El arte de la transgresión. Foto: Chris Carter
El arte de la transgresión. Foto: Chris Carter

Entrevista

Cosey Fanni Tutti: “No dejo que los traumas me definan”

Cosey Fanni Tutti es una leyenda viva, una de las figuras fundamentales del arte de vanguardia y de la música experimental. Cofundadora del colectivo COUM Transmissions y de los pioneros de la música industrial Throbbing Gristle, así como del dúo Chris & Cosey, ha dedicado más de cinco décadas a explorar los límites entre el arte de acción, el sonido, el cuerpo y la identidad.

Caja Negra acaba de editar en castellano el libro de Cosey Fanni Tutti (Hull, 1951) “Re-Sisters. Vidas y archivos de Delia Derbyshire, Margery Kempe y Cosey Fanni Tutti”, ensayo publicado originalmente en 2022 en el que la música, escritora y performer entrelaza su propia experiencia vital con las de la compositora y pionera de la música electrónica Delia Derbyshire (1937-2001) y la mística medieval Margery Kempe (1373-1438) reflexionando sobre la creatividad, la memoria y la resistencia de las mujeres a lo largo de la historia. Es el segundo volumen que firma la británica, ya que en 2017 publicó el libro autobiográfico “Art Sex Music”. Tuvimos la oportunidad de hablar con ella por Zoom y fue muy especial tenerla cara a cara. Además, podemos confirmar que es una persona de trato dulce y amable.

Pionera sin óxido. Foto: Chris Carter
Pionera sin óxido. Foto: Chris Carter
En “Re-Sisters” relacionas las vidas y experiencias de mujeres con maneras similares de concebir la música o afrontar la vida, pero quizá fue de más mayor cuando llegaste a ver estos puntos en común. ¿Quiénes fueron tus referentes cuando eras joven? ¿Había mujeres en las que te vieras reflejada?

Cuando era niña admiraba a mujeres masculinas como Calamity Jane o las protagonistas de películas del oeste. También me fascinaba “Los vengadores”, la serie británica de los años sesenta, donde aparecía una mujer con look fetichista vestida de cuero luchando contra tíos como si tuviera todo el derecho a estar allí. Yo era una niña marimacho y peleaba por sobrevivir en mi barrio, así que ver a esas mujeres validaba mi forma de estar en el mundo.

Los paralelismos entre tu propia experiencia y la de Delia Derbyshire son claros, pero la conexión con Margery Kempe parece menos evidente. ¿Cómo llegaste a conectar con ella? ¿Qué es lo que os une a las tres?

Con Margery encontré más tarde las similitudes, cuando ya había empezado el libro, porque estaba trabajando en la película sobre Delia con Caroline Catz. Me sorprendió saber que era de cerca de mi pueblo y que nunca hubiera oído hablar de ella. Al leerla, pensé que era increíble que una mujer de hacía siglos viviera problemas tan actuales. Ahí entendí que compartíamos mucho más de lo que imaginaba. Quería mostrar la fortaleza de las mujeres a lo largo de la historia, y sin duda ella vivió un infierno. Además, compartir origen, lugares, cierta condición de outsider e incluso ancestros hizo que la conexión se volviera más fuerte.

“Cuando era niña admiraba a mujeres masculinas como Calamity Jane o las protagonistas de películas del oeste. También me fascinaba ‘Los vengadores’, la serie británica de los años sesenta, donde aparecía una mujer con look fetichista vestida de cuero luchando contra tíos como si tuviera todo el derecho a estar allí. Yo era una niña marimacho y peleaba por sobrevivir en mi barrio”

¿Cómo viviste pertenecer a un grupo de jóvenes creativos en los sesenta y setenta en una pequeña ciudad inglesa? ¿De dónde crees que venía esa pulsión?

Hull era una ciudad pequeña, pero por allí pasaban muchísimos músicos de gira. Descubrí a Brion Gysin y con él muchas cosas que no sabía que existían. Todo esto me hizo pensar que realmente estaba pasando algo que no aparecía en la radio ni te lo enseñaban tus padres. Mientras todo el mundo seguía escuchando rock’n’roll, una explosión de música experimental surgía. Además, mi padre trabajaba con aparatos electrónicos y eso me hizo entender que el sonido no tenía por qué responder a las reglas de la música tradicional, que puede ser puramente sonido. Me inspiraron artistas como The Velvet Underground, Jimi Hendrix o Frank Zappa. La guitarra de Hendrix me impresionó, no podía imaginar tocar así. Cuando aprendí a tocar el piano me aburría repetir secuencias. Sentía que no tenía libertad. No quería seguir la música escrita, así que aprendí piano y después lo desaprendí para seguir el sonido y no la partitura.

