Madurar era esto. En los años noventa y a principios de los dos mil, Arab Strap eran la pura representación de un hiperrealismo indie, de una suerte de slowcore narrativo obsesionado con reflejar unas miserias muy específicas: masculinas, provincianas, alcohólicas. Su reconversión posterior, particularmente tras la razonablemente exitosa reunión de 2021, los ha convertido en un grupo igual de brillante, pero menos ombliguista. Y esta “Fighting For You” es un éxito absoluto.
Lo primero parece aterrizar a la perfección días después de los pogromos racistas de Belfast. La paranoia teledirigida del público británico –“I read today my city lives in fear and is on fire / The orcs are raping hobbits in this once blissful shire”– se ha convertido en una suerte de gasolina para la mala hostia lírica de Aidan Moffat, que por una vez está justificada y no es su peor enemigo. Porque hay una prolongación lógica, de madurez, en esto. En los abúlicos noventa de delirio fukuyamista uno podía azotarse con un látigo hasta hacerse sangre, pero en la actualidad hay demasiadas cosas sucediendo en paralelo.
Y, más allá del final del autoflagelo, hay otro asunto interesante. Llevamos aproximadamente década y media –¿cuánto hace del “Tied Up In Nottz” de los ahora caídos en desgracia Sleaford Mods?– de sprechgesang, que ha triunfado gracias a la escena Windmill londinense y ha tenido su eco español en grupos como el diablo de shanghai, aunque alguno pudiera trazar líneas, maliciosamente, hacia León Benavente. Arab Strap siempre estuvieron ahí. Llevan con el sprechgesang 30 años, como dignos herederos, menos violentos pero igual de autoflagelantes, del irrepetible Mark E.Smith (1957-2018). Al final, como decía Robyn Hitchcock, parecen ese reloj parado que un par de veces al día da la hora bien. Y te la sigue dando a voces, desde el pub, con una pinta de la ale más amarga que se pueda imaginar. Así da gusto. ∎