Han pasado unos años desde que Kevin Morby entró por última vez en un estudio para hablarnos de la muerte, las memorias que esconden las fotografías y el espíritu de la ciudad de Memphis. El 15 mayo volverá con “Little Wide Open”, un nuevo disco de aspecto menos conceptual pero que promete momentos similares de contemplación y paseos meditativos por enclaves del interior norteamericano.
Según las declaraciones del cantautor estadounidense, este nuevo trabajo concluye la “trilogía” sobre su regreso a Kansas City (localidad que, en su visión, representa la América profunda), que comenzó con “Sundowner” (2020) y “This Is A Photograph” (2022). Lo considera, además, “su álbum más personal y vulnerable”, y sus contenidos líricos prometen conformar un collage variopinto de imágenes y sensaciones, incluyendo “carreteras enmarañadas, cruces de caminos, mariposas en el estómago o Econolines”, un modelo sesentero de furgonetas Ford muy popular en esas tierras.
Las anunciadas mariposas y carreteras son la temática de “Javelin”, el primer avance del álbum. La canción, explicó Morby, trata sobre “estar enamorado de alguien con quien no paras de dar vueltas por el mundo” para luego “regresar solo a casa”. Y en lo que a vías pavimentadas se refiere, lo cierto es que protagonizan el videoclip casero del tema, con Morby recorriendo entornos rurales de Misuri montado en un quad junto a un amigo, el cómico Caleb Hearon. También hay cameos de Katie Crutchfield (Waxahatchee) y Tara Raghuveer (¡la directora de la Federación de Sindicatos de Arrendatarios de Estados Unidos!).
Se trata de una composición al estilo primaveral chill con ecos lejanos de la vertiente más intimista del heartland rock: ante su ritmo afable, instaurado por unos acordes acústicos muy morbianos y el repiqueteo sereno de bongos, es casi imposible no abandonarse al vaivén de la cabeza, el taconeo tímido de los pies y la formación de una media sonrisa esperanzada en el rostro. Aunque musicalmente hablando no hay demasiada velocidad, supuestamente la jabalina del título es el mismo Morby viajando “a través del aire autopista abajo”, atravesando pueblecitos del Bible Belt, los estados sureños del país. La letra es bastante accesible y típica de una canción sobre la vida en gira, aunque cuenta con un añadido especiado: ese particular sentimiento –combinación de ilusiones y ansiedades– que sobrevuela los inicios de un romance. Pero, a pesar de su apariencia modesta, es necesario mencionar que este es el primer disco en el que Morby se acompaña del hiperactivo Aaron Dessner (The National), encargado de tocar diversos instrumentos y de dirigir la producción.
Por lo tanto, hay bastante miga soterrada en cuanto a la realización del disco. Destacamos el intrigante merodeo de una guitarra eléctrica en segundo plano, urdiendo texturas. O la duplicación vocal de la invitada Amelia Meath en el estribillo final, que genera un efectivo y envolvente coro artificial. La cantante del dúo indietrónico Sylvan Esso es uno de los nombres que se asoman a un álbum atestado de colaboradores: Stuart Bogie (Antibalas), Justin Vernon (Bon Iver), Meg Duffy (Hand Habits) o la mismísima Lucinda Williams, entre otros. ∎