Cualquiera podría pensar que el boicot a la Met Gala de este año 2026 se debe a algo tan básico como lo que apunta este bluit del economista, columnista y político Robert Reich: “En un momento en el que la mayoría de los americanos tienen problemas económicos, los sueldos no van a ninguna parte y millones de personas están perdiendo el acceso a los seguros de salud, pero en el que los beneficios de las corporaciones son estratosféricos, la Met Gala de este año es particularmente repulsiva”. Amén, hermana.
Por muy acertadas que sean las palabras de Reich, sin embargo, el boicot a la Met Gala 2026 está propulsado por algo que va más allá del malestar social generalizado. Está teledirigido hacia el hecho concreto de que el principal patrocinio del evento provenía ni más ni menos que de la pareja formada por Jeff Bezos y su esposa Lauren Sánchez Bezos, que aportó un total de 10 millones de dólares. Y, oye, es que las matemáticas son tan sencillas como el cálculo expresado en este otro bluit del congresista Greg Casar: “Jeff Bezos le dio a Trump 40 millones de dólares por el documental de Melania. Trump le hizo una rebaja de impuestos de 8 millones de dólares. Si Bezos puede pagar 10 millones de dólares por la Met Gala, puede pagar sus impuestos”. De nuevo: Amén, hermana.
Porque este señoro no solo puede permitirse pagar sus impuestos, sino que también puede mejorar las condiciones laborales de unos trabajadores de Amazon que hace siglos denuncian lo inhumano de su día a día laboral y que últimamente incluso se están enfrentando a despidos masivos que les arrojan desde la precariedad hacia el desamparo. No es de extrañar, entonces, que esta masa de trabajadores (y cualquier persona con dos dedos de frente y un mínimo de empatía) se haya organizado para armar un boicot contra una Bezos Gala que, con semejante patrocinio, ha lucido más hipócrita y desalmada que nunca.
Las acciones del boicot han sido variadas y elocuentes. En la misma jornada del evento, por ejemplo, se proyectó sobre el Empire State Building el mensaje “Si puedes comprar la Met Gala, puedes pagar más impuestos”. En la fachada del edificio que alberga el ático de Jeff Bezos (que está tasado en la nadería de 120 millones de dólares) se proyectaron testimonios de trabajadores de Amazon que fueron desde lo beligerante a lo emotivo. Se colgaron carteles diversos en los que, en el centro de la alfombra roja, lucían objetos icónicos como una granada de humo sobre el mensaje “Patrocinado por la firma que subvenciona al ICE” o una botella de plástico con orín en su interior sobre la fresa “Patrocinado por la explotación laboral”.
A ver, no sé muy bien quién es Ruth Empoderada (también llamada Ruth La Peke) y, de hecho, no es que quiera saberlo. Pero quédate conmigo, porque te prometo que esta mujer no ha aterrizado en el Haciendo Scroll por ser puro detritus de las redes sociales encumbrado a una presunta fama viral gracias a fenómenos infectos como “La casa de los gemelos” (otra cosa de la que quiero saber lo mínimo posible, gracias). Resulta que la tal Ruth ha lanzado una nueva canción y hay quien piensa que es el nuevo single de Totakeke (ahí va broma interna para todos aquellos a los que “Animal Crossing” nos salvó la vida durante la pandemia… Para los demás, a lo mejor este vídeo os ayuda a situaros en medio de esta movida). Pero no, no es una canción de Totakeke, sino del principal motivo de que esté hablando de esto aquí y ahora: Luna Ki. Un tema que, además, la tal Ruth publicó sin acreditar a esta última. Lo que nos tiene a todos un poco así.
Porque últimamente parece que ‘Sálvame’ no murió, sino que su espíritu se ha realojado en las redes sociales que han alimentado el cruce de acusaciones entre Luna Ki y Ruth Empoderada. Así lo atestigua este bluit: “Si algo me queda claro en la vida es que uno NUNCA podría anticipar el siguiente paso que va a dar Luna Ki. Ahora se ha metido a batallar públicamente la composición de una mierda pinchada en un palo de ‘Ruth La Peke’. Good lord”. Puro “Sálvame” modus operandi: los mensajes malrolleros de las dos implicadas en esta chorrada han salido a la luz acompañados de vídeos como este del que se hace eco Javi Hoyos y que vendrían a probar que, por mucho que Ruth diga lo contrario, la canción es una composición de Luna Ki.
Será por eso por lo que la artista se ha mostrado frontalmente confrontacional en directos como este o este otro en los que le pone los puntos sobre las íes a La Peke después de que esta realizara un conjunto de declaraciones que pretenden hacer arder internet… Pero que lo único que consiguen es hacer sangrar los oídos y los ojos del personal con versos shakespearianos como “Igual que tú la has escribido, la has escribido con mis cosas que yo he vivido” o “Yo tanvien tengo pruebas y mañana me tocará ablar a mí con pruebas si no saben dos versiones no ablen pero callada no me voy a quedar yo tampoco”.
Y voy cerrando ya… Porque, mientras algunos dan volteretas excitados con esta polémica, tengo que reconocer que, cuando pones la nueva canción de Ruth Empoderada, titulada “Me sentí empoderada”, al lado de su anterior “hit”, “Empoderada”, lo que obtienes directamente son mis cambios de humor habituales.
¿Estoy viendo la tercera temporada de “Euphoria”? Va a ser que no. Lo siento, pero es que, después del primer episodio, me dio un poco de fatiguita. ¿Pero sigo con un ojo puesto en redes para decidir si debería seguir viéndola? Pues va a ser que sí, a quién quiero engañar. De hecho, el episodio del pasado domingo de repente me ha hecho pensar que debería darle una segunda oportunidad, porque la escena de Zendaya llamando “Spanish hood rat” a Rosalía me ha dado la vida muy fuertemente.