A$AP Rocky es asiduo a prometer cosas que tardan en llegar. Al estilo de otros compañeros de profesión y colaboradores, como Frank Ocean, el rapero neoyorquino estuvo años preparando el lanzamiento de su último álbum, “Don’t Be Dumb” (2026), y ahora presenta el que es el primer adelanto de la que será (si él quiere) la segunda parte del disco: “Shroom Clouds”. El tema forma parte de esa narrativa sugerida y no consumada, ya que lo había tocado en directo con otro nombre en 2021 y 2022 y, solo ahora que ha añadido las colaboraciones de Jeremih y reggie, ve por fin la luz.
De entre las decenas de unreleased de A$AP Rocky, este tema producido por Sleeping Bear y Hector Delgado es uno de los favoritos de sus fans. Con una atmósfera calmada, vaporosa y más próxima a la estética de “Testing” (2018), “Shroom Clouds” contiene un flow más tradicional, voces chopeadas, una interpretación vocal cercana al soul y una percusión insinuante cruda y abierta, de hat nervioso, en la línea de algunas producciones de Madlib. El nuevo lanzamiento de Rocky nos gusta porque recuerda a lo mejor de su álbum lanzado hace ya ocho años, que fue acogido discretamente por crítica y público pero que contenía algunos momentos de enorme brillantez. También porque parece serenar el ambiente excéntrico que caracterizaba el nuevo largo de su autor.
Como una promesa de un álbum mejor enmarcado o contextualizado, “Shroom Clouds” llega en mitad de unos días plagados de nubes y lluvias, encapotados emocionalmente. Con todo ello, el adelanto contiene algunas de las melodías más amigables de la obra reciente de Rocky, siendo a su vez una invitación a confiar en esos sonidos de hip hop más calmados y rehabilitadores. Un hip hop no tan basado en la neurosis gángster como en la capacidad consoladora de un buen beat y unas estrofas, cuyo interés es su propia sonoridad y lo que aportan a las texturas. Por cerrar el círculo, en algún sentido este “Shroom Clouds” nos recuerda a “Purity”, la colaboración que Rocky y Frank Ocean hicieron en 2018. Breve, directa, pero no por ello agresiva, su estructura susurra otoño y confusión. Bendita confusión en este caso. ∎