Zach Bryan se rebela.
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Haciendo scroll

Zach Bryan dice que “Free Palestine”, Rojuu es acusado de grooming y la peste está de vuelta

Si has leído más de dos Haciendo Scroll en tu vida, es probable que ya te hayas dado cuenta de que esta intro es el espacio que en el que suelo dar la murga poniendo excusas que expliquen por qué he acabado destacando temas de salseo o política en vez de estrictamente musicales. Me repito más que las consignas de la ultraderecha, pero ¿qué le voy a hacer? De verdad, créeme. Siempre busco y rebusco no solo virales musicales, sino sobre todo virales musicales afines a la Rockdelux. No lo parece. Pero te juro que lo hago. Palabrita.

Por eso mismo me hace bastante ilusión que el principal protagonista de las redes sociales de esta semana haya sido precisamente un artista que no podría ser más Rockdelux. De hecho, yo mismo conocí a Zach Bryan a través de esta santa revista que le ha dedicado no uno sino dos destacados en su sección de discos: “Zach Bryan” (2023) y el reciente “With Heaven On Top” (2026). ¿He escuchado estos discos? Menos de lo que debo admitir. ¿Me llamó la atención inicialmente porque está bastante buenorro? Sí, no lo voy a negar. Pero, oye, si el objetivo de un medio musical es que pongas en el mapa a los artistas de los que hablan, ¡pues misión cumplida, Rockdelux!

Lo que pasa es que, basándome casi exclusivamente en lo leído sobre Bryan, tengo que reconocer que mi cabecita lo metió directamente en el cajón del country yanqui heterosexual que me suele aburrir bastante. Así que imagina mi sorpresa cuando veo que este hombre empieza a acaparar posts e hilos en redes sociales por haber hecho algo que los Estados Unidos no perdonan a día de hoy: salir a un concierto luciendo una camiseta con las palabras “Free Palestine”.

Zach Bryan dice que “Free Palestine”

Pero, ojo, porque existe un detalle concreto que hay que tener muy en cuenta a la hora de entender esta noticia: lo provocador en este caso no es que Zach Bryan haya salido con la camiseta de “Free Palestine” a un concierto cualquiera, sino a uno especialmente significativo. Porque la idea no era solo que el artista pudiera lucir fetén en las fotos del bolo y que los asistentes pudieran compartir vídeos con proclamas tan papichulas aunque infinitamente trilladas como “the revolution will be televised”. La idea tampoco era que toda la banda luciera bien contestataria, con especial mención para el batería, que vistió una camiseta en honor a Hind Rajab. La idea era, al final de todo, lo que dice este bluit: hacer el bien, entendiendo aquí “bien” como “sensibilizar sobre las atrocidades que se cometen gracias a los impuestos de los estadounidenses, para que los votantes puedan actuar en consecuencia”.

 Para que los votantes puedan actuar en consecuencia.
Para que los votantes puedan actuar en consecuencia.

Así que dejémonos de misterios: lo que ha hecho que el gesto de Bryan y su banda acapare titulares e informativos es que lo perpetraron en el Gillette Stadium. ¿Y qué tiene de especial este estadio? Que es propiedad de Robert Kraft, el empresario que hizo una campaña especialmente insistente para que Ed Sheeran le diera una patada a su telonero Macklemore después de que este se pusiera muy vocal con sus soflamas propalestinas, algo que, por cierto, ya quedó debidamente expuesto en este Haciendo Scroll de hacer algunas semanas. Así que el bueno de Zach dijo: ¿cómo le podemos tocar las pelotas a un empresario prosionista? ¡Saca las camisetas de Palestina!

Lo curioso es que el dinero no entiende de ideologías. Y, en uno de los momentos más absurdos de la semana, las redes sociales del Gillette Stadium decidieron fardar de la asistencia de los dos conciertos del artista obviando por completo todo el tinglado de unas camisetas que, obviamente, fueron invisibilizadas en fotografías de grandes masas en las que Bryan aparece diminuto. Al final del día, este tipo de gente sabe que lo importante es apoderarse de la narrativa, aunque eso signifique que los entregadísimos asistentes a la zona VIP acaben colgando una reivindicativa cantidad de cero unidades de fotografías del concierto.

