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Lil Nas X

J CHRISTLil Nas X

El relato más antiguo. Probablemente el más reproducido en este hemisferio. Y con una de las iconografías más reconocibles. Ahí se zambulle sin miramientos Lil Nas X para dar rienda a su última operativa audiovisual, con esa voluntad inherente a su discurso (y persona) de causar alboroto y, de paso, generar una tromba de memes, likes y comentarios. Pocos artistas estadounidenses se desenvuelven como él en los nuevos enclaves visuales y las probables réplicas que genera entre los centennials con sus expresiones digitales. Pero ¿debe verse su último proyectil como un atrevido movimiento? Igual no tanto.

Lil Nas X busca incrementar, eso sí, su espacio en el entramado del pop y el rap con este primer avance, “J CHRIST”, que llega acompañado por el correspondiente estuche audiovisual firmado por el propio artista y en el que se presenta, como evidencia su título, como Jesucristo.

Una descodificación de la Biblia y los símbolos del cristianismo en clave transgresora y bajo esa estética llamativa y fantasiosa con la que el artista de Georgia disfruta acomodando su exclamativa identidad, la cual, muchas veces, parece más pendiente de la imagen que del sonido; también sus shows destilan esa impresión. El videoclip adjunto arranca con una ristra de deidades del pop (Ed Sheeran, Kanye West, Mariah Carey, Dolly Parton, Taylor Swift, Obama o Michael Jackson más arriba) haciendo cola para acceder a las escalinatas que llevan hasta el cielo. Un cielo dominado por los colores chillones, la textura digital con omnipresencia de cromas –como de cinemática de un videojuego de rol fantástico– y toda esa metralla referencial con la que busca agujerear el imaginario religioso. En este carrusel de viñetas adheridas a la simbología cristiana hay espacio para el uno contra uno de baloncesto entre Lil Nas X y el diablo, una coreografía de cheerleaders celestiales, la crucifixión de Jesucristo y nuevas reencarnaciones en personajes bíblicos: Moisés y Noé, con su arca, lidiando con el diluvio universal. Un trabajo que se interpreta (por su continuidad estética, temática y algún easter egg, como las zapatillas deportivas bajo contencioso legal) como la secuela de su exitoso “MONTERO (Call Me By Your Name)”. Un esfuerzo con el que seguir rompiendo con esa imagen prototípica del rapero heteronormativo y llevarla a su terreno LGTBIQ+.

Probablemente el joven rapero estadounidense se apunte aquí un nuevo logro viral (acumula seis millones de reproducciones mientras se escriben estas líneas, se estrenó el pasado viernes) y un buen reguero de memes y gifs con su ostentación gráfica y referencialidad cristiana. Aunque su carga controvertida resulte más inofensiva de lo que pretende, especialmente en esas zonas no anegadas por el extremismo religioso. ∎

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