Con la publicación, el pasado miércoles, de “Let The Rats Inherit The Earth”, Bad Moves da una nueva pista sobre el contenido de su tercer álbum, que saldrá el próximo otoño vía Don Giovanni y del que aún no se conoce el título. Tanto esta canción como “New Year’s Reprieve”, publicada a finales del pasado diciembre, formarán parte de un disco que dará continuación al fantástico “Untenable” (2020).
Arreglada con la trompeta de Don Godwin y el bombardino de Josh Hoffman, “Let The Rats Inherit The Earth” explota al máximo el potencial melódico del cuarteto de Washington D.C., que teje un habilidoso y mutante manto vocal en las estrofas, con coros en diferentes planos, unísonos exultantes, aguerrida polifonía y patrones de llamada-respuesta. Además, deja lucirse a sus invitados en el puente instrumental intermedio y pisa el acelerador rítmico solo lo justo, manteniéndonos en su particular pista de baile sin esfuerzo aparente.
Para Bad Moves, es una canción sobre la desubicación pero no en el sentido geográfico, sino en el personal, y habla de no tener claro cuál es nuestro rol en la realidad que habitamos. “Podrías pensar en ello como el efecto natural de vivir en el actual momento histórico, donde el consenso sobre lo que es y no es real resulta cada vez más difícil de encontrar, donde el creciente ciclo de noticias impactantes parecen llenar cada centímetro de un paisaje tecno-distópico que se dirige hacia un desastre ecológico inevitable. O quizá es solo el malestar que aborda a cualquiera en un determinado momento de la vida: lidiando con rutinas, luchando contra la ola de agobios económicos que parece que nunca se retira”, explican.
Como de costumbre, el grupo estadounidense reflexiona sobre la compleja vida en el occidente contemporáneo señalando algunos asuntos que nos alejan de nosotros mismos y de lo que realmente importa. Pero sus canciones siguen siendo un electrizante alivio contra ese cerco de apremios, tedio y vacío. Y sus efectos se multiplican cuando las compartimos en un ritual de baile, ya sea de puertas adentro o bajo la bola de espejos. ∎