Camiseta demoledora en Estados Unidos. <a href="https://bsky.app/profile/onlyinbos.bsky.social/post/3mwxzvvzk3k2h" target="_blank"> Ver post </a>
Camiseta demoledora en Estados Unidos. Ver post

Y entonces llegan las reacciones en redes sociales. Unas reacciones que pueden resumirse en cuatro palabrejas: “MAGA is in meltdown” (“los MAGA pierden la chaveta”). Algo que está siendo particularmente divertido de observar desde detrás de la barrera por cómo se retroalimentan los unos a los otros. Pongamos este ejemplo: alguien dice en redes “Conduje 6 horas hasta el Gillette Stadium para ver a Zach Bryan y a los miembros de su banda salir al escenario con camisetas en apoyo a Palestina. Que le jodan a esta mierda”, y otro le responde “Yo anoche conduje 4 horas para ver a The Strokes en Nueva York y sacaron al escenario a los jodidos Alexandra Ocasio-Cortez y Bernie Sanders. Entiendo tu dolor”. Los MAGA consolándose entre ellos.

Aunque lo curioso de casos como este es ver cómo los extremos se tocan al encontrar puntos de contacto. Porque el discurso de “lo que ha hecho Zach es una mierda” aplica tanto al típico onvre que protesta porque Bryan hace country woke y lleva a transexuales en su banda de gira como al activista que condena el rollo del “activismo performático” alegando que lucir una camiseta con las palabras “Free Palestine” no debería hacernos olvidar que, hasta el momento, este artista en concreto no había dicho ni mu sobre el conflicto aludido.

Porque, a ver, algo de razón tienen los que alegan que el numerito de las camisetas sigue siendo menos arriesgado que lo que realmente hubiera tenido impacto en este caso en concreto: cancelar la actuación en el Gillette Stadium. Pero, bueno, yo soy de los que ven el vaso siempre medio lleno en vez de medio vacío, así que también creo que tiene más impacto el numerito de las camisetas que no hacer absolutamente nada. Que es lo que están haciendo la gran mayoría de artistas. Así que solo puedo dar este tema por zanjado celebrando que mi percepción sobre Zach Bryan haya cambiado ostentosamente en los últimos días. Antes, habría dicho que “No escucho su música, pero está buenorro”. Ahora puedo decir como este bluit: “No escucho su música, pero le respeto a tope”.

Rojuu es acusado de grooming

Cuando el río suena, es que agua lleva. Y al parecer este río hace meses que suena por mucho que haya acabado por desbordarse debido a una serie de capturas de pantalla de un chat de WhatsApp que cayeron en X como una bomba. En esas capturas, Rojuu no solo se compara con Jeffrey Epstein, sino que además llega a soltar un comentario especialmente preocupante: “hoy si me follo a una del 2010 para arriba ni lo sabre i si lo se españa no lo sabra”. Dejando de lado que la ortografía de este chaval es algo así como la peor pesadilla del informe PISA, lo más chungo de todo es que este tipo de comentarios son jaleados por sus colegas de chat en un comportamiento típico de manada que da todo el asco.

Rojuu: polémica habemus. <a href="https://x.com/Fuentes_Genero/status/2106002408895561876/photo/1" target="_blank"> Ver post </a>
Rojuu: polémica habemus. Ver post

Estas capturas aparecen precisamente unos meses después de que la ‘Revista Bando’ de ‘El Plural’ acusara a Rojuu de hacer grooming a una chica japonesa de 16 años a su paso por Tokio. El artista salió a desmentir la acusación… Pero la sospecha siguió flotando en el ambiente hasta que, de nuevo, ha sido la ‘Revista Bando’, concretamente el periodista Daniel Caballero, la que ha puesto sobre la mesa estas capturas de pantalla que Rojuu ya no puede ni al parecer quiere desmentir. ¿O si no cómo se entiende que, ante todo un teatro que le grita “violador” en coro, el tipo se descojone y se ponga gallito?

Y claro que las redes, en su modus operandi habitual, se han tomado todo esto a risa. Pero hay que reconocer que estamos ante un caso con potencial espeluznante en el que argumentos del tipo “pero Rojuu es mi crush, no hizo nada” se deben atajar con respuestas tan asertivas como “cállate friki espabila”. Porque ya lo dice este bluit: “He hateado a linkin park por menos, la gente defiendo a capa y pulmon a Rojuu por ser groomer como si fuera kanye west”. ¿Qué puedo decir? Siempre está bien usar la carta de Kanye como rasero en el que medir la estupidez humana.

