En medio de “Viajando por el mundo tropitour”, la gira mundial de Karol G que actualmente pasa por Estados Unidos, ha aparecido “NO ME ARREPIENTO DE SENTIR TANTO”, su sexto álbum en estudio. El movimiento parece calculado para que la maquinaria de su carrera de estrella global siga avanzando. Una gira en marcha ya no es suficiente, y a Carolina Giraldo esta jugada le ha salido magistral. “BBY WOW”, junto con Judeline y rusowsky, alcanzó el primer lugar en el listado global de Spotify, hazaña de la que aún se habla, pues este par de artistas han dado en el clavo con su renovación musical.
“NO ME ARREPIENTO DE SENTIR TANTO” es un álbum de desamor, visceral y desgarrado con el que Carolina se arranca entre pecho y espalda un mal de amores o, como se diría en Colombia, se saca de encima una tusa. En este caso, la de su relación de tres años con el artista colombiano de música urbana Feid.
Venimos de “Tropicoqueta” (2025), una producción que recibió críticas mixtas a pesar de construir un ambicioso repertorio de géneros tropicales latinoamericanos con los que creció en su natal Medellín: dembow, reguetón, merengue, bachata, vallenato, bolero, reggae, afrobeat y ranchera. Su reivindicación como icono global estratosférico llegaría el pasado abril como cabeza de cartel en el festival Coachella, después de la conquista que supuso el “Mañana será bonito tour”.
En este contexto nos situamos para hablar de “NO ME ARREPIENTO DE SENTIR TANTO”. La portada, las gráficas y los vídeos de las canciones están dominados por un azul intenso, y nos aterrizan en un álbum melancólico –dicen que es el mismo azul de Britney Spears en “In The Zone” (2003)–. Luego nos encontramos con el desahogo emocional de su capítulo personal, con letras que recorren distintos estados de una ruptura, incertidumbre, rabia, apariencia de felicidad o deseo de pasar página.
Las colaboraciones muestran que apuntan al mercado estadounidense. “Still”, junto con Bruno Mars, es una balada pop de corte noventero con alto registro vocal donde ella sale bien librada y nos revela una profecía autocumplida: en la hemeroteca de YouTube una Carolina Giraldo adolescente entonaba “Killing Me Softly”, versión Lauryn Hill. Otra participación similar con Drake en la canción “Ahí” es menos afortunada. El canadiense canta en español como si fuera otro experimento noventero y nos recuerda a Boyz II Men en los noventa, cuando grabaron álbumes en castellano con resultados de dicción discutibles.
En “Alguien que te amaba” encontramos un compositor de lujo: Pete Astudillo, quien fuera miembro del grupo que acompañaba a la legendaria diva del tex-mex Selena (1971-1995). Para entender su nivel, Astudillo fue coautor de clásicos como “Amor prohibido” y “Bidi Bidi Bom Bom”.
Los guiños y homenajes siguen apareciendo en “Con quién andará?”, que incluye el coro de “Porque te vas” que José Luis Perales escribió para Jeanette. Greg González, líder de Cigarettes After Sex, participa en “Después de ti”, dejando su impronta atmosférica y alternativa. La francesa Oklou aparece en “Final feliz” y el noruego Cashmere Cat en “MATADORA”. Judeline atraviesa el disco como coautora en varias canciones. Es evidente que Karol G se ha rodeado de distintas escenas y generaciones para ampliar su universo musical.
La participación de Ovy On The Drums, considerado el arquitecto del sonido Karol G, es omnipresente en el álbum, secundada por otras figuras de igual relevancia en el género como Tainy y Sky Rompiendo. Ovy es y será un imprescindible, pues ha sido parte esencial de su ascenso con hits globales como “Tusa”, “Provenza” o “TQG”.
El impacto del lanzamiento en el tramo estadounidense de la gira es impresionante. De acuerdo con la web ‘Touring Data’, “Viajando por el mundo tropitour” ha acumulado 160 millones de dólares en ingresos durante las primeras 17 presentaciones. Esta gira de estadios pasará por 65 ciudades entre Estados Unidos, Latinoamérica y Europa, y se espera que pronto supere los 200 millones de recaudación.
Mientras tanto, Karol G continúa reinventando el sonido del pop latino contemporáneo. En ella conviven la artista que quiere y puede disputarse un espacio con las grandes del mundo anglo con la que sigue haciendo guiños a Latinoamérica y se alimenta de su cultura pop. Arma una fiesta dura con los beats de “Latina Foreva” y luego deja ver a una mujer vulnerable que aún echa de menos al ex. ∎