Olivia Rodrigo, tras su reciente paso por el Teatre Grec de Barcelona y tener casi colgado el cartel de “no hay entradas” para la gira que la devolverá por estos lares en poco más de un año, sigue apuntalando la identidad sonora y visual de su cercano “you seem pretty sad for a girl so in love”, que saldrá el 12 de junio. Título inequívoco para el nuevo álbum que encuentra su afirmación central en este “the cure”, recién presentado con la carcasa visual ideada por Cat Stolen como realizadora y Jamie Gerin en funciones creativas.
Olivia Rodrigo se pone en la piel de una enfermera de hospital que intenta reparar corazones dolidos. Pero como desvela en su letra, por mucho que el amor haya vuelto a su vida no ha conseguido dar con el antídoto de los golpes sentimentales recibidos. Hasta el punto de que es ella quien termina como paciente de ese hospital hecho de cartón y tela. La obra concluye con la propia artista pisando y destruyendo ese set convertido, con un movimiento de cámara, en diorama de miniatura.
Rodrigo se subleva a su condición de estrella teen pop. De entrada imprimiendo un tono maduro, de matices amargos, a la manida tonada del enamoramiento, revelando esos traumas y ansiedades que relaciones de mal desenlace incrustan en las profundidades del cuerpo. Pero también en el tratamiento visual se desplaza lo suficiente del molde como para ganarse la singularidad que la hace estar en la avanzadilla del pop contemporáneo. Esa estética de tonos pastel, rosas y toda la animación en stop motion –una faceta en la que Cat Stolen ganó experiencia sobrada al frente del show de Adult Swim “The Shivering Truth” (2018-2020)– presupone establecerse en un escenario naíf y bobalicón que, sin embargo, aquí termina despedazado en el plano final. Todo sin perder la preocupación estética y un compromiso con lo artesano que ya asomaba, pese al distanciamiento con este trabajo, en el clip del primer single de este nuevo LP: “drop dead”. En esta ocasión, tanto el diseño como las propias animaciones emparentan este esfuerzo con Michel Gondry, pero también con videojuegos como “Little Big Planet” o “Unravel”.
Puede que Olivia no haya encontrado la cura a sus desengaños, pero posee una fórmula exquisita para conquistar corazones más allá de su público más entregado. ∎