La música con Esther García Llovet fluye de un lugar a otro, dando un quiebro, ofreciendo contrastes, jugando con la intensidad, queriendo encontrar un equilibrio para luego romperlo. Lo suyo parece que no tiene orden ni concierto, pero en el fondo sí que tiene algo que subyace. Hay algo de urgencia en su selección, de buscar la esencia sin tener que encadenar una secuencia lógica. Disfruten de su lista de reproducción sin prejuicios.