“People Of Substance”, el primer adelanto del sexto disco en solitario de
Craig Finn, que se titula
“Always Been” y se publicará el 4 de abril, nos lleva al terreno temático favorito de todo rockero heartland –es decir, deudor de las junglas de asfalto de Bruce Springsteen, Southside Johnny y Elliott Murphy– que se precie: corazón roto, caída, y redención. Eso sí, Finn ha optado por un envoltorio más bien campestre; un country-rock de cadencia vocal
dylaniana –otra marca de la fábrica– que se desliza cuesta abajo por la mullida producción de Adam Granduciel, jefazo de The War On Drugs, y también cuenta con el bajista de la banda, Dave Hartley. The War On Finn, vaya.
Y el resultado trota guapamente: Granduciel sitúa el vozarrón de oso triste del vocalista de The Hold Steady en el colorista contexto de The War On Drugs, el de un rock’n’roll de acorde rasgueado y dinámico, una canción directa y sin complicaciones que se puede cantar tanto en un estadio como en un fuego de campamento (vaya, lo que era una buena canción a secas). Cual Petty compungido era “Long After Dark” (1982), de letra oscura y atmósfera sonora luminosa expansiva, Finn también tira del libro de estilo del Tom Waits
vintage: la carta a la ex del mindundi que le promete que todo saldrá bien, para desmentirlo al final (homenajea, sin duda, a esa postal navideña de una puta de Mineápolis). Habla, claro, el narrador poco fiable que por cada buen propósito que esgrime dispara una excusa:
“Estoy decidido a salir adelante / Me comprometo a cambiar / Pero ya sabes que nunca salgo cuando llueve / Y ha estado lloviendo todo el día”.
“Always Been”, en palabras del propio Finn, será un disco casi conceptual que trata de
“un protagonista que hizo carrera religiosa pese a su falta de fe, y trata de su ascenso y caída y redención”. Teniendo en cuenta la fe católica humanista del bueno de Finn, “Always Been” se perfila como una rara avis de religiosidad razonable en la marea de intolerancia cristiana que mandará en Estados Unidos en los próximos cuatro años. ∎