en un nivel tan elevado que necesitas tener un determinado grado de virtuosismo para poder hacerlo. Es peligroso y elitista que el jazz transmita esa impresión. Hay principios del jazz que aplicamos a nuestra manera de escribir música”

Patrick Benjamin

¿Cuál es vuestra relación con los géneros en general? Vuestra música es interesante precisamente porque se sitúa entre géneros y resulta muy difícil de encasillar. Sin embargo, suelen aparecer etiquetas como jazz o trip hop para definirla. Y creo que quizá lo del trip hop se dice porque sois de Bristol.

Sunny: Al principio la gente empezó a llamarlo trip hop y nosotros pensamos: “Ah, es porque somos de Bristol”. Pero de vez en cuando hacíamos una canción y decíamos: “Esto suena bastante a trip hop”. Así que quizá, accidentalmente, hemos vuelto a ello.

Patrick: Es algo que se ha vuelto más consciente con el tiempo.

Sunny: Si soy sincero, no creo que el trip hop haya sido una influencia directa, pero sí algunos de los elementos que influyeron a las bandas de la escena: la manera de usar el sampler desde una perspectiva autogestionaria, el hip hop, el dub, la música caribeña, el drum’n’bass…

Patrick: Y buena parte de ello simplemente por ósmosis. Eran las cosas que nos gustaban a todos cuando éramos jóvenes.

Sunny: Nos han comparado varias veces con bandas de Bristol de los noventa como Crescent, Movietone o Flying Saucer Attack y nosotros nunca las habíamos escuchado. Después sí que lo hicimos y ahora nos encantan. Y sí, veo que hay similitudes entre nuestra música y la suya.

Tara: Durante mucho tiempo vivieron prácticamente a la vuelta de la esquina de donde nosotros vivíamos hace diez años.

¿Y Matt Elliott y su proyecto The Third Eye Foundation? Me ha venido a la cabeza escuchando un par de vuestras canciones, especialmente por los samples vocales…

Sunny: Sí, es que suena muy parecido a parte de lo que hacemos. Pero ese es otro caso en el que quizá los escuchamos después porque nos comparaban con él.

Tara: A mí me gustan muchísimo.

Sunny Joe Paradisos, Tara Clerkin y Pat Benjamin. Foto: Peter Eason Daniels
Sunny Joe Paradisos, Tara Clerkin y Pat Benjamin. Foto: Peter Eason Daniels

Os fuisteis de la ciudad y en “Slow Island”, la canción que canta Sunny, se habla de forma muy directa y honesta sobre ese tema. ¿Podéis contarme un poco sobre la canción y sobre el proceso de trasladaros de Bristol a Londres?

Sunny: Sí. Nos mudamos de Bristol a Liverpool y después a Londres. Ninguno de nosotros es de Bristol, pero vivimos allí dieciséis años y, después de tanto tiempo, llegas a sentir que perteneces a un lugar. Pero, por distintas razones, llegó un momento en que sentimos que ya no podíamos seguir viviendo allí. Es muy extraño cómo puede cambiar tu relación con un lugar y lo confuso que resulta. Gran parte de tu identidad está arraigada en el sitio donde vives, sobre todo para gente como nosotros, muy vinculados a la escena musical y las cooperativas de la ciudad. Llegas a conocer un lugar y a sentir de verdad que perteneces a él. Y cuando tienes que marcharte, puede ser bastante traumático. Con esa canción intentaba expresar todo ese proceso. Suena un poco cursi decirlo, pero me hace llorar cada vez que la canto, y se me quebraba la voz cuando la grabamos.

Es una canción estupenda, muy honesta.

Sunny: Mi poesía es mucho más sencilla que la de Tara (risas), así que supongo que siempre va a sonar así viniendo de mí. Me inspiraron The Specials, canciones como “Ghost Town” o “Friday Night, Saturday Morning”, que hablan de cosas parecidas. Hay algo muy británico en “Slow Island” que me gusta mucho. The Clash también fue una influencia clarísima. Es una manera de expresar el descontento de forma bastante educada, algo que me parece muy británico.

¿Podéis contarme qué trabajos tenéis fuera del grupo?

Tara: Yo soy chef y profesora de cerámica. Enseño a la gente a hacer cosas con arcilla. Y también soy chef en las oficinas de la Premier League, aunque es un trabajo que va cambiando.

Sunny: Yo trabajo en jardinería y paisajismo. Hago trabajos de construcción, jardinería y cosas de ese tipo.

Patrick: Yo soy desarrollador web para una pequeña compañía de venta de entradas de Bristol. Es una empresa creada por promotores locales para combatir las grandes corporaciones nacionales e internacionales.

“Nos mudamos de Bristol a Liverpool y después a Londres. Ninguno de nosotros es de Bristol, pero vivimos allí dieciséis años y, después de tanto tiempo, llegas a sentir que perteneces a un lugar. Pero, por distintas razones, llegó un momento en que sentimos que ya no podíamos seguir allí”

Sunny Joe Paradisos

¿Trabajáis a tiempo completo?

Sunny: Depende. Personalmente intento no trabajar a tiempo completo porque es muy difícil tener energía para combinar trabajo y música. Últimamente hemos estado muy cerca del agotamiento. Hace un par de semanas trabajé sesenta horas haciendo jardinería, con 37 grados, cavando, cortando piedra y haciendo todo ese tipo de cosas. Después toqué en un concierto el viernes, volví a trabajar, toqué otra vez el martes y por las noches tenía que responder correos y hacer otras cosas. No parece una forma de vida sostenible. Así que estoy intentando trabajar menos.

En una entrevista en ‘The Guardian’ describíais el Reino Unido como un entorno hostil para los artistas. ¿Podéis explicarme un poco más qué queríais decir?

Sunny: Creo que es básicamente algo cultural e institucional.

Tara: Si comparas la situación de aquí con la de países como Países Bajos, Francia, Dinamarca o, en general, buena parte de Europa, hay mucha más financiación para las artes. En Francia, por ejemplo, existe un sistema de prestaciones para los artistas que trabajan de forma intermitente. Aquí no hay nada parecido. Eso genera una cultura en la que, en la práctica, solo pueden seguir adelante quienes tienen suficiente dinero para permitirse trabajar sin cobrar durante años. Así que acaba siendo algo para jóvenes o para gente rica.

A pesar de todas estas dificultades, ¿sigue mereciendo la pena hacer música?

Todos: Oh, sí. Sí.

Tara: Sí. Lo hacemos porque nos encanta. Porque disfrutamos haciéndolo.

Sunny: Creo que somos un país muy musical. Estoy seguro de que cualquier país diría lo mismo del suyo, pero no creo que la música esté tan profundamente integrada en todas partes como lo está en la cultura británica. No soy la persona más patriota del mundo, pero sí estoy muy orgulloso de nuestra producción artística.

¿Podéis recomendarme un disco cada uno?

Tara: A mí el primero que me ha venido a la cabeza es “The New Breed”, de Jeff Parker. Creo que es de 2016, aunque yo lo he descubierto hace poco. Creo que lo han reeditado recientemente.

Patrick: Yo voy a recomendar “E”, de Eliana Glass. Hace poco tocamos en un festival en Estados Unidos. Ellos fueron a ver a Eliana Glass mientras yo fui a ver a otro grupo. Volvieron entusiasmados y cuando escuché el disco entendí por qué.

Sunny: Últimamente he estado escuchando mucho dub, cosas de On-U Sound y similares. Creo que mi favorito es “Starship Africa”, de Creation Rebel. Es una especie de dub extraño producido por Adrian Sherwood. Muy bueno. ∎

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