Así que, mientras muchos ya se han puesto del palo “rojuu me cago en tuput4m4dr3”, el sentir general cae más bien del lado del “te lo dije”. Bueno, algunos incluso lo llevan al límite de la corrección política al afirmar que “que rojuu sea un follaniñas es bastante tenedor encontrado en cocina”. Dicho todo esto, ¿cómo de jodido estoy entonces porque un TikTok como este me haya hecho soltar una buena carcajada?

Solo carne joven. <a href="https://www.tiktok.com/@cielo.okey/video/7693646911772888328" target="_blank"> Ver post </a>
Solo carne joven. Ver post

La peste está de vuelta

Antes de empezar a reírnos de la nueva pandemia que (presuntamente) se nos viene encima, establezcamos mejor el contexto y preguntemos: ¿qué sabemos exactamente de la peste neumónica que tiene a Rusia en alerta? Mientras escribo este texto, las autoridades rusas investigan el fallecimiento de la trabajadora de un instituto especializado en enfermedades infecciosas que murió hace escasos días debido a una neumonía de causa desconocida. La alerta viene porque esa causa desconocida podría ser la peste neumónica, que es la forma más grave de peste que existe porque, a diferencia de otras variantes, puede transmitirse de persona a persona.

Así que familiaricémonos con estas dos palabras: yersinia pestis. Este es el nombre de la bacteria que causa la peste y que puede aparecer de tres formas diferentes: bubónica (la de la peste negra), septicémica (poco habitual) o neumónica (que afecta a los pulmones y se puede transmitir por vía aérea a través de la tos). Y aquí llega el pedacito de información que te puede aterrorizar: el período de incubación de la peste neumónica es de tan solo un día y, sin tratamiento, puede matar en un plazo de 18 a 24 horas.

Es normal, entonces, que Rusia haya puesto en cuarentena el hospital en el que fue tratada la fallecida y haya dejado bajo observación a unas 200 personas que habían tenido contacto directo con ella. Mientras tanto, el mundo observa. Y las redes sociales hacen lo suyo, que es ponerle un poquito de sal a la vida recordando que así es precisamente cómo empieza “Resident Evil 2”, puntualizando que no tenemos que hacernos la picha un lío al pensar en peste rusa y, sobre todo, anticipando que este brote va a suponer un bonito plus de escuchas para aquellas bandas de black metal que tengan canciones sobre la peste. Lo que a mi entender debe ser un 99,99% del total de bandas de black metal. Pero qué sé yo.

También está habiendo mucho cachondeo con la teoría de que la fallecida liberó la peste al dejar caer un tubo de ensayo con la bacteria dentro. Hay otras teorías al respecto, aunque los conspiranoicólogos habituales ya se están frotando las manos con el hecho de que la muerte de la paciente cero de este brote de peste neumónica haya coincidido en el tiempo con el lanzamiento del nuevo “The Encore” de Taylor Swift, que además de ser un desastre incluye una canción convenientemente titulada “Patient Zero”.

Ahí viene la plaga. <a href="https://bsky.app/profile/funnysnarkyjoke.bsky.social/post/3mxbnwaairx2i" target="_blank"> Ver post </a>
Ahí viene la plaga. Ver post

Sea como sea, la fábrica de memes de las redes sociales está funcionando a plena potencia a la hora de vaticinar lo que está por venir, ya sean anuncios oficiales o planes de contingencia. Todo ello mientras las empresas productoras de papel higiénico empiezan a calcular futuros beneficios y la gente de a pie, una vez superado el shock inicial, sigue actuando con normalidad porque una crisis más no va a arruinar nuestra vida a estas alturas.

Yo tengo que admitir que no puedo parar de descojonarme con vídeos como este de unas ratas bailando mientras la peste negra entre en el timeline de 2026 o este otro de la peste volviendo a Europa tras 700 años de ausencia. Aunque, al final de todo, lo que mejor sintetiza el estelar comeback bacteriológico es este meme en el que alguien pregunta “¿Podemos tener una puñetera semana normal?” y el 2026 responde: “Lo mejor que te puedo dar es la peste”. Por lo menos, hasta lo que sea que el año nos tenga preparado para la semana que viene. ∎

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