Escoger de qué manera agarrar la vara de medir, por qué lado tomarla, si sujetar con holgura o repartir leña, es el principal –y no poco complicado– problema que resulta de enfrentarse a
“Drukqs”. Aunque el verdadero problema es, en sí,
Aphex Twin. ¿Es suficiente que Richard D. James cumpla, o debe elevarse por encima de su propia leyenda? ¿Nos falla si simplemente lo hace rematadamente bien? A su primer LP como tal en cinco años le ocurre lo mismo que a la paradójica empresa en crisis: ser rentable no significa que el haber gane al debe, sino que el beneficio supere al del año anterior. Y aquí tenemos un doble CD con treinta cortes basculando entre lo demencial y lo algodonoso que, pese a su perfecta ejecución, no define el statu quo. ¿A la hoguera? Siendo Aphex, no faltará un Torquemada que se precipite. Pero no vayamos tan rápidos.
La actualidad de la electrónica de consumo privado, la que huye del club pero no renuncia a un cierto trasplante popular, gira en torno de la reinvención del pop. El sonido Warp es ahora el sonido Morr, el
bleep ha mutado en
glitch y el ritmo infernal no se estila. Y Aphex, en un acceso borde, antisocial, le da casi cincuenta minutos a secuelas de “Come To Daddy” de títulos imposibles, lanzadas en estampida, tropezadas en sí mismas, jalonadas en acid, decoradas con melodías perfectas; todo para certificar el pináculo y la defunción del drill’n’bass. ¿Mucho? Sí, siempre que se lea punk entre líneas. ¿Poco? También: ni un nuevo
“Windowlicker”, ni una mofa a costa del two-step, ni una redefinición del contexto tal que
“Richard D. James Album” (1996). Por otro lado, melodías naíf, regresos al gélido universo de
“Selected Ambient Works Volume II” (1994) –
“Gwety Mernaus”– e impresionismo sencillo con el que hay quien se acuerda de Satie sin reparar que esos pianos manipulados (preparados) también apuntan a John Cage, que esos
music boxes (Aphex siempre tira de archivo) son anteriores a múm y Björk, que según se mire aquí está la cara oscura del indie-tech.
Vale: no hay
hits, el
pack se puede hacer eterno y no ganamos en Gelocatil. Pero el contexto tiene ángulos muertos (imaginen
“Avril 14th” con
breaks de µ-ZIQ), muchas lecturas y, en la práctica, me sale un 92% de eficacia y un nueve de nota. Pedir más sería necedad. ∎