“Curiosamente”, recordaba Afrika Bambaataa, “a pesar de que Kool Herc era jamaicano, él estaba más enfocado en el funk y fui yo el primero en introducir el reggae en las fiestas hip hop”. Con una mentalidad siempre muy abierta, declaraba también: “Me gusta poner temas de rollo latino o de rock ante públicos que no son proclives a esos géneros musicales, para luego comprobar que también les hacen bailar”. Sin embargo, hace unos cuantos años, en una sesión suya en Zaragoza, fue abucheado por pinchar reguetón, y él se extrañaba de esa actitud negativa por parte de un público latino. Es esa tendencia de Afrika Bambaataa hacia los sonidos nuevos la que le llevó a descubrir el pop electrónico de Kraftwerk y Gary Numan, cuya absorción por parte de Taylor daría lugar al electrofunk.
En 1982, al año siguiente de haber publicado “Jazzy Sensation” –puro old skool rap– con su grupo Jazzy Five, lanzaría junto con Soulsonic Force su tema más emblemático, “Planet Rock”, un nuevo eslabón en esa cadena afrofuturista que comienza con la historia de abducción y resistencia tecnológica proclamada por Amiri Baraka, continúa con el jazz cósmico de “Space Is The Place” (1973) de Sun Ra y el p-funk galáctico de “Mothership Connection” (1975) de Parliament, y después, tras pasar por Cybotron (Juan Atkins), Jeff Mills –su último EP como Millsart es “Space Outside Space”– y el electro robótico y utópico de Drexciya, desemboca en la actualidad en Chino Amobi y Moor Mother. Una cadena afrofuturista que tiene su origen en la creencia de una gran parte de los creadores negros de que la tierra es un espacio de esclavitud y que es necesario, por tanto, partir en busca de un utópico planeta libre en el espacio exterior.
Aunque Cybotron se le adelantó un año con su “Alleys Of Your Mind”, “Planet Rock” está considerada la piedra fundacional del sonido electro. Con producción de Arthur Baker, el tema samplea “Trans-Europe Express” y “Numbers” de Kraftwerk, a quienes Bambaataa llamaba “esos blanquitos funkies de Alemania” y con quienes llegó finalmente a un acuerdo tras haberles sampleado sin su permiso. También utilizó partes de otros temas de Yellow Magic Orchestra, Ennio Morricone, Captain Sky y Babe Ruth. Un verdadero y subyugante frankenstein sónico, un mash-up inquietante y robótico.
Perfecta continuación de “Planet Rock”, el tema está igualmente producido por John Robie y Arthur Baker, quien al parecer tuvo que cantar algunas estrofas que los raperos The G.L.O.B.E. y Mr. Biggs, de Soulsonic Force, no querían cantar. Con un ritmo hipnótico, unas percusiones electrónicas que a pesar de su sello vintage siguen sonando maravillosamente bien y una excelente utilización de la técnica del scratch, se puede afirmar con Afrika Bambaataa que, tras buscar el ritmo perfecto, finalmente lo encontró. ¡Y cuánto breakdance se ha bailado con este tema!
Inicialmente Time Zone iba a ser el proyecto de Afrika Bambaataa dedicado a sus aventuras musicales europeas. Pero al final tampoco tuvo mucho recorrido. Sin duda, este dueto con John Lydon es lo más señero del proyecto. En este mundo actual en que vivimos, sometidos a los despropósitos de los psicópatas que nos gobiernan, “World Destruction” parece la banda sonora más adecuada. Un trallazo de explosivo punk-rap producido por el gran Bill Laswell, que vaticina una distopía de la que cada vez estamos más cerca. “La raza humana se ha convertido en una desgracia”, cantan de forma certera.
El mismo año en que Afrika Bambaataa grababa con John Lydon, lo hacía también con James Brown, siendo la primera vez que el “padrino del soul” grababa con un artista de hip hop, género musical que tiene con él una deuda impagable. Dividida en seis partes, es, sin duda, una de las cumbres del electrofunk, un pacto de unidad lleno de groove entre dos estilos hermanos, en el que cantan “peace, unity, love and having fun”. La sección rítmica corre a cargo de Doug Wimbish, Skip McDonald y Keith LeBlanc, el trío propulsor del sonido On-U Sound.
Con el rimbombante nombre de El Milenio de los Dioses, en 2004 publicó el álbum “Dark Matter Moving At The Speed Of Light”, en el que se incluía este “Metal”, con el que Bambaataa se unía a uno de sus ídolos, Gary Numan, para grabar, además, una versión de uno de los temas más emblemáticos del británico, de su álbum “The Pleasure Principle” (1979). El resultado es una trepidante colisión de techno, electro, synthpop y rap (cortesía de MC Chatterbox), que cuenta con poderosas remezclas de Paul Daley (Leftfield), Richard F. y Freeburn & Urik. Y después de esto, prácticamente el silencio. ∎