A sus 33 años, Frederick Gibson, Fred again.., es un artista genial. No tanto por sus canciones, que podrán gustar más o menos, sino por su visión de lo que significa ser músico en el momento presente. Su posición en la industria y su relación con el público son una clase magistral de cómo crear un producto musical que genere atracción, atención y confianza. Al fin y al cabo, su ubicación dentro del mainstream hace que aquellos que no sean especialmente melómanos lo vean como un joven genio que siente la música de manera diferente. Su forma de hacer las cosas se aleja de los convencionalismos dentro de la escena electrónica, como cuando juega con el registro diarístico en su obra inacabada “USB”.
Por su parte, Latin Mafia se encuentran en el mejor momento de su carrera. El trío mexicano formado por los hermanos Milton y Emilio de la Rosa hace un R&B de autor con conexiones con el hyperpop y la electrónica de club en pleno apogeo de la música cantada en castellano en zonas anglófilas. Son famosas sus colaboraciones con rusowsky o figuras históricas del reguetón como Yandel, además de su conexión con Bad Bunny, al ser fichados por su discográfica en 2024. La idea de trabajar juntos, por tanto, resulta de lo más estimulante. Y en realidad, el resultado pasa el aprobado, aunque con matices. “9 Months & 50 Hours” es un álbum que exprime lo mejor de ambas personalidades artísticas, sin hacer demasiado visible el interés mutuo de juntar a dos masas de público que ya eran complementarias. La colaboración nació a distancia, a partir de notas de voz y demos por correo durante nueve meses, como si todavía estuviéramos en pandemia. En vez de publicarlo y ya está, decidieron romper su distancia de seguridad y retransmitir su proceso de grabación por YouTube durante 50 horas de manera ininterrumpida. Por si fuera poco, la última parte del proceso vendría justo después, con una listening party multitudinaria en el Palacio de los Deportes de Ciudad de México, tan solo tres horas después de haber terminado de editar el disco.
El álbum contiene momentos buenos y otros de relleno. La batalla a la hora de entregar ideas o meter elementos propios parece ganarla Fred again… “Alvafro” es de las piezas más logradas, con sintes distorsionados y colocada como segundo tema. Latin Mafia se mueve más en la cercanía con el oyente, con piezas de producción más modesta pero efectiva, como “Te estoy correteando”, una electrocumbia que tal vez sea la mejor canción del disco. Fred, por su parte, vuelve a incluir obras de otros artistas, a veces a modo de guiño o colaboración, como Mabe Fratti en “Mabe”, y otras directamente insertando en el setlist temas prácticamente inalterados, como el “Open Eye Signal” de Jon Hopkins. También le sale la vena de productor digicore en “Quiéreme”, ahonda en el UK garage en “Benjy Chord” y regresa al ambient de “Secret Life” (2023), el álbum realizado junto con su padrino Brian Eno, con una remezcla de “Cmon”. La colaboración con Lil Yachty, “Halo”, se queda a medias; parece “Jasmine” de Jai Paul sin fuerza ni pegada. Y “Piensas en mí” no deja de ser una canción de electrónica convencional que te puedes encontrar cualquier día en un Zara.
Si no fuera por el original making of que imprime autenticidad al proceso y cercanía con el público, “9 Months & 50 Hours” sería una mixtape de R&B actual con música electrónica de moda. Pero lo relevante aquí es que Fred again.. y Latin Mafia han sabido coincidir en el momento justo de sus respectivas carreras. Y esta es una razón de peso para que su alianza sea gozosa. ∎