Delia Derbyshire trabajó en un entorno profundamente machista en el estudio BBC Radiophonic Workshop. Aquellas eran dinámicas condescendientes que siguen dándose a día de hoy. ¿Cómo has vivido tú ese tipo de actitudes a lo largo de tu carrera?

Creo que pude soportarlo porque desde pequeña desarrollé esa actitud de seguir adelante. Siempre espero que me traten igual que a cualquiera, así que me enfada cuando no ocurre, y aún más cuando alguien dice que “no pasa nada”. De esa manera está diciendo que esta situación es aceptable, y creo que la gente no entiende el desgaste que supone vivir constantemente ese trato por ser mujer, tanto en la música como en el día a día. He aprendido a negociar mi vida para sobrevivir, como han hecho tantas mujeres.

Paralelamente a la música desarrollabas un trabajo de collage con revistas pornográficas que acabó llevándote al trabajo sexual como parte de tu práctica artística. Fue muy criticado públicamente, llegando incluso a los tabloides o el parlamento británico. ¿Cómo lo viviste?

Empezó como un proyecto de arte desde el principio. Quería que mi imagen fuera extraída de las revistas como una acción artística, reproduciendo todo el proceso de una modelo. Todo esto desembocó en la exposición “Prostitution” del ICA (estuvo instalada en el Instituto de Arte Contemporáneo de Londres en octubre de 1976). Toda la reacción negativa recayó sobre mí, y la prensa publicó muchas mentiras, convirtiéndome en el centro del debate sobre los derechos de las mujeres. Yo me llevé la peor parte y por eso mis padres cortaron el contacto conmigo definitivamente.

Una joven Cosey Fanni Tutti. Foto: Chris Carter
Una joven Cosey Fanni Tutti. Foto: Chris Carter
Tanto tú como Delia Derbyshire desafiasteis las ideas convencionales sobre lo que debía ser la música. Con Throbbing Gristle , además, algunos podrían haceros de menos diciendo que no erais músicos “de verdad”. ¿Cómo te diste cuenta de que era posible hacer música de esa manera?

Al principio, cuando estudiaba piano con 10 u 11 años. Pensé que era más interesante tocar de una forma diferente, explorando el sonido. Delia decía que la música electrónica es sonido organizado de otra manera, construida como collages de sonidos. Eso era lo que a las dos nos atraía: crear sonidos que antes no existían. Ella además tocaba muy bien y estudió música medieval.

En uno de los capítulos reflexionas sobre los derechos de autor y hablas tanto de las experiencias de Delia con este tema como de las tuyas. ¿Cuál es tu postura respecto al sampleo? ¿Puede hacerse de forma respetuosa?

Espero que sí (ríe). Pero limitarse a coger el trabajo de otra persona me parece una falta de respeto. ¿Por qué no crear tu propia música? Puedes inspirarte en otros artistas sin apropiarte de su trabajo ni dejar de reconocer su autoría.

Me encanta el carácter tan íntimo en tu manera de escribir, es como si leyéramos tu diario. ¿Cómo afrontas el proceso de escribir?

Creo que lo mejor es escribir sobre aquello que conoces. “Art Sex Music” era una autobiografía, así que con “Re-Sisters” quería hacer algo diferente. Trabajar en la película sobre Delia me hizo pensar en cómo nuestras experiencias podían dialogar con las de otras mujeres, y después apareció Margery. Escribir, igual que hacer música o arte, es una forma de expresar quién soy y compartir lo que siento.

“Creo que lo mejor es escribir sobre aquello que conoces. ‘Art Sex Music’ era una autobiografía, así que con ‘Re-Sisters’ quería hacer algo diferente. Trabajar en la película sobre Delia Derbyshire me hizo pensar en cómo nuestras experiencias podían dialogar con las de otras mujeres, y después apareció Margery Kempe”

En tus libros no tienes miedo a hablar con detalle de experiencias realmente traumáticas. ¿Por qué es importante para ti escribir sobre ellas? ¿Cómo haces para protegerte de estos fantasmas del pasado y que no te afecten a día de hoy?

