A ver, que también he de confesar que esta noticia tampoco da para tanto, pero por lo menos es muchísimo más divertida que la de BTS. Porque resulta que, hace unos días, Kirk Hammett apareció en una de las actuaciones de la actual gira de Metallica con una camiseta en la que el texto “Taylor Swift is a CIA PSYOP” iba acompañada de una ilustración con la cara de la diva. ¿Y qué es un PSYOP?, puede que te estés preguntando. O, por lo menos, yo me lo pregunté y lo busqué en internet, dando con una wikipedia papichula que explica que PSYOP son las siglas anglosajonas de las operaciones de guerra psicológica llevadas a cabo por Estados Unidos. O lo que es lo mismo: “Operaciones para manipular el razonamiento y la motivación de grupos de personas no estadounidenses y, en última instancia, influir en el comportamiento de gobiernos, organizaciones y empresas extranjeras”.
No sé, visto así, a mí Taylor Swift me cuadra total como PSYOP. Pero a los swifties no tanto, así que iniciaron su habitual campaña de descrédito en redes sociales sin contar que estaban intentando acorralar a un rottweiler. Porque, ante el revuelo causado por una simple camiseta, Hammett decidió salir al paso haciendo una serie de declaraciones en las que venía a decir que la música pop actual es una mierda. Tal cual. Aquí en su versión extendida: “Ahora mismo, la composición y la música pop son una mierda. Espero que todos esos grandes músicos que han aprendido por su cuenta a través de Internet den un paso al frente y pongan todo ese gran conocimiento y toda esa gran inspiración en crear cosas nuevas, nuevas canciones, el futuro de la música, y a un nivel más alto que el actual. Porque lo voy a repetir: M-I-E-R-D-A. Mierda. Lo siento por todos los fans del pop que hay por ahí”.
Obviamente, las aguas de internet se partieron en dos. Por un lado están los swifties que dicen que “Kirk Hammer et al no han hecho un disco decente desde los 80” o, en su versión un poco más jaleada: “Los metalheads llevan diciendo que Metálica hacen música pop de mierda desde que Kirk Hammett se cortó el pelo en 1996”. En la otra esquina del cuadrilátero, los no-swifties sentencian con mayúsculas que “KIRK HAMMETT TIENE RAZÓN”. Se ve que los swifties andan diciendo que Metallica solo son capaces de vender tiques para sus conciertos si se suben a la chepa de Swift, a lo que los no-swifties responden con algo tan sencillo como una buena colección de fotos de los estadios a rebosar que siguen llenando los de James Hetfield. ¿Mi opinión en esta guerra? Algo tan sencillo como lo que puntualiza este bluit: que la camiseta “es jodidamente divertida y estoy bastante seguro de que Kirk Hammett se la puso de coña, no para aprovecharse de la popularidad de Taylor”.
Aunque aquí llega el plot twist final: unos días después de liarla parda con este asunto, Kirk se cayó del escenario mientras la banda tocaba “Seek And Destroy” en Dublín. ¿Y qué han hecho los swifties? Anotarse un tanto y afirmar que este es el karma que les espera a todos aquellos que se metan con su diva. Ahora bien, no tengo pruebas pero tampoco dudas de que, en este mismo instante, mientras la gente como yo espera que Metallica ponga a la venta de una vez la camiseta de marras como merchan de la gira (o lo que sea), Hammett está en su casa partiéndose de risa después de haberle hecho un ragebating de manual a los swifties.
Ya dejé claro hace unas semanas que el Mundial no es mi rollo porque mi cerebro tiene almacenadas un total de cero unidades de conocimiento futbolero. Pero lo que sí es mi rollo son los memes del Mundial protagonizados por personajes que conozco… Como, por ejemplo, Edward Norton y Brad Pitt juntándose en un palco privado para ver el partido de Turquía contra Estados Unidos. Esta imagen podría haberse hecho viral simple y llanamente por “el contraste entre Norton haciendo que una camiseta de Radiohead se vea uncool y Pitt haciendo que un gorro de lluvia se vea cool”, pero las redes sociales han preferido convertirla en trending topic precisamente dudando de ella.
