También es verdad que a la pregunta “¿has escuchado lo que Timothée Chalamet dice de la ópera?” puede responderse con un tajante “hay pedófilos en la Casa Blanca, María José”. Pero remito a la intro de este mismo Haciendo Scroll para justificar mi empeño en deleitarme con las reacciones de la peña ante las palabras del actor… Porque, por mucho que esto les suene a algunos al tipo de escándalos que estábamos destinados a vivir en la línea de tiempo de la presidenta Kamala Harris, la gran mayoría lo ha tomado como la excusa definitiva para dar rienda suelta a un odio hacia Chalamet que hace tiempo que viene haciendo chup-chup.
Hay quien sospecha que Timothée ha perdido toda su aura al cortarse el pelo y que ahora ya no es posible tomarle en serio. Y la opinión mayoritaria es que la única forma que tiene el actor de salvar los platos es apuntándose a un remake de “Cisne negro”. Claro que todo tiene mucha más gracia cuando te das cuenta de que, en realidad, Timothée Chalamet es el nombre perfecto para un ratoncito francés cuyo sueño es ser admitido por el Opera Ballet de París. Y que, además, tanto el nombre como el apellido del actor riman precisamente con ballet… Así que otro posible método de redención pasa por rebautizarse a sí mismo como Thimothée Ballet Chalamet. Suena brillante.
También podríamos ponernos serios y leer lo ocurrido como un nuevo ejemplo de la machosfera riéndose de las que siempre han considerado artes menores, esas que comúnmente suelen ser las identificadas con valores de feminidad y delicadeza. Pero sudando de la seriedad: aquí estamos para aprovechar el revival de “Pokémon” de los últimos días y pedirle a Pikachu que electrocute a este bocazas. Aquí estamos para los jajás de cualquier cosa que ‘The Onion’ diga sobre el actor. Y, sobre todo, aquí estamos para darte la bienvenida al maravilloso mundo de odiar a Chalamet.
¿Es el maravilloso mundo de odiar a Chalamet exactamente el mismo en el que se odia a Rosalía? Bluits como este en el que se celebra “estar vivo y prescienciar el downfall de Rosalía y Timothée Chalamet” hacen pensar que sí. Pero es que es imposible no sentirse un habitante más de ese mundo al ver que La Rosi le concedió una entrevista ni más ni menos que a Mariana Enriquez y que, de repente, se hacía viral un extracto de su conversación en el que la entrevistadora preguntaba “¿qué cualidad aprecias más en un hombre?” y la entrevistada respondía “que sea gay”.
Hasta aquí bien, por mucho que para autoconvencerme de que es realmente bien tenga la necesidad imperiosa de apagar en mi cabeza las sirenas que saltan automáticamente cuando huelo gay-baiting. Pero es que ya está visto que la del “LUX” hace una bien y tres mal, así que poco después se viralizaba otro corte de la misma entrevista en la que la entrevistada afirmaba lo siguiente: “Me gusta mucho Picasso y nunca me ha molestado diferenciar el artista de la obra. Porque quizás ese señor yo le hubiera conocido y quizás no me hubiera caído tan bien por las cosas que me han explicado. Pero luego digo quién sabe, quizás sí, o no lo sé y no me importa”.
A partir de ahí, Rosalía se mete en camisa de once varas dejando caer que la única forma de saber si es verdad todo lo que se dice sobre Pablo Picasso hubiera sido conociéndolo en persona. Lo que viene a ser el discurso de siempre de invalidar a la víctima denunciante y ponerse de lado de la presunción de inocencia del agresor… incluso cuando históricamente se ha probado que Picasso era un genio, eso no lo niega nadie, pero también un ser humano de mierda que maltrató sistemáticamente a todas las mujeres de su entorno y que incluso indujo al suicidio a una de ellas.
Es normal, entonces, que las redes hayan corrido a ponerle a Rosalía los puntos sobre las íes, aunque también ha habido mucho choteo alrededor de la actitud de esta Ana Obregón de los millennials e incluso se han usado las palabras de “La perla” en su contra. Algunos han empezado a sospechar si es la artista quien está detrás de las campañas más retrógradas del 8M y otros señalan lo fortísimo que es pensar que, moralmente, incluso Los Del Río estén por delante de La Rosi a la hora de mojarse sobre temas realmente importantes. Pero el mensaje que viene a resumirlo todo es el de este TikTok que dice lo siguiente: “Rosalía porfa deja de opinar sobre temas polémicos. Me está empezando a dar vergüenza decir que voy a ir a verte. (Llevo años pensando que eres lista)”. Poco más puedo añadir. Todo está dicho ya. ∎