Sencillamente sigo viviendo. Desde niña tuve que luchar por ser yo misma, tanto dentro de mi comunidad como a nivel personal. Siempre ha sido así, por eso no dejo que los traumas me definan. Lo malo ya pasó, y es irrelevante a gran escala. No tiene sentido permitir que siga gobernando mi vida.

Se está realizando una adaptación audiovisual de “Art Sex Music”. ¿Cómo ha sido el proceso? ¿Cómo te has sentido?

La primera adaptación, que iba a ser un biopic, nunca salió adelante y no sabemos por qué. Teníamos los actores y todo. Pero tenía la sensación de que no estaba destinado a ser así. Al final decidimos hacer algo mejor: un documental creativo junto a Caroline Catz. No hay actores, es mi propia voz guiando la historia a través de mi archivo, que es enorme, y mis diarios. Ha sido una experiencia muy curiosa, y también será extraño ver cómo la recibe el público.

Ahora que puedes mirar tu vida con perspectiva, ¿cómo te sientes? ¿Qué le dirías a la Cosey adolescente?

No creo que me escuchara (risas). ¡Nunca escuchaba a nadie! Siempre estuve luchando por seguir mi propio camino, y marcharme de casa me dio la libertad para hacerlo. Si hoy me preguntaran si cambiaría algo, diría que no. Todo lo vivido me ha traído hasta aquí. Estoy feliz con mi vida. Mi camino siguió y no acabé teniendo un trabajo normal, que no pasa nada, pero no era para mí. Nunca tuve una vida convencional. Hubo momentos muy difíciles, sobre todo económicamente, pero no puedes dejar que las experiencias negativas determinen quién eres. ∎

Triángulo de amor bizarro

“Re-Sisters. Vidas y archivos de Delia Derbyshire, Margery Kempe y Cosey Fanni Tutti”
(Caja Negra, 2026)

Quien espere en estas páginas una biografía de Delia Derbyshire se llevará una sorpresa, porque “Re-Sisters. Vidas y archivos de Delia Derbyshire, Margery Kempe y Cosey Fanni Tutti” (“Re-Sisters. The Lives And Recordings Of Delia Derbyshire, Margery Kempe & Cosey Fanni Tutti”, 2022; Caja Negra, 2026; traducción de Agustina Vizcarra) es mucho más. Este libro me ha parecido lo más emocionante con lo que me he encontrado en mucho tiempo y, a riesgo de lucir intensa, que no me importa, y a su autora tampoco le importa parecerlo, confieso que me hizo soltar alguna lágrima hacia el final por la ternura y fuerza que contienen algunos de los últimos capítulos.

La forma tan apasionada y cuidadosa con que Cosey Fanni Tutti habla de Delia Derbyshire y Margery Kempe es sobrecogedora, y lo es desde un momento de su vida en el que puede mirar atrás con la perspectiva que dan siete décadas de experiencias. Y de eso trata “Re-Sisters”, de las experiencias comunes de tres mujeres separadas por siglos pero unidas por formas de violencia que siguen siendo reconocibles. La hostilidad, la condescendencia, el desprecio hacia su trabajo o el expolio de su creatividad no pertenecen a una época concreta, y, paradójicamente, ver que tantas pasamos por situaciones que nos hacen sentir una mierda acaba siendo reconfortante, porque te das cuenta de que no estás sola. ¿Qué mujer que haya osado ir por libre y vivir bajo sus propios términos no se ha tragado una buena ración de violencia? ¿Qué chica que haya estado en un ambiente tan masculinizado como el de la música no se ha encontrado de pleno con la condescendencia más ofensiva? ¿A quién no le han vampirizado su creatividad? O incluso, ¿quién no ha sido abusada de todas las maneras posibles? La respuesta es aterradora y todas la sabemos.

Este libro no está escrito para quienes buscan biografías, esto no es la Wikipedia. Como dice escribe su autora en en él: “Cuanto más conocía a Delia, más quería saber (...) Las cosas más pequeñas y personales ocuparon un lugar preponderante y en parte desplazaron a los escritos académicos más centrados en sus logros técnicos que había leído”. Por todo esto siento que este libro está escrito por una chica rara para otras chicas raras. Me parece precioso el juego de espejos entre Cosey, hablando de ellas con admiración y cariño, y Delia y Margery. ∎

Etiquetas
Compartir

Contenidos relacionados

Rockdelux
Ministerio de Cultura
Ministerio de Cultura

Esta revista ha recibido una ayuda a la edición, del Ministerio de Cultura, a través de la Dirección General del Libro, del Cómic y de la Lectura.