Año tras año, las propuestas que Taiwán invita a participar en Primavera Pro nos acercan a una escena musical rica en matices, donde experimentación, tradición e influencias occidentales conviven en harmonía. En 2021, presenciaremos el advenimiento de tres nombres absolutamente contrapuestos entre sí: diferentes formas de encarar la influencia occidental bajo personales prismas geográficos, procedentes de su zona de acción. Del metal alucinado de Flesh Juicer al dream pop otoñal de Huan Huan, pasando por el post-rock multicolor de Go Go Machine Orchestra. Un caleidoscopio que ofrece un imponente crisol de variables con las que poder adentrarnos en tan particular universo de mezcolanzas exóticas.
Todos los showcases internacionales podrán seguirse en un live streaming abierto en la plataforma de Primavera Pro 2021, y luego serán accesibles en diferido únicamente para las personas que posean una acreditación para el encuentro internacional del sector musical organizado por Primavera Sound. La programación de conferencias y conciertos puede consultarse en la web del evento.
Procedentes de Taichung, esta banda deathcore se formó en 2006, momento en el que se fue fraguando el libro de estilo, formalizado por integrantes como Gigo Pro, Zero, Qing, Jen, Chung y Barry, responsables de una receta que, actualmente, se erige como un híbrido imposible entre los subidones psicotrópicos de Butthole Surfers y la contundencia barroca de los Faith No More de “Angel Dust” (1992). O como cuando estos últimos sonaban igual que la versión thrash metal de Sparks. Más allá de esta pauta de comportamiento, lo que hace realmente interesantes a Flesh Juicer es su permeabilidad a investigar los límites de la expresión “metal”, lo cual han llevado más lejos que nunca a través de álbumes tan homogéneos como “Fairy Tales Of The Ocean Deep” (autoeditado, 2018), o el reciente “GOLDEN 太子 BRO” (autoeditado, 2021), donde también incluyen elementos tradicionales de la música popular taiwanesa; sobre todo en lo que se refiere a la utilización de instrumentos como el gong o el suona. A esto hay que añadir su apropiación de los carnavales religiosos, de los cuales hacen uso a nivel estético y lírico en canciones que no rehúyen los reflejos psicodélicos ni un empleo demoledor de la escala pentatónica en sus riffs marmóreos.
Este quinteto de Kaohsiung arrancó en 2017 sus operaciones mediante una meta, consciente o no: convertirse en la versión oriental de los primeros Tortoise. Como prueba, ahí está “Time” (autoeditado, 2019), su único álbum hasta la fecha, donde Go Go Machine Orchestra aportan toda una serie de posibilidades estilísticas, entre ellas una ensoñadora forma de encauzar las herramientas percusivas, como si intentaran buscar la solución de un cubo de Rubik esquizofrénico. Frente a su perfil más intenso, Tang Ni-li (piano), Wang Pin-hsin (electrónica), Chung Bai-hsun (sintetizadores), Chen Li-wei (guitarras) y Lee Mao-Sung (percusión) también son proclives a gestar océanos de paz captados entre la ingravidez ambient y los acordes prístinos típicos del slowcore. Tampoco debemos olvidar su aproximación a los códigos experimentales del jazz ingrávido, forjado por los Weather Report de primera generación, o la exploración cubista avant-garde de la era “Mwandishi” (1971) de Herbie Hancock. Más allá de todas estas características, su eje de rotación natural busca continuamente la vía minimal de sus ambiciones, las mismas donde también hay hueco para filigranas jazz de tonos Satie y un caudal primoroso de texturas metamórficas.
Dentro de las corrientes indie pop, está claro que la región oriental del mapamundi lleva años ofreciendo algunas de las muestras más originales de la patente british dream pop. Uno de los grupos que representan con más elegancia esta actitud son Huan Huan, que llevan desde 2017 reconduciendo su metodología hacia una suerte de cruce entre los acordes cristalinos de Vini Reilly, la languidez emocional de Everything But The Girl y la saudade jazzy de Weekend. Estos elementos son los recogidos por su líder, Coco Hsiao, que, con su voz etérea, timonea la rica paleta de referencias escogidas a lo largo de un primer LP como “Water Can Go Anywhere” (autoeditado, 2020), que los ha llevado a ser nominados en 2021 a los premios Freshmusic dentro de la categoría de “mejores bandas nuevas”.
Con estas credenciales, Huan Huan se postulan como una de las propuestas con más potencial dentro del cromático panorama indie que nos ofrecen tierras tan lejanas geográficamente como Taiwán, aunque tan cercanas en su catálogo de influencias musicales.