Más allá de esto, también he de reconocer que agradezco que los artistas hayan convertido los Grammy 2026, que se celebraron el fin de semana pasado en la Crypto.com Arena de Los Ángeles, en una excusa perfecta para levantar la voz contra las atrocidades que el ICE está desplegando en Estados Unidos con el racismo por bandera. Bueno, también agradezco que el presentador Trevor Noah proporcionara un sonoro collejón a una Nicki Minaj que ha perdido el rumbo en su nueva etapa MAGA y que, probablemente por ello, prefirió no asomar la patita por la gala. Pero centrémonos en lo importante, que es el eslogan “ICE OUT” que ruló, para empezar, en forma de chapitas como la que lució Joni Mitchell.
Aunque donde verdaderamente lució lo de “ICE OUT” fue en los discursos de muchos de los artistas que salieron al escenario para recoger sus correspondientes premios. Jim Carrey, por ejemplo, apuntó que “secuestrar a niños no es algo que hagan las grandes naciones”. Olivia Dean se autoseñaló como hija de inmigrantes que merecen ser celebrados y no asesinados. Shaboozey dedicó su premio a todos aquellos que dan color a América, que no son otros que los inmigrantes que construyeron el país. Y Kehlani, siendo la jefa que es, no solo llamó a la unión de la comunidad contra la injusticia, sino que también llevó el mencionado eslogan un poquito más allá al transformarlo en “FUCK ICE!”.
Claro que, incluso en una protesta generalizada como esta, hay niveles. Y, en el caso de los Grammy 2026, destacaron sobre todo dos artistas precisamente porque son tan inmensos que, en su boca, un “ICE OUT” tiene una fuerza colosal. Una de esas potentes voces fue la de Billie Eilish, que dejó caer una verdad como una catedral de grande: “Nadie es ilegal en tierra robada”. La otra fue la de Bad Bunny, que resumió el sentir general con un magnánimo “No somos animales, somos humanos y somos americanos”.
Por suerte, la protesta se extendió más allá de la gala, tal y como ocurrió con una SZA que reiteró lo de “FUCK ICE!” y animó a no caer en el desespero desde la rueda de prensa posterior a la aceptación del galardón. También con un Ty Dolla $ign que, desde donde quiera que se pegara una cena opípara con bastante mala pinta, afirmó que, de haber asistido a la gala, no habría lucido la mencionada chapita, sino una camiseta con las palabras “FUCK ICE!” bien grandes.
Claro que no todo el mundo iba a sumarse a esta declaración de intenciones generalizada en el mundo de la música. Siempre habrá gente tibia como Jelly Roll. Y siempre habrá imbéciles como Emily Austin (que no tengo ni repajolera idea de quién es, pero Google me sopla que es una influencer yanqui). Lo que está claro es que, si Trump usó su propia red social para declarar que los Grammy son LO PEOR, eso solo puede significar que en verdad son LO MEJOR. No sé, a lo mejor me hace cambiar de opinión y todo.
Y esto tiene su gracia precisamente después de haber estado hablando de peña que se mojó en los Grammy, ya que nunca se me van a caer los anillos a la hora de proclamar que, sin lugar a dudas, Rosalía es mi tibia favorita. No es solo que la tía se considere indigna del feminismo, sino que ha sido señalada repetidamente en redes sociales por no haber dicho ni mu al respecto de Palestina. Así que muchos se apresuraran en opinar: joder, qué guay, por fin se ha mojado La Rosi al salir por sorpresa en este concierto.
Pero, espera… ¿realmente se mojó la tía? No es lo que creen las redes sociales, tal y como ponen sobre la mesa opiniones como esta o esta otra. Porque no sé tú, pero yo, que no estuve en el ACT x PALESTINE, he estado rastreando internet y no he sido capaz de encontrar ni una fotografía o vídeo en que se vea a Rosalía a menos de 500 metros de ninguna bandera de Palestina. Lo que, de entrada, canta como una almeja.
“Avui, especialment, és un honor pujar a aquest escenari” (“Hoy, especialmente, es un honor subir a este escenario”) fueron las únicas palabras de la artista antes de atacar “La perla”. Lo que, tal y como señalé en un bluit que era una excusa para utilizar mi imagen preferida del concierto de marras (la foto de Neutrex), resulta particularmente jodido. Porque, vale, es comprensible que no apareciera en el cartel del acto a sabiendas de que haberla anunciado con antelación habría colapsado el evento. Y Barcelona. Y el mundo. Pero es que, tía, bastaba con que dijeras dos palabras a favor de Palestina para que no pensáramos que eres una aprovechada que estaba usando su presencia en el concierto para blanquear su imagen implicándose lo menos posible, no fuera a ser que mancharas esa imagen con una declaración mínimamente política. Pero fuiste incapaz. Y volviste a dejar clarísimo que eres una tibia. ∎