Lana Del Rey lleva años convirtiendo la espera en parte de su propio relato creativo, y su próximo regreso vuelve a confirmarlo. Después de sucesivos cambios de título, retrasos y rumores alrededor de “Stove”, la cantante ha revelado que el proyecto ha terminado desdoblándose en dos discos. El primero conservaría la idea original con la que nació el álbum; el segundo funcionaría como una especie de comentario paralelo sobre todo lo ocurrido durante ese largo proceso de gestación, sobre la paciencia necesaria para sostener una obra mientras el mundo –y la propia autora– seguían cambiando. Resulta revelador que Lana Del Rey describa ambos trabajos como dos de las piezas más bellas de toda su trayectoria.
Con “Ride Lonesome”, Beck se reencuentra con el núcleo de músicos que dio forma a algunos de sus discos más influyentes, entre ellos “Mutations” (1998), “Sea Change” (2002) y “Morning Phase” (2014). Sería fácil leer el movimiento como un ejercicio de nostalgia, pero todo apunta a lo contrario. El nuevo sencillo, “In The Night”, acompañado por un elegante vídeo protagonizado por Denis Lavant, transmite la sensación de un artista que vuelve sobre un lenguaje conocido únicamente para descubrir cuánto ha cambiado durante el camino. La incorporación de Nigel Godrich a la mezcla termina de reforzar esa impresión: no se trata de reconstruir un sonido perdido, sino de comprobar hasta dónde puede seguir evolucionando una química creativa nacida hace décadas.
Mientras Beck vuelve sobre su propio archivo, Actress continúa haciendo exactamente lo contrario: escapar de cualquier posibilidad de convertirse en un artista previsible. A casi veinte años de su debut, Darren Cunningham sigue ocupando un lugar singular dentro de la electrónica británica, construyendo una discografía que rehúye cualquier tentación de repetirse. “Radical Frame”, su nuevo álbum, previsto para el 18 de septiembre, mantiene esa lógica de expansión permanente. El adelanto, “Overchord”, vuelve a situarlo en ese territorio ambiguo donde la abstracción digital convive con una poderosa carga emocional, reforzada además por un videoclip que juega con la idea de un creador atrapado dentro de la sofisticación que él mismo ha construido.
La noticia más inesperada de la semana, sin embargo, llega desde un lugar donde nadie esperaba encontrarla: la pequeña mesa de Tiny Desk Concert. Que Napalm Death se haya convertido en la primera banda de grindcore en pasar por ese formato podría haber desembocado en una domesticación inevitable de su propuesta. Ocurre exactamente lo contrario. El grupo británico atraviesa ocho canciones en menos de veinte minutos sin suavizar absolutamente nada: guitarras secas, producción austera, la voz desbordada de Barney Greenway y, como cierre inevitable, “You Suffer”, poco más de un segundo que sigue ostentando el récord Guinness de la canción comercial más breve jamás publicada.
En otro extremo del espectro, Phoebe Bridgers continúa demostrando que la intimidad también puede crecer sin perder delicadeza. Su aparición sorpresa en ‘The Tonight Show Starring Jimmy Fallon’ para presentar por primera vez en televisión “Lost Boys” estuvo acompañada por una pequeña banda formada por músicos infantiles y adolescentes, una decisión que convertía la actuación en algo más cercano a una celebración colectiva que a una simple promoción discográfica. El tema anticipa “Lost Weekend”, su primer álbum en solitario en seis años, y vuelve a reunir alrededor de Bridgers una extensa constelación de colaboradores.