“Espera, solo veo a una persona”, decían algunos usuarios al toparse con la mencionada imagen. “¿Por qué Edward Norton está hablando solo?”, preguntaban otros. “Es tan triste ver que Edward Norton ha asistido solo al Mundial”, se lamentaban los más sensibleros. Y, por si todavía no has pillado por dónde van los tiros, hay quien acabó por ponerlo blanco y en botella: “Dos Tyler Durdens en una caja”. O lo que es lo mismo: “Tyler Durden disfrutando del partido”.
Y, claro, es imposible no ver a estos dos actores juntos y recordar inmediatamente ese tremendo peliculón que es “El club de la lucha”, donde (¿se considera espóiler si ya hace quince siglos que se estrenó un filme?) al final resulta que el personaje de Pitt es una creación mental del de Norton. Así que ahora se entiende mejor que la peña dejara caer en redes mensajes como este: “Desearía que la gente parara de postear sobre ver a Edward Norton y Brad Pitt juntos. Supuestamente, no debes hablar de El Club de la Lucha”. O este otro: “Enseñar a Brad Pitt y Edward Norton en el mismo lugar al mismo tiempo viola la primera regla de El Club de la Lucha”.
Pero no pasa nada. Todo tiene solución. Basta el genio creativo de algunos usuarios para retocar fotos e incluso vídeos y así restablecer el orden natural que nunca debió ser alterado.
Ni en mis pesadillas más chungas habría vaticinado que el mes del Orgullo de este año 2026 acabaría con un despropósito del tamaño del protagonizado por Jaime de los Santos declarando en el Congreso que “Soy del PP, soy maricón y me siento muy orgulloso de ambas cosas” justo antes de abstenerse junto a su partido en la votación para prohibir las terapias de conversión. Y yo digo: ¿realmente piensa esta gentuza que somos imbéciles?
La respuesta a esta pregunta la encontré hace un par de días cuando me vi perdiendo los nervios mientras iba con mi madre en el coche y esta me decía “¿has visto qué bien lo de ese del PP que ha salido diciendo que es maricón y está orgulloso?”. Entonces me di cuenta de que la gentuza mencionada en el párrafo anterior sabe muy bien cómo crear clips descontextualizados que parezcan lo que no son. Y ahí me vi, exponiéndole a mi madre el histórico del PP en estos menesteres: este partido votó contra el matrimonio igualitario e intentó derogar la ley, actualmente quiere derogar la Ley trans, se ha mostrado en contra del protocolo de acompañamiento laboral para personas trans y LGTBIQ+, ha retirado o impedido que se pongan banderas LGTBIQ+ en las instituciones en las que gobiernan y, como más reciente guinda a este pastel, tal y como he dicho más arriba, se ha abstenido a la hora de penalizar las seudoterapias de conversión.
Al desplegar este contexto ante mi madre, entendió mi indignación. Que es la misma indignación que se ha hecho viral después de que la expresara Víctor Gutiérrez en el mismo Congreso (con su gloriosa sentencia dirigida hacia Jaime de los Santos: “Usted es una vergüenza para el colectivo LGTBI”, y amén) o Mónica García fuera del Congreso. También es la misma indignación que ha agitado el avispero de las redes sociales, donde se han dedicado a ponerle a este señor los puntos sobre las íes de forma tan firme como en este bluit: “Por mucho que él se lo diga, no es maricón. Es un Gay™️ de derechas. Ser maricón es otra cosa y es muchísimo mejor que lo él (cree que) representa”. Y donde también han propuesto como castigo “quitarle la prep” (lo siento, puede que esta broma sea demasiado interna para los maricones reales, no los de la derechona).
En su cabeza, este tiparraco puede que se vea como el mítico “Maricón de España” de Martes y Trece, pero no estaría de más que alguien le explicara que ser maricón se parece un poquito más a lo que tuvo que sufrir Pedro Zerolo en su momento. Pero como Jaime de los Santos es tan absurdo que no entendería nada de lo que le explicáramos, la única solución que nos queda al final es darle dos medallas. Estas dos medallas, para ser más concretos. ∎