El 21 de diciembre de 1988, el Boeing 747-121 de la compañía americana Pan American World Airways, más conocida como Pan Am, procedente de Frankfurt, se desintegró sobrevolando el sur de Escocia en su segunda escala entre Londres y Nueva York 38 segundos desde su despegue en Heathrow. 400 gramos de explosivo plástico que alguien había puesto en un radiocasete escondido dentro de una maleta estallaron bajo la cabina del avión partiendo el fuselaje en dos y provocando la muerte de 270 personas, en su mayoría estadounidenses: 16 tripulantes, 243 pasajeros y 11 habitantes de Lockerbie. Tras la detonación a 31.000 pies –casi 9,5 km de altura–, el avión permaneció en el aire durante dos minutos dantescos desparramando chatarra, enseres y cadáveres sobre el área antes de estrellarse en la localidad escocesa. Tres años de pesquisas acabaron identificando a Muamar el Gadafi como responsable político y al agente secreto Abdel Basset Al al-Megrahi, ausente en el vuelo, como autor material del atentado. Esto supuso un cambio en las medidas de seguridad aérea, dejando de admitirse equipaje sin el propietario a bordo, además de la quiebra y cierre definitivo de Pan Am, que ya atravesaba dificultades financieras, al tener que indemnizar por negligencia a los familiares de las víctimas.
Michael Keillor, director de la serie televisiva de seis episodios “The Bombing Of Pan Am 103”, producida por la BBC y distribuida mundialmente por la plataforma Netflix, ha elegido acertadamente a los locales Mogwai para crear su banda sonora musical comercializada por ahora solo digitalmente con quince temas instrumentales. El disco se alinea con otros similares del grupo escocés para la televisión como “ZeroZeroZero” (2020) o “Black Bird” (2022), todos publicados por el sello de la banda Rock Action Records. Grabado junto a Tony Doogan en los estudios, también propios, Castle Of Doom de Glasgow, el álbum se erige en el duodécimo de la banda, sucediendo al reciente “The Bad Fire” (2025), publicado el pasado mes de enero.
El nuevo score de Mogwai empieza con la fúnebre “Calling All Units”, una pieza electrónica de corte clasicista con incómodas percusiones saturadas, seguida de “JFK”, nombre del aeropuerto de destino del malogrado vuelo 103, que incrementa la tensión dramática en la escuela de Giorgio Moroder en “El expreso de medianoche” (1978), es decir, el tipo de material in crescendo donde Mogwai se desenvuelven como peces en el agua. Es “No Survivors” el corte que transmite por primera vez toda la fuerza de la banda y que rematan con un órgano a lo Goblin muy bien traído. La melancólica “Luqa Airport” –nombre del aeródromo maltés de La Valeta– rebaja provisionalmente las sensaciones predominantes de inminencia y amenaza, una semanticidad muy bien resuelta por Mogwai, intención que resurge poco a poco en piezas como “Swim Timers” a base de ominoso melotrón y más sonidos saturados, “A Little Piece Of Scotland” y “The Frankfurt Cell”, uno de los temas más potentes de este trabajo donde la música incidental brilla por su ausencia. Ni siquiera los dos cortes más breves, la citada “JFK” y “Are You Ahead Of Them”, apenas encajarían en dicha categoría.
El catálogo de Mogwai en la música para el cine y la televisión se remonta hasta “Zidane. A 21st Century Portrait” (2006), diez años después de la formación del grupo, pero representa una extensión lógica de su rock épico heredero de U2 o The Cure, por no irnos más atrás. Los escoceses, que supieron construir un universo sonoro propio adaptándose a los tiempos del post-rock, encontraron este nicho creativo paralelo al que se adaptan a la perfección dada la naturaleza cinematográfica de su música. La serie, estrenada el 18 de mayo al mismo tiempo que el disco, ha cosechado críticas tibias, pero se beneficia sin duda del cuidado que ha puesto Mogwai en componer su música, quince temas resonantes y escritos en la misma clave con el mérito de no ser meras variaciones de un tema principal, que existe pero cuesta identificar, conservando cada uno su propia personalidad, constituyéndose de esta forma, sin serlo, en un álbum convencional del grupo donde también destacan las atmosféricas “Indian Head” y “Closure”, compuestas alrededor del piano, un instrumento muy presente, la post-punk de turbador título “Bad Intelligence”, “Reconstruction”, “We Let You Down” o “Three Judges”, otro tema granuloso y pulsante en este modélico trabajo del cuarteto de Glasgow. ∎