El talento musical de Dominique A es imparable. Se reinventa una y otra vez, ampliando el horizonte de su cancionero. Podríamos decir que es un compositor imbatible y superprolífico. Que no deja de revelarnos nuevas universos, nuevos tejidos musicales enriqueciendo su grandeza creativa y su lirismo.
Buena prueba de todo ello son sus nuevas canciones. El 27 de mayo publicó “Un jour j’ai disparu”, una canción fabulosa, hipnótica, aguerrida y luminosa. Venía acompañada por una cara B con la serenidad y la introspección de “Bromure”. Luego nos entregó la oscuridad y ampulosidad de “La terre à personne”, con querencia experimental y texturas free jazz.
Hoy nos toca hablar de “Apparaître sur le quai”, el tercer y último single anticipo de su próximo álbum, “Spirales”, que verá la luz el 9 de octubre en el sello francés Cinq7. Un álbum que prolonga el legado del francés y que de nuevo lo catapulta a lo más alto de la creatividad.
“Apparaître sur le quai” viene acompañada de un videoclip dirigido por Gaëtan Chataigner en el que Dominique A aparece como si estuviera recorriendo una odisea planetaria, atravesando una tierra desolada y nocturna, entre mares, la orilla de una playa o un muelle. Finaliza con el rencuentro en una isla, dice la letra. Una canción como confesión vital que exhibe maestría a través de armonías preciosas, de cierta complejidad compositiva, para transitar por terrenos aún por descubrir y alumbrarnos entre interrogantes e incertidumbres.
A este último single, lo acompaña como cara B “Shining à 12 ans”, de corte noise, que entronca con su pasión por la new wave y el post-punk. En ella habla del descubrimiento del placer del cine, del despertar a la vida apuntando hacia la madurez. Una canción de profundo tono autobiográfico.
Con Dominique A siempre tienes la sensación de adentrarte en nuevos territorios, de descubrir, de sorprenderte o de someterte a parajes alucinantes y asombrosos. Siempre te expones al hallazgo, al impacto, mediante una lírica única y unos versos cargados de inspiración vital y literaria. De todo esto solo pueden presumir los grandes creadores. ∎